¿Cómo se mide la inteligencia de los animales?

El coeficiente de los seres vivos no puede medirse en base al raciocinio humano por lo que la ciencia opta hablar de cognición. ¿Cuidar de sus crías es un acto de inteligencia? Descúbrelo a continuación.

Avestruces caminan al atardecer, Reserva Nacional Maasai Mara, Kenia.

Fotografía de Charlie Hamilton James
Por Redacción National Geographic
Publicado 27 jul 2023, 10:38 GMT-3

En la entrada de una colmena, una abeja melífera (Apis mellifera) dispone de su tiempo para realizar una danza desde su hogar hacia el lugar donde se encuentra una abundante fuente de alimento para recolectar. Otras abejas se agrupan a su alrededor y tocan su cuerpo y antenas mientras la primera abeja lleva a cabo su baile hacia el motín. De tal forma, el insecto danzante acaba de comunicar la ruta que sus compañeras deben emprender para recolectar comida y volver sanas y salvas a la colmena. 

En 2012, un documento publicado por la revista científica Nature acerca de la cognición animal explicó que las abejas melíferas tienen la inteligencia suficiente para explicar al resto de la colmena la ubicación exacta del alimento para así poder recolectarlo. El ángulo con el que la abeja danzante se mueve se traza en relación con la luz del Sol y proporciona la dirección de la fuente de comida. 

Este extraordinario ejemplo cuestiona a los científicos acerca de cómo la inteligencia de los animales puede medirse y si es correcto compararla con el razonamiento de las personas. En sus mundos, dice Nature, los seres vivos exponen diferentes habilidades para desenvolverse y sobrevivir ¿Es aquella necesidad de conseguir alimento un acto de inteligencia? ¿De qué forma procesan la información que reciben de su entorno? 

¿Cognición? Qué hace que los animales sean seres inteligentes

Los animales salvajes deben atravesar una serie de pruebas que se presentan en su entorno para poder sobrevivir. Ante la sensación de hambre, aparece la necesidad de conseguir alimento, como así también un animal procura no ser la cena de un depredador que se encuentre más alto en la cadena alimenticia. De tal modo que le es indispensable buscar refugio y mantenerse alerta ante la presencia de un cazador. Resolver todos estos problemas, explica Nature, requiere capacidades cognitivas e involucra el procesamiento de información ¿Convierte esto a los animales en seres vivos inteligentes? 

La capacidad de buscar alimento, encontrar refugio, tomar decisiones basados en la información disponible, recordar eventos, moverse en su hábitat reconociendo lugares, memorizando caminos a lo largo de miles de kilómetros (en tierra, aire y en altamar) e incluso dar cuenta del paso del tiempo, es una muestra de las capacidades cognitivas que los animales usan en su vida diaria para sobrevivir. Los científicos a cargo del estudio publicado en Nature optan por hablar de cognición en vez de inteligencia para definir estas capacidades naturales del reino animal. 

Chimpancé bonobo (Pan paniscus) con las manos en los oídos.

Fotografía de SHUTTERSTOCK

¿Cómo comprender la inteligencia animal?

En segundo término, un apartado de la editorial científica Science titulado “¿Un test de inteligencia para animales?”., explica que la inteligencia general, definida como “la capacidad de desempeñarse bien en múltiples tareas cognitivas, desde las habilidades matemáticas hasta la resolución de problemas”, es difícil de mensurar entre animales humanos y no humanos. En el caso de los animales no humanos, el artículo sostiene que es complicado determinar su inteligencia general en lugar de habilidades específicas, como lo descripto anteriormente acerca de la cognición. 

Además, los resultados de la evaluación de su “inteligencia general” puede variar en base a cuán motivados se encuentren para desempeñarse en el ejercicio científico. “Debido a que la mayoría de los experimentos premian a los posibles candidatos con comida, un estómago vacío (o lleno) podría ser todo lo que se necesita para sesgar los resultados”, argumenta Science. Sorteando estas dificultades, conoce dos ejemplos acerca de la cognición animal.

La geolocalización de las aves migratorias

Existen seres vivos que delimitan su territorio y reconocen puntos de referencia a partir de la triangulación de árboles, rocas u objetos más grandes dispersos en el perímetro. De tal modo que, señala Nature, aprenden a reconocer sus hogares y orientarse a partir de allí para así no perderse. Las aves migratorias trazan largas distancias que abarcan incluso territorios de distintos países en búsqueda de un mejor clima y comida. Éstas, realizan tal proeza año tras año utilizando siempre la misma ruta de navegación. 

¿Cómo? La revista científica explica que las aves migratorias se ayudan con la luz del Sol y el campo magnético de la Tierra para navegar por el cielo mediante una brújula solar, ayudándose con los cambios de luz en las estaciones del año y reconociendo así el lugar hacia donde deben ir. 

(Te podría interesar: ¿Por qué las aves migratorias vuelan tan lejos?

El comportamiento social de los chimpancés

La Animal Diversity Web (ADW), una base de datos en línea de historia natural de la Universidad de Michigan, Estados Unidos, indica que los chimpancés (Pan troglodytesmantienen lazos con sus progenitores a lo largo de toda su vida e incluso luego de abandonar su hogar en búsqueda de “independizarse”. Según la base de datos, son animales que memorizan y distinguen rostros de otros seres vivos incluso luego de pasar años sin verlos. Además, los chimpancés machos utilizan a su madre como apoyo emocional cuando se establecen en jerarquías de dominación masculina. 

Son primates que aprenden a comunicarse con señas, lenguaje corporal, posturas y gestos faciales. ADW argumenta que pueden demostrar emociones mediante la vocalización y los ruidos con objetos a su alcance. Sumado a esto, uno de sus rasgos sociales más importantes es el juego recreativo, actividades similares al juego humano (bromas, cosquillas, peleas y persecuciones). 

loading

Descubre Nat Geo

  • Animales
  • Medio ambiente
  • Historia
  • Ciencia
  • Viajes
  • Fotografía
  • Espacio
  • Video

Sobre nosotros

Suscripción

  • Regístrate en nuestro newsletter
  • Disney+

Síguenos

Copyright © 1996-2015 National Geographic Society. Copyright © 2015-2024 National Geographic Partners, LLC. Todos los derechos reservados