Las ballenas jorobadas no pueden tragarse a un ser humano: descubre el por qué

A pesar de las esporádicas noticias de personas que terminan en la boca de una ballena, es algo muy raro que suceda. Y además, tragarse a un ser humano es físicamente imposible para todas las especies de ballanas. Excepto para una.

Publicado 16 de jun. de 2021 18:34 GMT-3
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Una ballena jorobada se alimenta en las aguas de Cape Cod. Conocida como la alimentación con redes de burbujas, las ballenas trabajan juntas para desorientar a sus presas haciendo burbujas en forma de espiral alrededor de un banco de peces. A medida que este anillo de burbujas empuja a los peces a la superficie, otras jorobadas esperan para tragarlos.

Fotografía de Brian Skerry, Nat Geo Image Collection

El viernes, un buceador en busca de langostas fue noticia cuando describió que sobrevivió milagrosamente al ser "tragado" por una ballena jorobada en la costa de Cape Cod, en Massachusetts. Michael Packard le contó al Cape Cod Times que sintió un empujón, y "lo siguiente que recuerdo es que todo estaba completamente oscuro". Rememora haber resistido dentro de la boca de la ballena durante unos 30 segundos hasta que salió a la superficie y lo escupió.

Aunque un ser humano cabe perfectamente en la boca de una ballena jorobada, que puede llegar a medir unos tres metros, es científicamente imposible que la ballena se trague a un ser humano una vez dentro del animal, según explica Nicola Hodgins de Whale and Dolphin Conservation, una organización sin fines de lucro del Reino Unido.

La garganta de una ballena jorobada es aproximadamente del tamaño de un puño humano y solo se puede estirar hasta aproximadamente 38 centímetros de diámetro para ingerir un alimento más grande.

En el caso de Packard, explica que probablemente haya sido "envuelto en lugar de tragado" hasta que la ballena se dio cuenta de su error y lo escupió de inmediato. Posiblemente haya sido una experiencia traumática tanto para Packard como para la ballena, que solo estaba tratando de comer peces.

“[Packard] estaba en el lugar equivocado, en el momento equivocado”, afirma Hodgins.

No es la primera vez que los seres humanos supuestamente terminan en la boca de una ballena. En el año 2020, los kayakistas que se quedaron atrapados en la boca de una ballena jorobada que estaba alimentándose en California, al igual que un operador turístico en el puerto de Port Elizabeth en Sudáfrica en 2019. El relato más famoso sea probablemente el de la Biblia que cuenta la historia de Jonás, que fue tragado por una ballena para evitar que se ahogara. Incluso el padre de Pinocho, Geppetto, es tragado por una ballena en el cuento clásico infantil.

La idea de que las ballenas se tragan a los seres humanos ha formado parte de la mitología, a tal punto que mucha gente cree que es verdad. Sin embargo, es científicamente imposible para todas las especies de ballenas, excepto una, el cachalote, tragarse algo tan grande como una persona.

¿Qué les gusta comer a las ballenas realmente?

En la extraña ocasión en que un ser humano se encuentra dentro de la boca de una ballena, es casi seguro un accidente, en parte porque los humanos no son el alimento de las ballenas.

Las ballenas dentadas, como los cachalotes, tienen dientes y se alimentan de presas como calamares y peces. Las ballenas barbadas, como la jorobada, la azul, la gris y la minke: tienen unas barbas especiales en la boca en lugar de dientes y comen presas diminutas como el plancton, el krill y los peces pequeños.

Las barbas están hechas de una proteína fuerte pero flexible llamada queratina, igual que el cabello y las uñas de los humanos y están dispuestas en placas como un peine. Cuando se alimenta, una ballena toma un gran trago de agua de mar y usa las barbas como un colador para retener la comida en su boca mientras empuja el agua hacia afuera a través de los huecos.

De las 90 especies de ballenas conocidas en la Tierra, los cachalotes son la única especie cuyas gargantas son lo suficientemente grandes como para tragarse técnicamente a un humano. Los mamíferos de 20 metros de largo tienen esófagos grandes para alimentarse de presas más grandes como el calamar gigante, que a veces se traga entero. De hecho, se han encontrado calamares colosales de hasta 14 metros de largo dentro del estómago de un cachalote.

Aunque resulte físicamente posible, la probabilidad de que un cachalote se trague a un ser humano es ínfima, en parte porque los encuentros son muy raros.

La mayoría de la gente "nunca tendrá la oportunidad de ver a un cachalote en [su] vida", afirma Rob Deaville del Programa de Investigación de Varamientos de Cetáceos de la Sociedad Zoológica de Londres. 

Si bien los cachalotes se distribuyen ampliamente por todo el mundo, estos animales que se sumergen en las profundidades viven principalmente en mar abierto y pasan tiempo regularmente en las profundidades superiores a 3000 metros.

Amenazas para las ballenas

Así que no hay necesidad de entrar en pánico la próxima vez que nades en el océano, especialmente porque las ballenas no son agresivas con los seres humanos. En cambio, según Deaville, son las ballenas las que deberían temernos más debido a la “amplia variedad de presiones y amenazas creadas por el hombre”.

Los seres humanos pueden perjudicar a las ballenas a través de la caza, la contaminación, la destrucción del hábitat, las redes de pesca, las colisiones con barcos y más. Los comportamientos turísticos irresponsables, como acercarse demasiado, también pueden ser perjudiciales para las ballenas.

Si alguna vez te encuentras a uno de estos gentiles gigantes, los expertos recomiendan seguir las pautas de observación de la vida silvestre responsable incluyendo darles a los animales bastante espacio, observarlos desde la distancia (con binoculares si es posible) y evitar cualquier acción que los asuste, aterre o los sobresalte.

En cuanto a Packard, le dijo al Cape Cod Times que planeaba volver a bucear tan pronto como se recuperara de sus heridas, que incluían daños en los tejidos blandos pero sin fracturas de huesos.

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