Joël Sartore

Una madre rinoceronte de Sumatra y su cría se tocan las narices en el zoo de Cincinnati. "Pueden ser feroces y agresivas, así que son un buen ejemplo de madre protectora", comenta Smiseth. Las madres de rinoceronte invierten mucho en sus crías. Están preñadas unos 15 meses, amamantan otros 15 y mantienen a sus crías cerca durante los dos o tres primeros años de vida. En la actualidad quedan menos de 80 rinocerontes de Sumatra en libertad, en gran parte debido a la caza furtiva por sus cuernos. Además, la pérdida de hábitat hace que los animales vivan aislados en Sumatra y Kalimantan (Borneo indonesio), lo que dificulta su reproducción. Peor aún, cuando las hembras pasan demasiados años sin aparearse, pueden desarrollar quistes y fibromas en los tractos reproductores que causan infertilidad. La cría en cautividad en lugares como el zoo de Cincinnati, junto con la creación de santuarios y la consolidación de poblaciones, forma parte de un esfuerzo internacional por salvar la especie.

Durante la época de cría, los cisnes de cuello negro machos (Cygnus melancoryphus) utilizan sus alas para ahuyentar a los posibles pretendientes. Tras la eclosión de los huevos, el padre también cuida de los polluelos mientras la madre sale a buscar comida para sí misma. Fotografiado en el Henry Doorly Zoo and Aquarium de Omaha, Nebraska.












