En la mayoría de los casos, el Aedes se reproduce en recipientes que se encuentran en ...

Los 3 datos sobre el Aedes aegypti, el mosquito del dengue, que demuestran su resistencia

Este insecto también transmite otras enfermedades, como el Zika y el chikungunya. Descubra la mejor manera de prevenir su propagación.

En la mayoría de los casos, el Aedes se reproduce en recipientes que se encuentran en los hogares y que contienen agua.

Fotografía de Héctor Masuh CONICET
Por Redacción National Geographic
Publicado 8 ene 2024, 15:08 GMT-3

El Aedes aegypti es un mosquito presente en Latinoamérica reconocido por ser es el vector que presenta el mayor riesgo de transmisión de arbovirus (como el dengue, el zika y el chikungunya) en este continente y está presente en casi todos los países del hemisferio occidental, señala la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

Frente a las abundantes lluvias que se están registrando en algunas zonas del continente, que fueron precedidas por la sequía, algunos lugares, como la Argentina, están registrando una mayor presencia de mosquitos (entre los que se encuentra el transmisor del dengue), según se desprende de un artículo informativo publicado por el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) de ese país.

Teniendo en cuenta que la existencia del Aedes aegypti es una condición para que ciertas afecciones como el dengue circulen, y ante la posibilidad de que esta temporada tenga una mayor presencia en la región, es importante saber sobre el insecto. Conocer sus características y su comportamiento es clave para evitar su propagación y prevenir enfermedades.

1. Aunque está activo todo el día, hay un momento en que el Aedes aegypti no pica

La hembra Aedes aegypti es la responsable de la transmisión de enfermedades. Esto se debe a que ellas, y no los machos, necesitan sangre humana para el desarrollo de sus óvulos y para su metabolismo, explica la OPS.

Ellas prefieren atacar por la mañana y al anochecer, de manera que estos momentos son los de mayor riesgo de picaduras, advierte el organismo. No obstante, las mosquitas que necesiten continuar alimentándose pueden hacerlo en otros momentos.

Asimismo, cabe aclarar que el Aedes aegypti requiere estímulos visuales para localizar a sus fuentes de sangre. Por lo tanto, no es común que se alimenten durante la noche o que lo hagan en ámbitos muy iluminados, explica Sylvia Fischer, doctora en Ciencias Biológicas, investigadora del Conicet y directora del Grupo de Estudio de Mosquitos de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires (UBA).

Por lo tanto, el Aedes aegypti no es el típico mosquito molesto que zumba durante la noche. Sino que los responsables de picarte mientras duermes pertenecen a otro género.

Es posible que el mosquito Aedes aegypti llegara a Latinoamérica por medio del transporte intercontinental.

Es posible que el mosquito Aedes aegypti llegara a Latinoamérica por medio del transporte intercontinental.

Fotografía de Rayelen Baridon CONICET, La Plata

2. ¿Dónde vive realmente este insecto?

La organización panamericana resalta que el Aedes aegypti es un mosquito doméstico (o sea, vive en y cerca de las casas) y se reproduce en cualquier recipiente que contenga agua. No obstante, cabe hacer algunas aclaraciones al respecto.

De acuerdo con la información que proporciona el Ministerio de Salud de Argentina a través de su sitio web, este mosquito no se cría en charcos, zanjas, lagos, lagunas o ríos. Entonces… ¿Dónde se desarrolla? ¿Podemos encontrarlo en el campo o en un parque? La respuesta a eso es negativa, dice Fischer. 

Esto se debe a que, en el pasado, este pequeño ser vivo se criaba en espacios naturales como los huecos de los árboles. Con el tiempo, y con la disponibilidad de recipientes artificiales y su cercanía al entorno doméstico, se fue adaptando a usar este tipo de envases que pueden ser muy pequeños: desde tapas de refrescos hasta baldes (cubos de agua) o tachos, refiere la doctora en Ciencias Biológicas.

En la mayoría de los casos se trata de recipientes artificiales que se encuentran en el hogar y que contienen agua. En ocasiones, pero mucho menos frecuente, se pueden hallar en espacios naturales como huecos de árboles o en espacios entre las plantas que junten el líquido.

Por ese motivo, resalta la investigadora del Conicet, es difícil encontrarlo en grandes espacios verdes, excepto que haya algún vertedero de basura  donde se produzca un estancamiento.

Un último punto a destacar respecto de su hábitat, es que se cría en lugares sombríos y húmedos. “Los sitios oscuros aseguran que el agua de los recipientes no sobrepase ciertas temperaturas que serían letales para los huevos, larvas y pupas. Cuando son adultos requieren de humedad para sobrevivir mayor tiempo”, señala el ministerio argentino.

(Lee más: El cambio climático aumenta los casos de enfermedades como el dengue y el chikungunya)

3. Las fumigaciones contra el Aedes aegypti son útiles… en unos pocos casos

Es natural considerar una fumigación para evitar una mayor incidencia del mosquito. Sin embargo, hay que ser prudentes con esto y se debe evaluar cada caso particular, recomienda Fischer.

“En el caso de Aedes aegypti no se recomiendan las fumigaciones preventivas para reducir las abundancias porque, al ser un mosquito domiciliario y al estar su cantidad directamente regulada por la disponibilidad de sitios de cría, la fumigación solo logra generar una resistencia en los mosquitos a estos insecticidas”. 

Es decir, cada vez que se aplica un producto de ese tipo, se eliminan los individuos más susceptibles dentro de una población y sobreviven los más tolerantes al producto (lo cual puede deberse a alguna diferencia genética). Esto conlleva que los individuos más resistentes se reproduzcan y en la generación siguiente haya un mayor porcentaje de individuos que respondan mejor a la fumigación.

Por eso, sugiere la investigadora, “la única situación en la que se recomienda este procedimiento es cuando hay transmisión de dengue”. Aún así, la aplicación del insecticida debería realizarse únicamente en los alrededores de los lugares donde se detectaron los casos de transmisión. En esas ocasiones, el objetivo es eliminar a las hembras infectadas que puedan seguir transmitiendo el virus a otras personas.

Por lo tanto, la mejor manera de prevenir la incidencia de estos mosquitos (y, en consecuencia, la transmisión del dengue) consiste en llevar adelante acciones que prevengan su propagación. Entre ellas, la OPS destaca:

  • Evitar la recolección de agua en recipientes al aire libre como macetas, botellas u otros recipientes.
  • Cubrir adecuadamente los tanques y depósitos de agua.
  • Evitar acumular basura y tirar los residuos en bolsas plásticas cerradas.

A ellos, el Ministerio de Salud de Colombia agrega:

  • Lavar y cepillar periódicamente las paredes de los recipientes donde se almacena agua, como tanques, albercas o canecas y, de ser posible, mantenerlos tapados. 
  • Lavar y cambiar el agua de los floreros al menos cada 6 días o verter en ellos unas gotas de cloro. 

Además, la OMS señala que se puede reducir el riesgo de contraer el dengue protegiéndose de las picaduras de mosquito por medio de:

  • Ropa que cubra el cuerpo lo máximo posible.
  • El uso de mosquiteros en las ventanas.
  • La utilización de repelentes, espirales de humo y aerosoles que espanten al insecto.
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