Menos de un 3 por ciento del océano cuenta con un “alto nivel de protección”

A pesar de los anuncios sobre diferentes áreas marinas protegidas, los líderes del mundo están luchando para poner en práctica estas medidas vitales de conservación.martes, 1 de octubre de 2019

Los países obtienen un montón de prensa por anunciar audaces planes que tengan como finalidad separar miles de kilómetros cuadrados de océano para protección. Esto se debe a que los científicos afirman que estas Áreas Marinas Protegidas (AMP) son herramientas efectivas para proteger las plantas y los animales marinos de la acidificación del océano, las olas de calor, la pesca excesiva y la contaminación.

Las AMP pueden proporcionar varios beneficios como la protección de las especies en peligro de extinción o ayudar a reabastecer los peces que han caído en las pesquerías vecinas. Los parques más regulados son los que tienen mayores beneficios. Y, según un informe publicado el miércoles por el Panel Intergubernamental de Cambio Climático (Intergovernmental Panel on Climate Change, IPCC) de las Naciones Unidas, las emisiones constantes tendrán efectos graves en la diversidad biológica.

Pero, los expertos señalan que, para que las AMP realmente alcancen el nivel de protección necesario para mitigar las consecuencias del cambio climático, las Naciones Unidas tendrán que pensar mucho más críticamente cómo regulan aquellas zonas y qué sucederá con los países que no cumplan con sus promesas. Si un parque permanece en el limbo por mucho tiempo (atrapado entre el anuncio y la aplicación), los grupos de conservación pueden considerarlo como un “parque en los papeles”, pero seguirá haciéndole frente al poco retroceso internacional.

En 2014, los científicos pidieron que, para 2030, se protegiera el 30 por ciento de los océanos del mundo creando una red de AMP, aunque parece que todavía el mundo se está quedando corto con el objetivo de Naciones Unidas de proteger el 10 por ciento de los océanos para el 2020. Aunque las Naciones Unidas afirman que estamos a 8 puntos, los expertos advierten que solo el 2,2 por ciento de los océanos del mundo está completamente fuera de los límites de la actividad comercial, y solo el 4,8 por ciento está activamente administrado.

“No es únicamente proteger el 30%, sino llegar a un alto nivel de protección”, indica Matt Rand, director del Proyecto Legado para los Océanos de Pew Bertarelli.

Por qué los países fallan

“Hay dos maneras de ver a los parques en los papeles”, señala Russel Moffitt, director del programa para Atlas de la Protección Marina (Atlas of Marine Protection) quien registra el progreso de los parques marinos. Señala que el término puede hacer referencia a los parques que solo han sido designados en los papeles: “Eso es una cuestión de procesos o de gestión de gobierno”.

Los parques en los papeles pueden nacer de “normas que son muy débiles, [y en las que] hay una gran falta de ejecución o compromiso de la comunidad y, a pesar de que existe una reserva marina, no se cumple con el objetivo”.

Un estudio publicado el año pasado en la revista Science halló que la pesca industrial estaba presente en 432 de las 727 AMP de la Unión Europea.

A menudo, las AMP se crean en aguas ecológicamente ricas donde las normas estrictas pueden proteger la vida allí. Eso puede establecer una polémica dinámica entre los que quieren proteger los peces y los que quieren tener acceso a ellos. 

“No critico a nadie que haya tenido que pasar por el arduo trabajo de delinear un área que debía ser protegida”, menciona Rand. “Han atravesado uno de los elementos más difícil [al anunciar] que, en cierto modo, la extracción no será permitida”.

Rand indica que los trabajos de mantenimiento pendientes del Servicio de Parques de Estados Unidos es un claro ejemplo de la gran cantidad de recursos y personas que se necesitan para garantizar la protección de una reserva natural.

Punto ciego de las AMP

Kirsten Grorud-Colvert, ecóloga de la Universidad Estatal de Oregon, describe diversas maneras de mejorar las AMP.

“La primera es simplemente tener un entendimiento común de lo que es un AMP y qué puede hacer”, afirma.

Grorud-Colver está trabajando junto a Jane Lubchenco, exadministradora del Departamento Nacional de Asuntos Oceanográficos y Atmosféricos de Estados Unidos y actual profesora de la Universidad Estatal de Oregon, en una serie de directrices para definir claramente los niveles de las AMP.

“Se trata de usar el mismo idioma”, señala Grorud-Colver.

Y agrega que inspirar a los países a que tomen medidas audaces y ayudarlos a tener acceso al respaldo internacional también hace que las AMP sean más efectivas.

También hay una cuestión de recursos y medios. Necesitas recursos, personal y equipamiento”, indica Nicolas Fournier, gerente de políticas y promoción de Oceana, con sede en Bruselas. “Esa es una realidad a la que muchos gobiernos se están enfrentando. A veces, no tienen el presupuesto para aplicarlas”.

En una charla TED que dio el año pasado, Enric Sala, explorador de National Geographic, pidió que alta mar se convirtiera en una reserva marina. Dado que alta mar se encuentra fuera de cualquier agua nacional, se necesita un acuerdo internacional masivo.

“Gran parte del mundo no sabe que, en este momento, se está negociando el equivalente a un acuerdo climático sobre los océanos”, menciona Rand.

Un tratado para proteger alta mar, un área que cubre dos tercios de los océanos, se negociará a principios de 2020, pero todavía no es claro cuán firmes serán esas protecciones.

Razones para ser optimistas

Rand es optimista y cree que las mejoras en la tecnología satelital pueden usarse más efectivamente para monitorear las AMP a un costo más bajo. Global Fishing Watch conecta la vigilancia por satélite con la inteligencia artificial, y se ha utilizado para identificar los lugares en donde la pesca ilegal crece exponencialmente.

Asimismo, Rand apunta a los enérgicos movimientos juveniles y al actual protagonismo que tiene el cambio climático como fuentes para ser más optimistas sobre el aumento de la protección de los océanos del mundo. 

Sala menciona que el Reino Unido, Chile, Seychelles y Palau son ejemplos de naciones que han tomado el tipo de medidas audaces que se necesita para proteger el océano.

“Los países necesitan dar un paso adelante y proteger las zonas oceánicas más críticas a fin de ayudarnos a evitar una extinción masiva, a producir alimentos de origen marino y a mitigar el cambio climático”, menciona Sala en un correo electrónico. “El océano es víctima del cambio climático, pero también puede ser una solución”.

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