Presentan documental sobre los desafíos que deben enfrentar algunas mujeres para convertirse en científicas

Clare Fieseler y Gabby Salazar, exploradoras de National Geographic, investigan la vida de mujeres que persiguen carreras dentro del campo científico, a pesar de las intensas barreras culturales y sociales a las que deben hacer frente.viernes, 15 de junio de 2018

Por Angeli Gabriel
La conservacionista Moreangels Mbizah (derecha) obtiene datos y toma nota en el lugar donde se produjo la muerte de un león. Recientemente, una jirafa también murió en el mismo sitio.

Cada año, National Geographic reúne en su Explorer Festival a exploradores, científicos y escritores de todo el mundo para que compartan sus descubrimientos y conocimientos, junto con sus soluciones, a fin de crear un futuro más sustentable. 

Ser mujer en el campo científico es, todavía, una lucha para muchas científicas alrededor del mundo, ya que deben enfrentarse a desafíos financieros y familiares, e incluso hasta discriminación y acoso. Pero, ¿y si estás comenzando tu carrera en un país o una cultura donde los derechos de las mujeres son casi nulos?

Las historias de las mujeres que están enfrentando, y superando, dichas barreras se han convertido en el motor para las exploradoras de National Gepgraphic, Clare Fieseler y Gabby Salazar, quienes ponen en descubierto la cuestión en su nuevo documental Outnumbered in Africa (Minoría en África). La película, que se estrena mundialmente esta semana en el Festival de National Geographic "FURTHER Film Festival" en Washington D.C., se centra en la vida y el trabajo de Moreangels Mbizah, una conservacionista de leones de Zimbabue.

En una conversación con National Geographic, Fieseler y Salazar analizaron cuál fue su inspiración para el documental, nos contaron cómo es filmar con Mbizah, y aconsejaron a las mujeres jóvenes de todo el mundo que estén interesadas en perseguir una carrera científica.

¿Qué las inspiró a producir Outnumbered?

Salazar: Quisimos hacer este proyecto ya que la situación de las mujeres en el campo científico difiere bastante dependiendo del área o los límites geográficos. Las mujeres en los países en desarrollo se enfrentan a barreras que están un poco más ocultas y son un poco más sutiles. Asimismo, estas barreras son un poco más difíciles de descifrar, y eso es lo que realmente nos interesaba.

¿Cómo se contactaron con Moreangels, el personaje principal de la película?

Fieseler: Conocí a Moreangels en el Congreso Internacional de Biología de Conservación en Francia. Cuando estábamos allí, le dispararon a Cecil, el león, por lo que se organizó un seminario con gente que ya estaba en la conferencia y que realmente estaba involucrada en la conservación de los leones. Moreangels era una de las panelistas. Su elocuencia me impresionó mucho, así que, al finalizar el seminario, me acerqué a ella y le dije que quería saber más sobre su historia. Desde ese momento, comenzamos a hablar por Skype. Luego le pregunté si nos dejaría que fuéramos a dónde se encontraba y la filmáramos, y dijo que sí.

¿Qué creen que hizo que la historia de Moreangels sea tan importante?

Salazar: Somos afortunadas de pertenecer a la comunidad científica a la que pertenecemos, una comunidad en la que vemos las historias detrás de las científicas. Desarrollamos relaciones personales, por lo que podemos hablar sobre algunas de estas barreras a las que nos enfrentamos y aprender unas de otras. Pero creo que, en otros países, en los que esas relaciones son menos fuertes, a veces solo porque no se han establecido, las mujeres no poseen un dialogo tan abierto entre ellas.

Para nosotras, ese fue un espacio de reflexión para hacer este proyecto. En última instancia, queremos que Moreangels no solo inspire a las mujeres de aquí y las haga pensar distinto, sino que también inspire a las mujeres en Zimbabue o en África subsahariana a sobrellevar algunas de estas cuestiones. Tiene una personalidad muy fuerte, y es alguien que ha enfrentado las barreras y le ha ido espectacularmente bien.

¿Qué creen que motivó a Moreangels a seguir una carerra en el campo científico?

Fieseler: Creo que es el compromiso. Está muy comprometida con su país y con mejorar la vida salvaje allí. En la película, dedicamos un poco de tiempo en la entrevista a hablar sobre el porqué quiere quedarse en Zimbabue, incluso cuando la economía está colapsando. Tiene un doctorado de Oxford, y, básicamente, podría conseguir trabajo en cualquier lugar, pero decide regresar a uno de los países más desestabilizados que hay.

En esta instancia, la fuga de cerebros es una cuestión real; las personas dejan su país de origen porque pueden tener una vida mejor en otro lado. Creo que es hora de que prestemos atención a las personas que eligen quedarse y darle sus habilidades y pericia científica al lugar de sus orígenes.

La película toca temas específicos de la cultura de Moreangels en Zimbabue, como un gran estigma vinculado a las mujeres que trabajan fuera de casa. Pero Moreangels se enfrenta a una problemática que es universal para las mujeres en la ciencia. ¿Pueden contarnos un poco más?

Fieseler: No sabíamos nada de la cultura de Zimbabue, y nos llevó mucho tiempo junto a Moreangels para entender los desafíos a los que se enfrentaba. Pero para ella, contra lo que más luchaba era el hecho de estar lejos de su hijo.

Salazar: Una de las primeras cosas que queremos remarcar es la maternidad, y los esfuerzos de la maternidad son cosas con las que muchas personas se pueden identificar e intentar mantener en equilibrio con cualquier carrera.

Moreangels realmente les abrió su corazón, y eso es realmente poderoso. Dice mucho sobre la confianza y la amistad que han construido.

Fieseler: Tuvimos una entrevista muy emocional con Moreangels. Estamos llorando detrás de cámara cuando ella está hablando, y esa conversación continuó bastante más luego de que las cámaras se apagaron. Pero hay algo con el hecho de mostrar tu lado más vulnerable que hace que la gente se despierte.

Salazar: Absolutamente. Estábamos realmente involucradas emocionalmente con su historia, y se convirtió en una historia realmente emocional para nosotras mientras la íbamos conociendo más y más, y mientras comprendíamos a lo que se enfrenta y los sacrificios que hace.

Su plan es contar más historias de científicas de todo el mundo. ¿Qué las llevó a que el foco del proyecto sea ese?

Salazar: Para mí, las amistades personales. Pasamos mucho tiempo en el campo trabajando en países donde es muy poco común ver una mujer en un equipo de investigación. Hay mujeres haciendo un trabajo asombroso en algunos lugares de Indonesia, donde he trabajado bastante.

Pero me he dado cuenta de que es mucho más difícil para ellas ser capaces de dar ese salto, de investigar, de hacer ese trabajo. Entonces, realmente fue construir sobre esas historias personales que escuchaba, y creí que realmente necesitaban tener una voz más amplia, porque, en verdad, me habían ayudado a mí a apreciar la historia de "las mujeres de la ciencia" desde un lugar muy distinto.

¿Qué las espera luego de que se estrene la película?

Salazar: Estamos trabajando duro para lanzar un libro que tenga consejos de las científicas y exploradoras de hoy para las jóvenes y niñas sobre cómo recorrer esta carrera y cómo conducir sus vidas a la exploración y a la aventura.

Fieseler: Comenzamos a hablar de este proyecto hace tres años, y ha sido todo un proceso llevarlo a cabo, pero no lo vemos como algo a lo que le vamos a dedicar los próximos dos años y listo. Es una pasión de por vida para ambas.

¿Qué le dirían a una joven que está interesada en la ciencia?

Fieseler: Apoyaría su pasión y cualquier cosa que sienta en ese momento, porque va a cambiar. Alentar la confianza y la curiosidad para explorar esas cosas es realmente clave. Y le diría que no acepte un no como respuesta.

Salazar: Para mí, es muy simple; cuando se te presenta una oportunidad para hacer algún proyecto, puede ser incómodo, puede ser diferente, yo pienso, no pierdas la oportunidad. Si una parte de ti quiere hacerlo, como ir a hacer un proyecto en Zimbabue, o viajar a Costa Rica para una investigación, o una pasantía en una oficina que nunca creíste que te sentirías cómoda haciendo, es mucho más fácil convencerte de no hacerlo que de hacerlo.

Pero son esos momentos en los que nos exigimos los que nos hacen avanzar.

Esta entrevista fue editada con el fin de reducir su duración y aumentar su claridad.

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