Página del fotógrafo
Fabrice Guérin

En las aguas casi heladas del norte de Noruega, Guerin pasó un tiempo junto a un cardumen de arenques con la esperanza de ver una orca. Para su sorpresa, en vez de eso, se encontró con esta ballena jorobada.
Fotografía de Fabrice Guérin, National Geographic Your Shot

El fotógrafo Fabrice Guerin vio cómo jugaba esta cría de ballena jorobada mientras su madre lo observaba en silencio. "De repente ella se movió. Se encontraron en la superficie y la pequeña ballena frotó a su madre como dándole un abrazo".
Fotografía de Fabrice Guérin, National Geographic Your Shot

Los cachalotes duermen la siesta en posición vertical. En esta imagen de Guerin, se ve un buceador que nada sin molestar a las bellas durmientes. "La naturaleza te sorprende con estas bellezas", escribe.
Fotografía de Fabrice Guérin, National Geographic Your Shot

Un rayo de sol ilumina a un buzo que nada en un cenote. "Cuando te sumerges en un cenote", escribe Guerin, "te conviertes en aventurero y arqueólogo", pues descubres algo nuevo detrás de cada roca.
Fotografía de Fabrice Guérin, National Geographic Your Shot

Si buceas en el Cenote Angelita, explica Guerin, verás que “la luz cambia de verde a azul, y crea una escena surrealista. Una capa de sulfuro de hidrógeno separa el agua dulce del agua salada más profunda, y así delinea "otro mundo".
Fotografía de Fabrice Guérin, National Geographic Your Shot

"Descubrir un mundo nuevo es siempre algo emocionante. Un mundo líquido, oscuro sin vida. Solo piedras, enormes estalactitas y estalagmitas", escribe Guerin. Pero, "a veces, la luz natural te recuerda que hay otro mundo allá afuera".
Fotografía de Fabrice Guérin, National Geographic Your Shot





