7 lugares históricos de Latinoamérica que debes visitar al menos una vez

Descubre la siguiente lista de destinos latinoamericanos que fueron declaradas interés cultural por parte de la UNESCO debido a la majestuosidad de sus paisajes o el valor histórico que conservan sus vestigios.

Vista aérea de Anorí, Colombia, uno de los lugares más ricos en especies del mundo.

Fotografía de Federico Rios
Por Redacción National Geographic
Publicado 15 may 2023, 10:11 GMT-3

El valor universal y excepcional de los siguientes sitios en Latinoamérica son una riqueza frágil. Una vez que se pierden son irrecuperables, advierte la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO). 

Es por este motivo que, incorporarlos a la lista del patrimonio cultural, es una herramienta útil para ayudar a las comunidades locales de cada sitio a afrontar desafíos relacionados con el cambio climático, la urbanización y el desarrollo sostenible alrededor de esas regiones únicas en el mundo. 

1. México: ciudad prehispánica de Chichén Itzá

Estatua de Chac Mool y pirámide de El Castillo en Chichén Itzá, Yucatán, México.

Fotografía de Paul Nicklen

La mítica ciudad maya contiene como atractivo principal a El Castillo, una edificación conocida como un Monumento al Tiempo según los “4 datos que no conocías sobre la pirámide de Chichén Itzá”, artículo publicado por National Geographic.

Fue uno de los centros de actividad social más importantes de la actual ciudad de Yucatán, México, a lo largo de casi mil años de historia. Los Mayas y Toltecas dejaron rastros de su visión del mundo en las paredes de diversas edificaciones, columnas y monumentos que, hoy en ruinas, forman parte del patrimonio cultural de la humanidad desde 1988. 

2. Costa Rica: las esferas de piedra de Diquís

El segundo sitio histórico se ubica en el delta del río Diquís, al sur de Costa Rica, donde se conservan testimonios del sistema social, económico y político imperante en el período histórico del país entre los años 500 y 1500, indica la UNESCO. 

Entre túmulos y sepulturas, el lugar conserva una serie de piedras con formas esféricas de unos 0.7 a 2.5 metros de diámetro cuya fabricación, utilización y significado es aún hoy un completo misterio para los arqueólogos costarricenses. De acuerdo con el sitio histórico, las esferas sorprenden por la perfección de sus formas, cantidades y tamaños; y es por este motivo que, desde 2014, forman parte de la lista de patrimonio cultural del mundo

(Descubre: 3 principales descubrimientos arqueológicos de 2022 en Latinoamérica)

3. Colombia: parque ecológico de San Agustín

Una estatua tallada en roca volcánica se encuentra en el Parque Arqueológico de San Agustín, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en Colombia.

Fotografía de Florence Goupil

Hacia el final de la Cordillera de los Andes, en el norte de Sudamérica, emerge un predio de 116 hectáreas dentro del departamento de Huila, Colombia, donde se conserva el mayor conjunto de monumentos religiosos y esculturas megalíticas de toda América del Sur, argumenta UNESCO. 

Las obras de arte ubicadas en el parque ecológico de San Agustín representan a dioses y animales míticos de las culturas que habitaron la zona entre los siglos I y VIII. Fueron declaradas patrimonio cultural por la UNESCO en 1995 porque simbolizan la capacidad de las sociedades prehispánicas para crear y expresar en piedra y tierra su singular forma de organización social y cosmovisión. 

4. Perú: ciudad de Cusco

Los muros de piedra trazan el contorno de Vitcos, uno de los últimos refugios de los gobernantes incas, Rosaspata, Vilcabamba, Cusco, Perú.

Fotografía de Robert Clark

Los incas celebraban sus festividades religiosas y políticas en la antigua metrópoli peruana de Cusco hasta que, en el siglo XVI, conquistadores españoles sitiaron la ciudad para construir iglesias y palacios monarcas sobre las ruinas de templos incaicos. 

Según la UNESCO la comunidad inca delimitaba perfectamente las zonas destinadas a la producción agrícola, artesanal y de manufactura a lo largo de esta región que ocupa un total de 148 hectáreas en el actual Perú, en el corazón de los Andes, a 3400 metros sobre el nivel del mar.  

5. Brasil: zona de conservación del Pantanal

Izquierda: Arriba:

Un águila arpía adulta, Harpia harpyja, alimenta a un pollito, Lambari d'Oeste, Mato Grosso, Brasil.

Derecha: Abajo:

Un águila arpía adulta, Harpia harpyja, alimenta a un pollito, Lambari d'Oeste, Mato Grosso, Brasil.

FOTOGRAFÍAS DE Karine Aigner

Brasil inaugura el primer sitio histórico de la lista patrimonial de UNESCO reconocido por sus 187 mil hectáreas de zona natural protegida. Representa el 1.3% del pantanal brasileño, uno de los humedales de agua dulce más grandes del planeta que se destaca por la vasta fauna y vegetación que conserva. 

Entre otros criterios considerados por el organismo internacional para ser incorporado como patrimonio cultural en el año 2000, se destaca la importancia del vasto pantanal para conservar la diversidad biológica de Brasil: alrededor de 80 especies de mamíferos, 650 clases de aves, 50 especies de reptiles y 300 variedades de peces. 

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6. Bolivia: ciudad histórica de Sucre

La ciudad de los cuatro nombres (Charcas, La Plata, Chuquisaca, Sucre) fue la primera capital de Bolivia, fundada por la colonia de España en el siglo XVI. Por lo tanto, el atractivo de la ciudad se destaca por la mezcla de tradiciones arquitectónicas locales con los estilos importados de Europa en las iglesias fundadas en aquella época. 

Sucre emerge en tierras Yampara, cultura indígena de la confederación Charcas en Bolivia, alrededor del año 1538 bajo el nombre “Ciudad de la Plata de la Nueva Toledo”. Para el año 1839, la ciudad fue rebautizada como tal en honor a Antonio José de Sucre, líder independentista del país andino. Es un testimonio histórico del periodo colonial en el país, concluye UNESCO. 

7. Argentina: la Quebrada de Humahuaca

Ubicada en la provincia de Jujuy, al norte de Argentina, la Quebrada de Humahuaca es un valle montañoso que forma un corredor natural de 155 kilómetros de longitud por donde fluye el río Grande de Jujuy. Dicha región es evidencia sustancial de que allí existió una ruta comercial durante los últimos 10 mil años. 

Entre sus sedimentos, se han encontrado restos de asentamientos nómadas, comunidades agrícolas tempranas y pueblos prehispánicos. Forma parte del itinerario cultural llamado el Camino del Inca (Qhapac Ñan, según la lengua quechua) hacia las ruinas de Machu Pichu en Perú, motivo por el cual fue declarado patrimonio cultural de la UNESCO en el año 2003. 

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