Los ampelis americanos comen muchas bayas, que a veces pueden fermentar y hacer que las aves ...

¿Se emborrachan los animales salvajes? Así se intoxican en la naturaleza

Conoce las sorprendentes formas en que los animales salvajes experimentan intoxicantes naturales, desde frutas fermentadas hasta plantas alucinógenas.

Los ampelis americanos comen muchas bayas, que a veces pueden fermentar y hacer que las aves actúen desorientadas y lentas.

Fotografía de Robbie George, Nat Geo Image Collection
Por Carrie Arnold
Publicado 5 feb 2026, 16:45 GMT-3

Los “tiburones cocainómanos“ se volvieron virales en 2024 después de que los científicos anunciaran que algunos cazones picudos brasileños (Rhizoprionodon lalandii) que viven en la costa de Río de Janeiro contenían en sus cuerpos esta droga ilegal, que a menudo se vierte en las aguas residuales.

Aunque el fenómeno genera muchas bromas, la situación es bastante grave, dijo por entonces Sara Wyckoff, veterinaria de vida silvestre del Departamento de Parques y Vida Silvestre de Texas, Estados Unidos. “Los animales están siendo contaminados no solo con opioides o drogas ilegales, sino con todo lo que usamos”, desde anticonceptivos hasta antibióticos.

Por supuesto, muchos medicamentos para humanos, ilegales o no, derivan directamente de la naturaleza, desde las amapolas hasta los hongos alucinógenos y las uvas que, cuando se fermentan, se convierten en alcohol.

Y aunque los humanos son únicos en la búsqueda de tales placeres, varios animales salvajes, desde aves hasta elefantestambién obtienen estimulantes naturales. He aquí algunos ejemplos interesantes.

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Los ampelis americanos comen muchas bayas

Conocida por su llamativo plumaje, que incluye una gran cresta y una máscara negra alrededor de los ojos, esta especie norteamericana es inusual entre las aves por su capacidad de alimentarse exclusivamente de fruta durante varios meses. Esto puede ser una gran fuente de energía, pero las frutas y bayas demasiado maduras pueden suponer una amenaza invisible para estos animales.

La levadura natural comienza a fermentar la fruta madura, convirtiendo las moléculas de azúcar en etanol y dióxido de carbono. Si la fruta no ha comenzado a pudrirse, técnicamente es segura para comer, pero puede emborrachar a las aves.

Al igual que los humanos, los ampelis ebrios muestran reflejos más lentos y una capacidad de decisión deteriorada, lo que puede hacer que sean más propensos a sucumbir a los depredadores, los vehículos o los golpes contra las ventanas.

“El alcohol es un neurodepresor, por lo que reduce la actividad del sistema nervioso y los reflejos rápidos. Todo lo que se imagina que le sucede a una persona cuando está borracha, también le sucede a los animales”, detalla Wyckoff.

Un estudio de 2020 dirigido por Piotr Tryjanowski , zoólogo de la Universidad de Ciencias de la Vida de Poznań (Polonia), analizó artículos científicos y vídeos de YouTube que documentaban 55 especies de aves que beben alcohol, incluyendo animales semisalvajes o mascotas. Muchos de los vídeos mostraban loros, córvidos y otras especies de aves estereotípicamente "inteligentes" tomando bebidas de humanos.

“¿Por qué lo hacen? Probablemente por la misma razón por la que nosotros vamos a los bares”, reflexiona Tryjanowski.

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Los elefantes africanos se emborrachan con fruta

Los informes sobre elefantes africanos que se emborrachan después de comer fruta fermentada del árbol marula abundan tanto en la literatura popular como en la científica. Algunos científicos han cuestionado la validez de estos informes, citando el gran tamaño de los elefantes y las enormes cantidades de alcohol que necesitarían para emborracharse.

Como estudiante de posgrado en la Universidad de Calgary (Canadá), Mareike Janiak estudió cómo diferentes especies metabolizan el etanol. El estudio de Janiak publicado en 2020 en Biology Letters descubrió una enorme variación genética en varias especies en cuanto al procesamiento de la alcohol deshidrogenasa, la principal enzima implicada en la descomposición del etanol.

Quizás no sea sorprendente, dada nuestra afición por el alcohol, que los humanos seamos muy eficientes en la descomposición del etanol, lo que nos hace más difíciles de emborracharnos que, por ejemplo, los caballos, las vacas y los cerdos. Janiak descubrió que muchas especies que se alimentan de frutas pueden desintoxicar muy bien el etanol, quizás debido al etanol que se encuentra de forma natural en las frutas demasiado maduras.

Sin embargo, los elefantes africanos tienen una mutación genética que les dificulta metabolizar el alcohol deshidrogenasa, lo que sugiere que estos gigantescos animales pueden emborracharse con la fruta marula, afirma Janiak. Sin embargo, es probable que no busquen el placer, añade, sino simplemente saciar su hambre.

“La producción de etanol se produce cuando hay azúcar, y el azúcar es energía”, explica Janiak. “Ser capaz de digerir el etanol podría permitirte comer más fruta que, técnicamente, está podrida o en mal estado”.

En Siberia, los renos (el animal que los norteamericanos llaman caribúcomparten hábitat con el hongo alucinógeno Amanita muscaria. Este hongo, llamado matamoscas o falsa oronja, es también uno de los favoritos de los chamanes siberianos, que lo toman como “embriagante y alucinógeno”, según un estudio de 2018.

Los biólogos han documentado que los renos comen esta seta venenosa pero nutritiva, cuyas toxinas son neutralizadas por sus complejos estómagos.

No está claro si la ingestión del hongo provoca náuseas, vómitos y desorientación en los ungulados, como ocurre en los humanos.

Las musarañas arborícolas prefieren el néctar alcohólico

En TailandiaMalasia Borneosiete especies de musarañas arborícolas se alimentan principalmente del néctar de las palmeras bertam. El néctar de estos árboles fermenta rápidamente, convirtiéndose en un jarabe alcohólico y dulce con más del tres por ciento de alcohol.

A diferencia de los ampelis americanos, las musarañas arborícolas no parecen sufrir ningún efecto adverso por esta dieta constante y rica en alcohol, según un estudio de 2008, ni muestran signos aparentes de intoxicación.

En 2020, los investigadores descubrieron que otras especies de polinizadores de bertam, como las ardillas y otros roedoresse han adaptado a consumir grandes cantidades de alcohol.

Aunque los animales podrían ingerir plantas por diversión, Tryjanowski cree que lo más importante para ellos es el valor nutricional subyacente.

El consumo de estos alimentos puede aportar azúcar y vitaminas, además de alcohol”, concluye.

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