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Durante la época de cría, los cisnes de cuello negro machos (Cygnus melancoryphus) utilizan sus alas para ahuyentar a los posibles pretendientes. Tras la eclosión de los huevos, el padre también cuida de los polluelos mientras la madre sale a buscar comida para sí misma. Fotografiado en el Henry Doorly Zoo and Aquarium de Omaha, Nebraska.

Las águilas calvas (Haliaeetus leucocephalus) pasan el invierno solas, pero se reúnen con la misma pareja durante la época de cría. El macho se queda para mantener los huevos calientes y alimentar a los polluelos durante los primeros meses de vida. Fotografiado en el Centro de Recuperación de Rapaces de Elmswood, Nebraska.

El caballito de mar de vientre grande (Hippocampus abdominalis), como todos los caballitos de mar, coquetea, y las hembras compiten entre sí por la atención de los machos. Una pareja fiable es importante, ya que será la que lleve a las crías. Fotografiado en el Henry Doorly Zoo and Aquarium de Omaha, Nebraska.

Como algunas parejas que llevan mucho tiempo casadas, los jotes cabeza negra o buitres negros americanos (Coragyps atratus) se parecen entre sí y no muestran diferencias de tamaño ni de plumaje. Fotografiado en el Centro de Investigación Aviar George Miksch Sutton de Bartlesville, Oklahoma.

Los gibones de manos blancas (Hylobates lar) son principalmente monógamos, pero hasta una de cada 10 crías es engendrada por un macho que no es la pareja de la hembra, lo que los convierte en promiscuos oportunistas. Fotografiado en el zoo Gladys Porter de Brownsville, Texas.

Los pingüinos macaroni o pingüinos de penacho anaranjado (Eudyptes chrysolophus) se emocionan cuando se ven, demostrándose su amor emitiendo sonidos y balanceando la cabeza de un lado a otro en lo que se conoce como “exhibición extática”. Fotografiado en el Henry Doorly Zoo and Aquarium de Omaha, Nebraska, Estados Unidos.







