La presencia de nativos americanos en la Polinesia, siglos antes de la llegada de los europeos, es revelada por estudios de ADN

Mediante análisis genéticos concluyentes, este nuevo estudio confirma el contacto entre los dos grupos que habitaron a lo largo de todo el Océano Pacífico.

Monday, July 13, 2020,
Por Megan Gannon
Un reciente estudio de ADN sugiere que la isla de Fatu Hiva en las Marquesas sería ...

Un reciente estudio de ADN sugiere que la isla de Fatu Hiva en las Marquesas sería el primer lugar de contacto entre indígenas americanos y polinesios. Aún no se sabe si la vinculación genética se estableció a partir de la llegada de indígenas americanos a la Polinesia, o luego de que los polinesios regresaron de Sudamérica.

Fotografía de Tim Laman, Nat Geo Image Collection

Un nuevo estudio publicado en la revista Nature revela que existió contacto entre los indígenas americanos y los polinesios siglos antes de que los europeos ingresaran a las aguas polinesias. Además, es probable que esta interacción haya ocurrido antes de los primeros asentamientos en Rapa Nui (Isla de Pascua), la isla polinesia más cercana a la costa sudamericana, que había sido considerada como probable punto de contacto entre los dos grupos.

La interacción precolombina entre polinesios e indígenas americanos ha sido, durante largo tiempo, un tema de amplio debate, en especial, luego de las teorías del explorador noruego Thor Heyerdahl. En 1947, Heyerdahl comenzó su expedición Kon-Tiki, desde Perú a la Polinesia en una balsa artesanal para demostrar que el poblamiento de la Polinesia se había llevado a cabo por habitantes procedentes de Sudamérica. Las ideas de Heyerdahl sobre el origen de la población primitiva del Pacífico fundaron una especie de tema tabú, y ​​muchos arqueólogos han rechazado sus argumentos de forma categórica.

Pero otras pruebas han concluido que efectivamente hubo contacto precolombino entre pueblos de la Polinesia y América del Sur. Existen estudios genéticos, por ejemplo, que sugieren que la batata fue domesticada en Perú y luego se extendió por la Polinesia hace unos 1.000 años. Y el nombre polinesio de este tubérculo, "kuumala", es similar al nombre en el idioma quechua andino: "kumara" y "cumal".

Una hilera de moáis en Rapa Nui, también conocida como Isla de Pascua. Muchos investigadores sostuvieron que Rapa Nui, ubicada más cerca de América del Sur que las Islas Marquesas, habría sido el primer punto de contacto entre polinesios e indígenas americanos.

Fotografía de Jim Richardson, Nat Geo Image Collection

En los últimos años, se sumó al debate un equipo de investigadores del ADN humano, quienes se dedicaron a estudiar los genomas de los habitantes de Rapa Nui, isla famosa por sus moáis, unas imponentes estatuas de piedra distribuidas por todo el territorio. Un estudio de 2014 que examinó el ADN de 27 individuos de Rapa Nui reveló que aproximadamente el 8 por ciento de su composición genética corresponde a antepasados ​​indígenas americanos. Esos hallazgos previos sugirieron que los dos grupos entraron en contacto en el año 1340 d.C., siglos antes de que los europeos interactuaran por primera vez con los habitantes de Rapa Nui en 1722 y, más tarde, invadieran violentamente la isla en busca de esclavos.

Más allá de Rapa Nui

Para el nuevo estudio, un equipo multidisciplinario con especialistas de todo el mundo analizó los genomas de más de 800 individuos provenientes de 17 islas polinesias, incluida Rapa Nui, y 15 grupos indígenas diferentes de las costas de América del Sur. "Los estudios anteriores solo se han centrado en la posibilidad de que Rapa Nui sea el punto de contacto", afirma el autor principal Andrés Moreno-Estrada, genetista del Laboratorio Nacional de Genómica para la Biodiversidad de México. "Nuestro objetivo es explorar otras opciones en el Pacífico".

Los investigadores descubrieron que el contacto entre individuos polinesios y un grupo de indígenas americanos emparentados con pueblos indígenas actuales en Colombia tuvo lugar en el año 1150 d.C., dos siglos antes de lo indicado por el estudio de 2014. El primer sitio de contacto detectado fue Fatu Hiva, una isla en las Marquesas del Sur. Fatu Hiva está mucho más alejado de Sudamérica que Rapa Nui, pero podría haber sido mucho más fácil llegar ahí que a Rapa Nui gracias a los vientos alisios y corrientes favorables, señala el arqueólogo Paul Wallin de la Universidad de Uppsala en un editorial que acompaña el estudio de Nature.

Fatu Hiva está mucho más lejos de Sudamérica que Rapa Nui, pero podría alcanzarse más fácilmente que Rapa Nui debido a los vientos alisios y las corrientes favorables.

“Los investigadores descubrieron que el contacto entre individuos polinesios y un grupo de indígenas americanos emparentados con pueblos indígenas actuales en Colombia tuvo lugar en el año 1150 d.C.”

Wallin, quien también trabajó en el Museo Kon-Tiki en Oslo, señala que los nuevos resultados sugieren que los sudamericanos llegaron a la Polinesia oriental incluso antes que los polinesios de las zonas occidentales, lo que demostraría que las teorías de Heyerdahl "en parte, serían correctas".

Resultados provocativos

Sin embargo, Carl Lipo, arqueólogo de la Universidad de Binghamton que investigó Rapa Nui, pero no participó en el nuevo estudio, sostiene que estas pruebas no necesariamente demostrarían que Heyerdahl tenía razón. El informe de Nature no responde de forma concluyente cómo ocurrió este contacto entre polinesios e indígenas americanos.

Los polinesios pudieron haber llegado a las costas de América del Sur, se apropiaron de las batatas y de los indígenas, y luego colonizaron otras islas del Pacífico. O bien, sus descendientes pueden haber regresado a la Polinesia con una carga genética de los indígenas sudamericanos. Según Lipo, la mayoría de las investigaciones arqueológicas defienden una de estas posibilidades, y no que hayan sido los indígenas americanos quienes llegaron primero a la Polinesia.

"Los polinesios recorrieron distancias enormes", explica Lipo. “Se desplazaron constantemente por áreas increíblemente vastas y encontraron márgenes de todo tipo. Solemos creer que estos grupos se movieron muy poco, hacia islas cercanas y que, con el tiempo, alcanzaron islas más lejanas. Sin embargo, las pruebas arqueológicas confirman lo contrario, primero recorrieron distancias más largas. Desde el principio, exploraron su área y terminaron en algunas de las islas más remotas; luego colonizaron las áreas intermedias".

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