Comercio de vida silvestre: hay más especies afectadas de las que se cree

Nuevos cálculos muestran la sorprendente composición del comercio de vida silvestre a nivel global. Los investigadores estiman que podrían llegar a comercializarse más de 8000 especies en todo el mundo, 3000 más que en la actualidad.viernes, 4 de octubre de 2019

Aproximadamente uno de cada cinco animales que deambulan por la tierra o inundan los cielos es víctima del comercio internacional, según un nuevo estudio publicado en la revista Science. El informe busca aclarar la diversidad del conocido mercado mundial y predecir qué criaturas podrían ser víctimas en un futuro

En los últimos años, la demanda de mascotas, pieles, joyas y otros productos animales exóticos utilizados para la medicina tradicional ha amenazado seriamente a los animales, entre ellos el pangolín y el cálao de yelmo. No obstante, aunque el comercio puede llevar rápidamente a una especie a la extinción, el informe menciona que el transporte de animales no siempre reduce la cantidad a niveles insostenibles.

Al unir información de varias bases de datos sobre comercio de vida silvestre, el coautor principal del estudio Brett Scheffers y sus colegas esperan que sus descubrimientos ayuden a los responsables de las tomas de decisiones a considerar qué especies de vertebrados necesitan mayor atención y recursos de conservación.

“Estamos revelando la real magnitud de lo que representa esta industria de miles de millones de dólares”, señala Scheffers, biólogo de conservación de la Universidad de Florida y becario de National Geographic Society. “Observamos más de 31.000 especies que habitan la tierra y encontramos que, sorprendentemente, casi el 20 por ciento de las especies eran comerciadas; eso es entre un 40 y 60 por ciento más alto de lo que creíamos previamente”.

Además, su equipo ideó un modelo computarizado que busca predecir qué especies serán parte del comercio futuro basándose en diversos factores: características físicas únicas (como colores extraordinarios), parentesco genético con criaturas que ya son popularmente comerciadas, y tamaño del cuerpo (en el pasado, era más probable que se comerciara con los animales más grandes dado que, generalmente, tienen atributos lucrativos como grandes dientes y garras, y considerables cantidades de carne y piel).  

Los investigadores llegaron a la conclusión de que, a la larga, más de 8000 especies silvestres podrían ingresar en el mercado de vida silvestre mundial; 3000 más de las que hay hoy. El nuevo total abarca casi un 30 por ciento de todos los mamíferos, las aves, los anfibios y los reptiles. Según el análisis, las aves, entre las cuales hay varios fringílidos y tejedores, están listas para unirse al mercado. Así como lo están decenas de tipos de murciélagos de herradura (sus narices se asemejan a una herradura) y los sapos rhinellas.

“La moraleja es que hay montones de especies dentro del comercio o que pronto lo estarán a las que se les debe prestar atención”, afirma Susan Lieberman, vicepresidenta de política internacional de Wildlife Conservation Society con sede en Nueva York y quien no participó del estudio. “Asimismo, el informe destaca que hay que prestarle más atención a los anfibios y a las aves que actualmente no están en la lista de CITES”, advierte, en referencia al tratado internacional que regula el comercio transfronterizo de vida silvestre. 

Para hacer un recuento de las especies que hoy se están comercializando, Scheffers y su equipo incorporaron la información registrada oficial en los flujos de vida silvestre rutinariamente enviados por los países que forman parte de CITES, así como también las cifras de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (International Union for the Conservation of Nature, IUCN), cuya Lista Roja establece el estado de conservación de los animales y las plantas silvestres, y sus amenazas más apremiantes.

Los conservacionistas mencionan que ni CITES ni IUCN tienen información perfecta. CITES se basa en los informes de cada país, los cuales puede que no siempre estén completos, y comunica sobre las especies que ya han sido oficialmente designadas como en peligro dado el comercio transfronterizo. Mientras tanto, la Lista Roja de IUCN parte de fuentes existentes, entre las cuales se encuentran los estudios de revisión de pares y las cifras de CITES. Las entradas de IUCN raramente incluyen  información sobre comercio doméstico, ni tampoco especifican si las amenazas comerciales provienen del ámbito local o del transfronterizo, menciona Vincent Nijman, profesor de antropología de la Universidad Oxford Brookes, Inglaterra, quien se especializa en el estudio de los efectos en los animales de las alteraciones provocadas por las actividades humanas.

¿Qué falta en el estudio?

La falta de información del comercio doméstico de vida silvestre en las bases de datos de CITES y IUCN significa que este nuevo estudio menosprecia la ingente cantidad de comercio de vida silvestre, señala Nijman.

Los autores dicen que se centraron solo en ciertas especies para las cuales contaban con información sólida y uniforme, así que algunos animales popularmente comerciados, entre los cuales hay peces, tortugas y cocodrilos, no se contabilizaron, lo que limita aún más el alcance del estudio. “Reconocemos que las tortugas, en especial las de tierra exclusivamente, son objetivo prioritario en el comercio de vida silvestre”, cuenta Scheffers. “Ten en cuenta que [las tortugas y los cocodrilos] son solo una fracción del total de la riqueza de especies de reptiles y, por lo tanto, creemos que nuestro estudio capturó la amplitud del comercio de reptiles”.

El informe se centra en identificar especies del comercio de vida silvestre en oposición al volumen del mercado. Lieberman indica que, aunque proporciona información interesante, el enfoque podría distorsionar la imagen. Por ejemplo, aunque se considera que Indonesia es el epicentro del mercado de aves, los autores escriben que no identificaron al país como un punto clave de comercio dado su baja diversidad de especies de aves en comparación con otras áreas, a pesar de que sus aves se comercializan en “gran abundancia”. 

Según Nijman, el nuevo modelo predictivo es útil como “estudio original”, pero no puede explicar todos los factores que ayudan a dar forma a los mercados globales, como la velocidad y el fácil traslado. “En el pasado, comerciar eso no era logísticamente o, tal vez, económicamente posible, con mejores enlaces de transporte lo será”, señala. Hoy, por ejemplo, si quieres transportar vida silvestre desde África hasta el este de Asia, hay dos maneras de hacerlo: por aire o por mar. En un futuro, dice, esas redes serán más densas y, con la Iniciativa del Cinturón y Ruta de la Seda, el transporte ferroviario puede ser otra opción. “Esas conexiones pueden abrir posibilidades”, afirma Nijman.

Anteriormente, los traficantes de animales del comercio de mascotas exóticas han explorado la literatura académica en busca de pistas sobre a qué especies apuntar. En consecuencia, hoy en día, los científicos son prudentes a la hora de publicar información, como la ubicación de un recientemente descubierto animal o planta, que puede ser útil para los cazadores furtivos. Nijman señala que los detalles del estudio de Science sobre el actual comercio de especies ya es de fácil acceso y familiar a aquellos que siguen las pistas de estas cosas. Y las predicciones para el futuro son suficientemente vagas, abarcando miles de especies, que, como él señala, “no creo que les den a los comerciantes una visión renovada sobre a dónde apuntar”.

A principios de este año, un informe de Naciones Unidas sobre tasas de extinción halló que hay alrededor de un millón de especies de animales y plantas en peligro de desaparición (muchas en décadas) debido a la actividad humana. Entre las apremiantes amenazas, el comercio de vida silvestre local es único, afirma Scheffers.

“Si echas un vistazo a la pérdida de hábitat, a la contaminación y al cambio climático, tienen un efecto goteo en la naturaleza que se da con el tiempo, pero el comercio se rige por la oferta y la demanda. Puede que, hace 10 años, haya habido una especie que no estaba demasiado considerada y se encontraba por fuera del radar, y que, hoy en día, esa misma especie se encuentre críticamente amenazada y al borde de la extinción”.

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