Abejas: por qué son importantes y cómo podemos evitar su desaparición

Con más de 20.000 especies en todo el mundo, las abejas son polinizadores esenciales para la biodiversidad y la producción de alimentos. En el Día Mundial de las Abejas, aprenda todo sobre estos increíbles insectos.

Por Redacción National Geographic
Publicado 20 may 2022 15:45 GMT-3
Una de las abejas nativas de Patagonia, el mangangá o abejorro gigante Bombus dahlbomii, polinizando una flor de ...

Una de las abejas nativas de Patagonia, el mangangá o abejorro gigante Bombus dahlbomii, polinizando una flor de frambuesas.

Fotografía de Marina Arbetman

Cuando hablamos de las abejas, por lo general surge un error común: relacionar a estos insectos sólo con la producción de miel. De hecho, y tal como señalan los especialistas, la mayoría de las especies de abejas no producen este alimento; aun así, siguen desempeñando un papel importante en los ecosistemas y en la preservación del medio ambiente. 

"Aunque no hay ningún organismo más importante que otro, ya que todos son esenciales para la salud de los ecosistemas, las abejas se destacan por su función primordial en el mantenimiento de la biodiversidad. Esto es la polinización", argumenta la exploradora de National Geographic Marina Arbetman, doctora en biología, investigadora del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) de Argentina  y científica reconocida por su trabajo en la conservación de las abejas. 

Las abejas forman un grupo diverso y numeroso. Las más conocidas, responsables de la miel, pertenecen al grupo de las abejas melíferas originarias de Europa, partes de África y Asia oriental. Pero en todo el mundo hay más de 20.000 especies de abejas, con diferentes tamaños, colores y hábitos. En América Latina, las autóctonas son las meliponas, o abejas sin aguijón, que constituyen la mayoría de las más de 4.000 especies de la región.

"La mayoría de las abejas son solitarias y no viven en sociedad, pero todas actúan como polinizadores muy importantes", afirma Daniel Malusá Gonçalves, director de la ONG Bee or not to Be, una asociación socioambiental brasileña sin fines de lucro que trabaja en la defensa de todas las especies de abejas. "Sin embargo, una parte importante de la población relaciona a las abejas sólo con la miel y los aguijones, lo que sería un error, ya que la mayoría de nuestras abejas no tienen aguijones".

Las abejas son tan importantes para la existencia de la vida en la Tierra que se han ganado una fecha dedicada a ellas en el calendario internacional. Para celebrar el Día Mundial de las Abejas, los expertos explican a National Geographic qué más, además de su increíble diversidad, debemos saber sobre estos insectos esenciales.

Por qué son importantes las abejas 

El papel fundamental de estas diminutas criaturas está entre bastidores en el funcionamiento del medio ambiente. Como explica Arbetman, a diferencia de otros grupos de insectos, las abejas adultas, sus larvas y pupas se alimentan exclusivamente de recursos florales. Por lo tanto, para satisfacer sus necesidades alimentarias, las abejas visitan una gran variedad de flores, recogiendo polen (fuente de proteínas) y néctar (fuente de carbohidratos tanto para ellas como para la producción de miel en las especies que lo hacen). 

"Este servicio de polinización, de transporte de polen, permite a las plantas fecundarse y reproducirse. En algunas especies vegetales esto resulta esencial para la supervivencia. En otras, sobre todo en las especies frutales, la polinización también está vinculada a la calidad nutricional del fruto", explica la exploradora. 

Cuando se observa la gran biodiversidad de especies vegetales que hay en el mundo, es posible no apreciar de inmediato el trabajo de las abejas. Pero no hay dudas: para cerca del 85% de las plantas con flor de los bosques y selvas, en algún momento, la acción de estos polinizadores fue esencial, según explica la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO su sigla en inglés).

"Las abejas garantizan la variación genética tan importante para el desarrollo y la reproducción de las plantas y, con ello, aseguran el equilibrio de los ecosistemas y la existencia de suficientes plantas para producir oxígeno. También se consideran un importante bioindicador de la calidad del medio ambiente", añade Ana Bueno, bióloga de la ONG Bee or not to Be. 

Te puede interesar este video:

Mira a Angelina Jolie de cerca con algunas abejas
Angelina Jolie comparte su experiencia de trabajar para un retrato realmente extraordinario de National Geographic, realizado por el fotógrafo Dan Winters. La sesión de fotos involucró a Jolie que tuvo que quedarse quieta mientras estaba cubierta de abejas. La actriz y activista humanitaria comentó: "Se sintió maravilloso estar tan conectada con estas hermosas criaturas".

Más allá de la miel: el papel de las abejas en la agricultura

Las abejas también son indispensables para la producción de alimentos. Más de 3/4 de las especies utilizadas por el ser humano en la agricultura dependen de la polinización para obtener una producción de calidad y cantidad significativas. 

"En el mundo, se estima que los servicios ecosistémicos de la polinización corresponden a cerca del 10% del PBI agrícola, lo que representa más de 200.000 millones de dólares al año", afirma Daniel Malusá.  

Además, continúa la FAO, el 70% de los cultivos agrícolas dependen de los polinizadores. La polinización de las abejas es clave para garantizar una alta productividad y calidad de los frutos en varios cultivos agrícolas. Como ejemplo, una encuesta encargada por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA, por su sigla en inglés) indicó que el 100% de las almendras, el 90% de las manzanas y los arándanos, el 48% de los melocotones, el 27% de las naranjas, el 16% del algodón y el 5% de la soja dependen de la acción de las abejas para prosperar. Esto, sólo por nombrar algunos alimentos consumidos por los humanos.  

Además de los anteriormente mencionados, cultivos como el maracuyá o la fruta de la pasión, la sandía, la acerola (también llamada cerecita, manzanita o semeruco), el melón, la pera, la ciruela, el melocotón, el aguacate, la guayaba, el tomate, el café, la colza e incluso flores como el girasol dependen en gran medida de la polinización de las abejas.

Las abejas son importantes polinizadoras. Según la FAO, alrededor del 85 % de las plantas con flores presentes en los arbustos y bosques de la naturaleza y el 70 % de los cultivos agrícolas dependen de la polinización de las abejas.

Fotografía de David Liittschwager NAT GEO IMAGE COLLECTION

¿Por qué están desapareciendo las abejas?

En medio de todo este rico universo, un problema preocupa a la apicultura mundial en los últimos años: la desaparición y muerte masiva de abejas. Sólo en Estados Unidos se han perdido más de un tercio de los enjambres cada año. Los estudios científicos indican que este fenómeno es sintomático y epidémico, causado por un trastorno que se ha dado a conocer en todo el mundo como CCD (Colony Collapse Disorder) o, simplemente, Síndrome de Desaparición de Abejas.

Y eso no es todo. Según Arbetman, los investigadores sobre el terreno han registrado una disminución de la abundancia y el número de especies de abejas en general, no sólo de las que producen miel. La causa exacta de estos fenómenos no es fácil de precisar, pero se cree que se debe a una combinación de factores. "El cambio climático, el cambio en el uso de la tierra con el aumento de los monocultivos, el uso indiscriminado de pesticidas e incluso la acumulación de microplásticos son algunos de los ejemplos", informa la bióloga. 

Según la exploradora, la forma en que el cambio climático y el uso de la tierra afectan a cada especie de abeja es distinta, pero es seguro que el descenso de las poblaciones está relacionado de algún modo con estos factores. "Algunas especies pueden cambiar sus territorios donde viven en busca de un clima más favorable, pero otras no están pudiendo hacerlo y desaparecen", advierte.

El problema es que cada vez hay más humanos en el hábitat de las abejas. Los lugares que antes eran silvestres ahora se utilizan para el cultivo. "En los monocultivos, por ejemplo, las abejas se encuentran repentinamente con mucho alimento porque todo el cultivo florece. Pero en la temporada baja no hay nada y eso les obliga a recorrer distancias muy largas en busca de comida", explicó con más detalle la exploradora durante una conversación con este medio. 

Otro conflicto ligado a la agricultura es la relación entre el uso de agrotóxicos y el impacto sobre estos insectos. Un estudio realizado por la Universidad de Harvard, en Estados Unidos, relaciona el uso de insecticidas neonicotinoides (originados en la molécula de la nicotina) con la desaparición de las colonias de abejas durante el invierno. Los resultados de la investigación, publicados en la revista Bulletin of Insectology, relacionan el "trastorno de colapso de las colonias", en el que las abejas abandonan sus colmenas durante el invierno y acaban muriendo, con este tipo de sustancias químicas.

Un estudio brasileño similar ha identificado que uno de los pesticidas más comunes en Brasil, el neonicotinoide imidacloprid, puede estar poniendo en peligro a las abejas nativas. La investigación, publicada recientemente en la revista Environmental Research, presentó resultados preliminares en los que, incluso con dosis bajas del agrotóxico, era posible observar efectos de envenenamiento preocupantes, como temblores e incapacidad para volar en algunas especies estudiadas en el laboratorio. 

Otro problema, según Arbetman, es la introducción de especies exóticas invasoras. Según la especialista, como se conoce la relación entre la polinización y la calidad de los cultivos agrícolas, hace décadas los productores comenzaron a exportar e importar algunas especies de abejas especialmente resistentes para que sirvieran de polinizadoras en diversas partes del mundo. "Ellos (los agricultores) eligen las especies más grandes y peludas que soportan más el frío y salen a polinizar incluso cuando llueve y ponen una abeja reina en una cajita y la envían junto a su sociedad (las reinas, obreras y zánganos) a otros puntos del planeta", dice.  

Pero lo que ocurre es que estas abejas no viajan solas: "También han exportado patógenos. Las abejas llegan con enfermedades diferentes a las conocidas por las especies autóctonas, así que cuando salen a polinizar, infectan a otros grupos de abejas", explicó Arbetman.

Qué podemos hacer para preservar las abejas

Según la exploradora y los entrevistados de la ONG Bee or not to Be, hay algunas acciones que las personas pueden realizar para ayudar a preservar las abejas: "Criar especies autóctonas de tu región, plantar flores y árboles nativos que les sirvan de alimento y evitar el uso de pesticidas en plazas y jardines son algunas opciones", informa Malusá. 

"Tenemos que cambiar el objetivo, es decir, mientras como humanos nos centremos sólo en lo productivo, sin tener en cuenta la salud a largo plazo de los ecosistemas, seguirá habiendo un impacto para las abejas y eso perjudicará tanto al medio ambiente como a la agricultura", enfatiza Arbetman. 

Otras medidas que ayudarían, según mencionan los expertos consultados, son la prohibición de plaguicidas perjudiciales, el fomento de la agroecología y la cría y rescate de abejas vulnerables.

Datos muy curiosos sobre las abejas

Durante la entrevista con National Geographic, Bueno y Malusá de Bee or not to Be, revelaron algunas de las curiosidades que convierten a las abejas en animales fascinantes y llenos de excentricidades:

-Un abejorro visita 10 flores por minuto en busca de polen y néctar. Por término medio, una abeja realiza 40 vuelos al día y se posa en 40.000 flores.

-Las abejas obreras viven una media de 45 a 60 días. Las reinas pueden vivir hasta 3 o 4 años.

-Las abejas de la miel recogen el néctar de las flores y lo almacenan en una bolsa situada en la profundidad de la garganta. Luego vuelve a la colmena y el néctar pasa de abeja a abeja. El agua se evapora, el néctar se espesa y se convierte en miel.

-Si nacen dos reinas al mismo tiempo, luchan hasta que una muere.

-El zángano sólo tiene una función: copular con la reina. Y cuando lo hace en el aire, muere poco después.

Por último, Arbetman comparte una última curiosidad para profundizar sobre el rol de las abejas: a pesar de la buena fama de las productoras de miel, no son la mayoría y hay muchas otras especies igual de importantes

"Todas las especies de abejas, sean melíferas, solitarias, con aguijones o no, cumplen la función esencial de transportar el polen de una flor a otra y merecen tanta atención y protección como las que nos dan la miel", reflexionó la exploradora en el Día Mundial de las Abejas. 

 

Seguir leyendo

Te podría interesar

Animales
La nariz de esta perra salva a las abejas
Animales
Primer vistazo a la intrincada forma en que las mariquitas doblan sus alas
Animales
¿Te arriesgarías a sufrir picaduras de insectos venenosos por tu trabajo?
Animales
Estos caracoles golpean a los depredadores con su caparazón
Animales
Esta araña usa sus patas delanteras como antenas para engañar a su presa

Descubre Nat Geo

  • Animales
  • Medio ambiente
  • Historia
  • Ciencia
  • Viajes
  • Fotografía
  • Espacio
  • Video

Sobre nosotros

Suscripción

  • Regístrate en nuestro newsletter
  • Disney+

Síguenos

Copyright © 1996-2015 National Geographic Society. Copyright © 2015-2021 National Geographic Partners, LLC. Todos los derechos reservados