Descubren a la hormiga más rápida del mundo en el desierto del Sahara

Las hormigas plateadas pueden recorrer la longitud de su cuerpo en menos de una centésima de segundo, lo que equivale a que un humano corra 640 km por hora.jueves, 31 de octubre de 2019

Una hormiga plateada del Sahara cruza las arenas calientes de Túnez.
Una hormiga plateada del Sahara cruza las arenas calientes de Túnez.
Foto de Matthias Wittlinger

Como un pequeño y brillante misil, la hormiga plateada del Sahara atraviesa la arena calcinante para buscar animales que han muerto a causa del calor y alimentarse de ellos. Una investigación reciente revela que estos veloces recolectores no solo son las hormigas más rápidas que existen, sino que se encuentran entre los insectos más rápidos del planeta.

En un experimento reciente realizado en las dunas abrasadoras de Douz, Túnez, los insectos lograron una marca de 0,85 metros por segundo, o aproximadamente 108 veces la longitud de su cuerpo en un solo segundo. Si eso se tradujera a las proporciones humanas, serían más de 640 km por hora.

A estas hormigas solo las superan unos pocos invertebrados, entre ellos, un ácaro de California, el Paratarsotomus macropalpis, y un escarabajo tigre australiano, Cicindela hudsoni, que pueden desplazarse a 377 y 171 veces la longitud de cuerpo por segundo, respectivamente.

Es probable que la gran velocidad de las hormigas sea una de las adaptaciones que han desarrollado para sobrevivir en el crudo desierto, y soportar temperaturas de hasta 60°C. Por otro lado, las hormigas plateadas del Sahara son relativamente delgadas, lo que permite que puedan disipar el calor más fácilmente, y sus particulares pelos triangulares reflejan el calor y les dan su tono metálico. (Lee sobre la hormiga Drácula y la picadura más rápida en la Tierra).

"Para poder resistir el entorno del desierto y no sucumbir al calor durante la búsqueda de alimento para la colonia, un animal debe ser extremadamente veloz”, explica Sarah Pfeffer, bióloga del Universidad de Ulm, Alemania, cuyo estudio fue publicado esta semana en el Journal of Experimental Biology.

Pfeffer agrega que el estudio también puede aportar interesantes técnicas para otras aplicaciones, como para robots que caminan o vehículos que deben mantenerse rígidos sobre la arena poco firme y volátil.

Patas de lujo

En el Sahara, lo primero que hicieron Pfeffer y su equipo fue localizar varios de los nidos subterráneos de las hormigas. Luego colocaron pequeños canales de aluminio -con pisos ligeramente cubiertos de arena- en la entrada de los nidos. Los canales llevaban a las hormigas a un espacio más cómodo, para que los investigadores pudieran filmarlas desde arriba con cámaras de alta velocidad mientras los insectos corrían.

Al analizar el video de alta velocidad, los científicos pudieron calcular el ritmo vertiginoso de las hormigas. El equipo comparó estos números con las velocidades de la Cataglyphis fortis, una hormiga del desierto (un poco más grande) emparentada con esta, y notó que las hormigas plateadas eran dos veces más rápidas, a pesar de tener extremidades comparativamente más cortas. 

Tras examinar más detenidamente el video y concentrase en el movimiento de las patas de las hormigas plateadas del Sahara, el equipo descubrió que movían sus patas cortas de forma increíblemente veloz, dando casi 50 zancadas por segundo. Y lo llamativo era que sus patas apenas tocaban el suelo, pues cada contacto duraba tan solo siete milisegundos.

Las hormigas también tenían una notable coordinación en la arena, y avanzaban sin problemas entre los dos grupos de tres patas que se mueven a la vez cuando corren. A velocidades más altas, las hormigas incluso galopaban, sin que ninguna de las patas pudiera tocar el suelo en determinados momentos.

"Es sorprendente que, al ser más pequeñas y más cortas, las hormigas plateadas compensan con la frecuencia de la zancada", expresa Alyssa Stark, bióloga de la Villanova University, en Pennsylvania, que no participó en este estudio. Y agrega que esto sorprende aún más porque el hecho de tener patas más largas sería otra adaptación para combatir el intenso calor.

Amir Ayali, zoólogo de la Universidad de Tel-Aviv en Israel, quedó maravillado por este estudio y la comparación que establece entre hormigas estrechamente relacionadas. 

"Sería realmente interesante saber si las diferencias registradas entre las especies también pueden detectarse a nivel de la fisiología muscular e incluso el control neuronal", sostiene Ayali.

Alimento en el desierto

Entonces, ¿por qué son tan rápidas? Pfeffer y su equipo sugieren que la velocidad de las hormigas les permite encontrar y recoger alimento de forma rápida y eficiente. Cuando la hormiga se encuentra con un cadáver, corta el cuerpo y se lleva algunas partes a su nido subterráneo para comer tranquila. 

El estudio explica que los pasos rápidos y el poco contacto con la arena también evitan que se deslicen o se hundan en las dunas mientras buscan comida. 

Es posible que una investigación más exhaustiva revele por qué el paso de las hormigas es tan enérgico. Por ahora, podemos afirmar una cosa: lo que mejor hacen las hormigas plateadas del Sahara es correr.

Seguir leyendo