
El patrón del ADN humano que revela el vínculo reproductivo entre neandertales y mujeres Homo sapiens
Reconstrucción de un hombre neandertal (Homo neanderthalensis), basada en los fósiles de La Chapelle-aux-Saints. Los investigadores creen que el mestizaje prehistórico entre neandertales y Homo sapiens se inclinaba probablemente hacia los hombres neandertales con las mujeres modernas.
Es posible que los hombres neandertales sintieran atracción por las mujeres humanas modernas, o tal vez los hombres neandertales tenían algo que las mujeres humanas no podían resistir. Esa es una posible interpretación de un nuevo estudio publicado el jueves en Science, que descubrió que cuando los neandertales y los Homo sapiens se cruzaron, las parejas eran predominantemente entre hombres neandertales y mujeres humanas.
Desde hace tiempo, los científicos saben que algunos de nuestros antepasados se reprodujeron con neandertales antes de que la especie se extinguiera hace aproximadamente 40 000 años. Hoy en día, los restos de ADN neandertal persisten en el genoma de muchas personas, especialmente entre aquellas con ascendencia no africana. En promedio, representa entre el 1% y el 2% del genoma de una persona.
Sin embargo, estos restos de ADN no están distribuidos de manera uniforme por todo el genoma. Incluso en personas con porcentajes relativamente altos de ADN neandertal, como el 4%, hay regiones específicas de sus genomas, en particular en sus cromosomas X, que carecen de él.
Estas zonas libres de ADN neandertal, conocidas como “desiertos neandertales”, han desconcertado a los investigadores. Muchos pensaban que los desiertos eran el resultado de la selección natural, que había eliminado con el tiempo los fragmentos indeseables de ADN neandertal. En cambio, el nuevo estudio sostiene que las lagunas reflejan antiguos patrones de emparejamiento entre los dos grupos, más que la eliminación constante de genes dañinos.
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“Existe una hipótesis de larga data que sostiene que los humanos modernos hemos ido perdiendo nuestra ascendencia neandertal durante los últimos 45 000 años”, comenta Alexander Platt, genetista evolutivo de la Universidad de Pensilvania y coautor del estudio. “No me interesa esa teoría”.
Platt pensó que había una explicación mejor. Para averiguar cómo se mezclaron los genes de las dos especies, él y sus colegas examinaron tres genomas neandertales. También compararon los datos con genomas africanos sin ascendencia neandertal. Descubrieron que los cromosomas X de los neandertales contenían aproximadamente un 60 % más de ADN de Homo sapiens en comparación con sus cromosomas no sexuales, o autosomas. Según los investigadores, este desequilibrio indica que muchas de las antepasadas femeninas de los neandertales probablemente fueron Homo sapiens.
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Los hallazgos de la investigación y las preguntas que aún faltan resolver
Las mujeres tienen dos cromosomas X, mientras que los hombres tienen uno X y uno Y. Cuando se reproducen, la madre siempre transmite un cromosoma X, mientras que el padre solo transmite su X si tiene una hija. Como resultado, el cromosoma X se hereda con más frecuencia de las madres que de los padres.
Los investigadores dicen que si el mestizaje se produjo predominantemente entre neandertales masculinos y mujeres humanas modernas, relativamente poco ADN del cromosoma X neandertal entraría en el acervo genético humano, que es lo que los científicos ven hoy.
Platt y su equipo realizaron modelos matemáticos para identificar qué emparejamientos darían lugar a bajos niveles de ADN neandertal en los cromosomas X de su descendencia. En sus simulaciones, los escenarios en los que los hombres neandertales mostraban una predisposición o afinidad por las mujeres humanas a menudo producían ese resultado.
“Era casi imposible aumentar lo suficiente el sesgo en los modelos para obtener los patrones que estábamos observando”, afirma. “Lo que vemos aquí no es solo la ‘supervivencia del más apto’ en el sentido darwiniano clásico, sino la huella de sesgos sexuales muy amplios y comunes”, sostiene el genetista evolutivo.
La razón por la que estos emparejamientos entre especies involucraban en gran medida a hombres neandertales y mujeres humanas puede seguir siendo un misterio para los científicos, ya que los hallazgos no revelan los contextos sociales que llevaron a los emparejamientos.
No obstante, Platt y sus colegas tienen una posible teoría que consideran la respuesta más sencilla: los hombres neandertales y las mujeres humanas podrían haberse encontrado particularmente atractivos.
Los investigadores tampoco descartan otros factores potenciales más allá de la preferencia por la pareja, como los desequilibrios demográficos, por ejemplo, la escasez de mujeres neandertales o la abundancia de mujeres humanas.
“Los modelos puramente demográficos nos parecen un poco endebles”, aclara Platt. “Ahora preferimos, al menos, el modelo que considera la preferencia por la pareja como factor determinante”.
Lars Fehren-Schmitz, profesor de antropología de la Universidad de California en Santa Cruz, que no participó en el estudio, dice que no le sorprende ver posibles indicios de preferencia por la pareja en los neandertales, dada su prevalencia en la historia de la humanidad.
“Ha sido un factor restrictivo importante para nuestra propia especie a lo largo de nuestra existencia”, sostiene Fehren-Schmitz.
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Matilda Brindle, bióloga evolutiva de la Universidad de Oxford que no participó en el estudio, está de acuerdo. Anteriormente publicó una investigación que sugería que los neandertales y los humanos modernos podrían haberse besado en la prehistoria. “La idea de que la preferencia por la pareja impulse este sesgo es sin duda convincente”, afirma.
Añade que esta teoría plantea preguntas sobre cómo surgió la chispa entre las dos especies. “¿Qué tenían los hombres neandertales que las mujeres humanas (modernas) encontraban tan sexy, o viceversa?”.
Platt espera que los genetistas como él puedan ayudar a los biólogos evolutivos y antropólogos a encontrar las respuestas a estas preguntas. “Es algo que los genetistas no han explorado a fondo”, dice, “pero podemos contribuir a esta historia”.