Incendios forestales en la Patagonia argentina: 5 claves para restaurar un bosque después del fuego
Las llamas pueden arrasar hectáreas de bosque en cuestión de minutos, pero la recuperación tarda décadas. NatGeo dialogó con un experto sobre cómo se planifica la reforestación y por qué la restauración activa es clave.

Un incendio forestal puede destruir un bosque en horas o días, pero su restauración tarda años. Según la Agencia Federal de Emergencias de Argentina, el 95% de estos siniestros se producen por acción humana.
Un incendio forestal es un “fuego descontrolado de rápida propagación que afecta a bosques, llanuras, pastizales, pasturas, entre otras”. Aunque puede ocurrir por causas naturales, como la caída de un rayo, el 95% de los focos ígneos se producen por la acción humana, indica la Agencia Federal de Emergencias (AFE), un organismo del Ministerio de Seguridad de Argentina encargado de la respuesta ante emergencias y desastres.
La AFE advierte como principales causas humanas las fogatas y colillas de cigarrillo mal apagadas, el abandono de tierras y la preparación de áreas de pastoreo con fuego. Además, reconoce que factores climáticos como la sequía, la falta de lluvias, el viento y las temperaturas inciden en la propagación de las llamas.
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Ante una nueva temporada de incendios forestales en la Patagonia argentina, National Geographic consultó a Tobías Merlo, licenciado en Ciencias Ambientales y fundador y director de ReforestArg, una organización argentina dedicada a la restauración ecológica de bosques y concientización ambiental, para conocer cómo es el trabajo de restauración después de un incendio.
El diálogo de Merlo con NatGeo ocurre mientras varios focos continúan activos en el sur argentino. Según el último reporte disponible del Servicio Provincial de Manejo del Fuego de Chubut, difundido el 13 de enero de 2026, el incendio en Puerto Patriada, localidad de El Hoyo, ya afectó unas 12 000 hectáreas. El foco, que se inició hace una semana aproximadamente, ya ha sido contenido en un 85%, informó el gobernador de Chubut Ignacio Torres en sus redes sociales. Mientras tanto, otras localidades patagónicas también están combatiendo incendios.

Según informó el gobernador de Chubut Ignacio Torres, el operativo contra el incendio en Puerto Patriada implicó el trabajo de más de 660 personas, incluidos brigadistas provinciales y nacionales, bomberos voluntarios, fuerzas de seguridad y equipos de apoyo. También se pusieron a disposición ocho medios aéreos, maquinaria pesada, embarcaciones y unidades móviles.
1. El primer paso después del incendio: cómo es el diagnóstico del siniestro y cómo se continúa
La restauración de un ecosistema dañado implica un arduo proceso de planificación ya que, en muchos casos, la superficie afectada es inmensa y puede superar miles de hectáreas. El primer paso es elegir los puntos estratégicos a reforestar, de manera que cuando los árboles crezcan se conviertan en “semilleros”, es decir, que dispersen semillas que continúen naturalmente el proceso de restauración, explica Merlo.
Comúnmente los forestales se ubican en zonas altas, teniendo en cuenta la dirección del viento, las pendientes y la luz natural para que la planta tenga mayor posibilidad de supervivencia en un sitio determinado, continúa el director de ReforestArg.
También es importante “corroborar que el espacio a restaurar sea protegido por quien administra esa tierra, ya sea el Estado nacional, la provincia o un privado”.
Una vez superado el proceso de diagnóstico, se arman “bosquetes”, grupos de árboles de entre 10 y 20 ejemplares, considerando que algunos de ellos prosperarán y dispersarán semillas, mientras que otros no lograrán sobrevivir.

El fuego afecta a la flora nativa, así como a los animales que viven en esos ecosistemas afectados. Restaurar estos espacios permite a la vida volver a prosperar.
2. La elección de las especies nativas para restaurar
Una vez definidos los lugares más adecuados en los que se trabajará, se eligen las especies. Esta decisión apunta siempre a las especies nativas, que suelen ser las más perjudicadas por el fuego.
En el caso de la Patagonia argentina, por ejemplo, cuando se apaga el fuego es muy normal que las plantas nativas y las especies más grandes del bosque primario, tales como el coihue, la lenga y el ciprés, no rebroten y, en cambio, prosperen especies exóticas (no nativas) como los pinos.
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3. ¿Cuánto tiempo tarda un bosque en recuperarse?
No existe una respuesta única y global a esta pregunta, pero, en general, la recuperación de un bosque “tarda mucho tiempo”, señala el licenciado en Ciencias Ambientales a NatGeo.
Pueden pasar décadas para que un bosque entre en estado de equilibrio (conocido como estado de clímax, caracterizado por la estabilidad del ecosistema, que se desarrolla como una entidad), continúa el experto. Y eso depende de diversos factores, como el lugar en cuestión, las especies, el daño producido, entre otros.
En el caso de la Patagonia, un bosque de ciprés en laderas áridas puede tardar hasta 200 años en restaurarse, “pero depende”, insiste Merlo, “no pondría un número porque la naturaleza no entiende las reglas mentales del humano”.


Tras el fuego, los árboles plantados cumplen un rol clave como “semilleros” para la recuperación natural del bosque.
Tobías Merlo, cofundador y director de ReforestArg, brinda una charla informativa durante un trabajo de reforestación en la Patagonia argentina.
4. Por qué es importante la restauración activa
Tal como explica el experto consultado, siempre hubo incendios en el planeta y, de hecho, el fuego es parte natural del bosque. No obstante, actualmente son más frecuentes e intensos como consecuencia del cambio climático provocado por los humanos, y las especies exóticas introducidas (como los pinos en la Patagonia) complejizan la situación.
En el pasado, cuando un bosque se quemaba tenía la posibilidad de restaurarse naturalmente y como los incendios eran más chicos, los árboles dispersaban las semillas hacia el área quemada. Actualmente, como los focos ígneos son grandes, los árboles semilleros están muy lejos de la parte central del siniestro, de manera que las semillas no alcanzan el centro del lugar quemado. “Esto hace necesaria la restauración activa”, detalla Merlo.
“Hace mil años no hacía falta esta intervención”, comenta el especialista. El bosque andino patagónico podía restaurarse a sí mismo porque no tenía que competir con el pino o la rosa mosqueta (dos especies invasoras). Las semillas de los árboles que sobrevivían alcanzaban el centro del incendio, entonces en 100 años ese bosque ya estaba recuperado naturalmente”.
“Ahora, como el ser humano intervino e introdujo plantas exóticas y más fuego (porque el 95% de los incendios son causa humana por negligencia o por intencionalidad), es necesaria la restauración activa”, concluye.
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Voluntarios trasladan plántulas para reforestar un bosque dañado en Argentina en marzo de 2024. Para Tobías Merlo, licenciado en Ciencias Ambientales y cofundador y director de ReforestArg, una campaña de restauración es exitosa cuando logra trabajar sobre la “crisis de la conciencia”.
5. ¿Cuándo una campaña de restauración se considera exitosa?
A pesar de que alcanzar el equilibrio del bosque puede tardar años, hay maneras de evaluar el progreso positivo de una tarea de restauración. “Hacemos monitoreos y si sobrevivió más del 80% de lo plantado, podemos decir que fue una campaña exitosa”, comenta el director de ReforestArg.
No obstante, Merlo cree que el verdadero éxito está en la transformación de las personas. “Además de restaurar el ecosistema estamos restaurando conciencias”, dice. “Si un voluntario fue, plantó árboles, pudo conectar con el espacio y consigo mismo, si volvió a su casa con una búsqueda de la verdad… para mí esa campaña fue victoriosa. Si una persona del pueblo pudo ganar dinero porque lo contratamos para ir a plantar árboles y pudo tener un trabajo, para mí ese trabajo fue exitoso”.
Considerando la intencionalidad del fuego, Merlo insiste en trabajar sobre la “crisis de la conciencia”. “Lo más importante es transformar a la humanidad que convierte y cuida el bosque”, subraya.