Historia y Cultura

Estas gemelas te harán replantearte el concepto de raza

Marcia y Millie Biggs dicen que ellas nunca han sido víctimas de racismo, sino que solo han percibido la curiosidad y la sorpresa de que, como gemelas, tengan colores de piel diferentes. Jueves, 3 Mayo

Por Patricia Edmonds

Esta historia forma parte de la Edición La Raza, una edición especial de National Geographic que explora cómo la raza nos define, nos separa y nos une.

Cuando Amanda Wanklin y Michael Biggs se enamoraron, “no les preocupó en lo más mínimo” los desafíos que podrían enfrentar al ser una pareja interracial, comenta Amanda. “Lo que realmente nos importaba era nuestro deseo de estar juntos”.

Ansiosos por formar una familia, se establecieron en Birmingham, Inglaterra. El 3 de julio de 2006, Amanda dio a luz a las mellizas y los eufóricos padres le pusieron nombres entrelazados a sus hijas: Una se llamaría Millie Marcia Madge Biggs y la otra Marcia Millie Madge Biggs.

Desde muy temprana edad, ambas muchachas poseían características similares, pero combinaciones de color muy diferentes. Marcia tenía el cabello de color castaño claro y la piel blanca como su madre nacida en Inglaterra. Millie tenía el cabello de color negro y la piel morena como su padre, que es de ascendencia jamaiquina. “Nunca nos preocupamos acerca de ello; simplemente lo aceptamos”, dice Michael.

“Cuando eran recién nacidas”, recuerda Amanda, “las llevaba en el cochecito y la gente me miraba y después miraba a una de mis hijas y luego miraba a mi otra hija. Y entonces me hacían la pregunta: ‘¿Son gemelas?’”

“Sí”.

“’Pero una es blanca y la otra es negra’”.

“Sí. Son los genes”.

Las personas que comentaban acerca de las niñas no eran abiertamente hostiles ni juzgaban, solo mostraban curiosidad, dice Amanda. Y luego, “con el transcurso del tiempo, la gente solo veía su belleza”.

Amanda, que trabaja como asistente de atención en el hogar, califica a Millie y Marcia como un milagro “uno en un millón”. Pero no resulta tan raro que una pareja interracial tenga mellizas que cada una de ellas se parezca más a uno de sus padres que al otro, dice la especialista en estadísticas genéticas Alicia Martin.

Los mellizos se registran aproximadamente en uno de cada 100 nacimientos. Cuando una pareja interracial tiene mellizos, los rasgos que sobresalen en cada uno de los niños, dependen de muchas variables, entre ellas “de dónde provienen los ancestros de los padres y la complejidad genética del pigmento”, dice Martin, investigador postdoctoral del Broad Institute, en Cambridge, Massachusetts.

Y la investigación sobre el color de la piel resulta mucho más complicada debido a la historia de “estudios tendenciosos que significan que sabemos más acerca de qué hace más clara a la piel clara, que lo que hace más oscura a la piel oscura”, dice ella.

En términos genéticos, el color de la piel “no es un rasgo binario” con solo dos posibilidades, señala Martin. “Es un rasgo cuantitativo y todo el mundo cuenta con algún aumento o disminución en esta gama”.

Históricamente, cuando los humanos han trazado líneas de identidad: separándonos a Nosotros de Ellos, con frecuencia han confiado en el color de la piel como una representación de la raza. Pero la comprensión de la genética humana en el siglo XXI nos dice que todo el concepto de raza es una invención humana.

La ciencia moderna confirma “que las diferencias visibles entre las personas son accidentes de la historia”, el resultado de mutaciones, migraciones, la selección natural, el aislamiento de algunas poblaciones, y el entrecruzarse entre otros, escribe la periodista científica Elizabeth Kolbert. No existen diferencias raciales, ya que el mismo concepto de raza, para citar al pionero de la secuenciación del ADN Craig Venter, “no tiene una base genética o científica”.

Y no obstante, 50 años después del asesinato del Reverendo Martin Luther King, Jr., la identidad racial resurge como una línea divisoria fundamental en nuestro mundo.

Hemos dedicado la edición de abril de National Geographic al complicado tema de la raza.

La Edición La Raza incluye una historia acerca de cómo las ideas científicas de la raza dieron lugar a una carta de nuestro editor en la que exploraba la propia historia accidentada acerca de la raza de la National Geographic, y una presentación de video documentando el fenómeno de los hombres negros detenidos por la policía mientras conducen.

La edición de este mes es solo el comienzo. Estamos preparando historias acerca de la evolución de las identidades de grupos étnicos, religiosos y raciales clave durante todo el 2018.

Piensan que solo somos mejores amigas

Por su parte, las gemelas tienen una idea clara de lo que es el racismo. “Racismo es cuando alguien te juzga por tu color y no por quien tu eres realmente”, dice Millie. Marcia describe al racismo como “una cosa negativa, porque puede herir los sentimientos de las personas”.

Michael, quien es propietario de un taller de reparación de automóviles, dice que en ocasiones ha tenido que enfrentar la hostilidad debido al color de su piel. Recuerda con precisión un episodio durante su juventud, cuando un auto lleno de hombres pasó a toda velocidad y le gritaron insultos a él y a sus hermanos.

“Pero esta es una época diferente”, dice Michael. Ni él ni Amanda han presenciado jamás una conducta racista contra las niñas. Y tanto Millie como Marcia dicen que nunca han detectado racismo cuando la gente observa el contraste en sus apariencias.

“Cuando la gente nos mira, piensan que solo somos mejores amigas”, dice Marcia. “Cuando se enteran de que somos gemelas, de alguna manera se sorprenden porque una de nosotras es negra y la otra es blanca”.

Pero cuando le preguntan a las gemelas acerca de sus diferencias, ellas se refieren a cosas completamente diferentes. “A Millie le gustan las cosas que son propias de las chicas. Le gusta el rosado y todo eso”, dice Marcia. “A mí no me gusta el color rosado; yo soy una marimacho. Las personas son como son”.

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