Animales

Descubren una nueva especie de tarántula de color azul brillante

Su nombre formal es Chilobrachys jonitriantisvansicklei y es autóctona de Sri Lanka. El particular color de matices turquesa se da en las hembras. Tienen una envergadura de casi 13 centímetros.martes, 27 de agosto de 2019

Por Nadia Drake
Las hembras de la especie que se acaba de descubrir son de un color azul intenso, mientras que los machos son de color marrón.

Sri Lanka cuenta con una nueva especie de tarántula cuyas hembras son peludas, con matices turquesas y lo suficientemente grandes como para rodear una rosquilla con sus patas.

Los científicos descubrieron a los arácnidos dentro de una franja aislada en el sudoeste de la selva, rodeada de plantaciones de té y caucho. Son rápidas y agresivas, viven en madrigueras tubulares revestidas de seda y atrapan a los insectos que se acercan demasiado a sus refugios subterráneos. Estas arañas, que tienen una envergadura de 12,7 centímetros, son sorprendentemente grandes y presentan un color azul muy llamativo.

De hecho, este color vistoso llamó la atención del biólogo Ranil Nanayakkara y determinó la posible novedad científica de estas criaturas, cuyo nombre formal es Chilobrachys jonitriantisvansicklei.

“Cuando las vimos, me quedé maravillado, sin palabras”, cuenta Nanayakkara sobre estas hembras atractivas. “Los machos son más pequeños y de color marrón musgoso”.

La C. jonitriantisvansicklei es la segunda nueva especie del género Chilobrachyshallada en Sri Lanka; la primera, un arácnido de color marrón sobrio llamado C. nitelus, se identificó hace 126 años. El vecino país de la India cuenta con más de dos docenas de especies emparentadas de Chilobrachys y, aunque muchas tienen tonos marrones, algunas presentan una ornamentación similar.

Nanayakkara, un prolífico cazador de arañas de la University of Kelaniya, en Sri Lanka, capturó a algunos de estos arácnidos de vivos colores en una expedición en 2015 y ha pasado dos años detallando las comparaciones físicas entre ellas y las especies de Chilobrachys ya conocidas. Finalmente, concluyó que la araña era única y, junto a sus colegas, brindó su descripción en el British Tarantula Society Journal y dio a la especie el nombre del donante: Joni Triantis Van Sickle.

El hallazgo pone de relieve la gran diversidad de la fauna ceilanesa y la cantidad de especies de arañas que quedan por descubrirse.

Más ramas del árbol familiar

Aunque las arañas son nuevas en Sri Lanka, los expertos sostienen que todavía hace falta una investigación genética más exhaustiva para esclarecer qué lugar ocupa la C. jonitriantisvansicklei en el árbol familiar.

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“Estoy de acuerdo en que se considere una nueva especie. Pero dado que algunas especies, como la C. andersoni, tienen una distribución amplia, deberá abordarse la posibilidad de que la nueva pueda ser una de las especies indias”, afirma Robert Raven, comisario principal de arácnidos en el Queensland Museum, en Australia.

La secuenciación genética puede confirmar la singularidad de las arañas; el análisis también resulta fundamental para comprender su evolución y planificar estrategias de conservación. Raven indica que en zonas como Sri Lanka, los altos niveles de biodiversidad suelen ir acompañados de poblaciones pequeñas “y aún más pequeñas en cifras científicas”.

Por el momento, los científicos desconocen si la C. jonitriantisvansicklei cuenta con un reducido número de ejemplares o si se encuentra amenazada, pero otras arañas ceilanesas sí están clasificadas como especies en peligro de extinción.

Un tesoro de arañas

Esta no es la primera vez que Nanayakkara identifica una tarántula ceilanesa deslumbrante. En 2013, describió una nueva especie de tarántula arborícola enorme llamada Poecilotheria rajaei. Esta araña, decorada con patrones geométricos entrecruzados y una envergadura casi igual a la de un rostro humano, acabó convirtiéndose en toda una sensación mediática.

Según Suresh Benjamin, del National Institute of Fundamental Studies de Sri Lanka, el hecho de que una araña tan grande se oculte a plena vista, incluso hoy en día, no es algo que produzca sorpresa en Sri Lanka.

Benjamin cuenta que, aunque el país alberga un tesoro de biodiversidad, solo una fracción de sus riquezas se han estudiado en detalle desde que se declaró la independencia en 1948.

Por ejemplo, de las 593 especies de arañas identificadas en la isla, 108 se han descrito recién en los últimos 20 años. Y agrega que la única guía de arañas ceilanesas se publicó hace más de un siglo.

Teniendo esto en cuenta, tranquilamente, podemos esperar que se descubran más arácnidos espeluznantes.

“El trabajo de campo que hemos llevado a cabo durante los últimos años ha evidenciado la presencia de una fauna arácnida abundante y muy inexplorada, que vive en las franjas forestales aisladas de la isla”, afirma Benjamin.

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