Qué son los combustibles fósiles

Gran parte de la energía mundial procede de materiales formados hace cientos de millones de años, y eso tiene consecuencias medioambientales.

Por Christina Nunez
Publicado 14 dic 2023, 12:01 GMT-3
La central eléctrica de Scherer, en Juliet (Georgia), es la mayor central eléctrica de carbón de ...

La central eléctrica de Scherer, en Juliet (Georgia), es la mayor central eléctrica de carbón de Estados Unidos. Quema 34 000 toneladas de carbón al día, bombeando más de 25 millones de toneladas de dióxido de carbono a la atmósfera cada año.

Fotografía de Robb Kendrick Nat Geo Image Collection

Las plantas y otros organismos en descomposición, enterrados bajo capas de sedimentos y rocas, han tardado milenios en convertirse en los depósitos ricos en carbono que hoy llamamos combustibles fósiles. Estos combustibles no renovables, que incluyen el carbón, el petróleo y el gas natural, suministran alrededor del 80% de la energía mundial.

Proporcionan electricidad, calor y transporte, al tiempo que alimentan los procesos de fabricación de una enorme variedad de productos, desde el acero hasta los plásticos.

Cuando se queman, liberan dióxido de carbono y otros gases de efecto invernadero que, a su vez, atrapan el calor en la atmósfera, lo que los convierte en los principales responsables del calentamiento global y el cambio climático.

Cuáles son los principales tipos de combustibles fósiles

Existen varios grupos principales de combustibles fósiles:

Qué es el carbón y de dónde proviene

Son trozos negros o marrones de roca sedimentaria que van de desmenuzables a relativamente duros, el carbón comenzó a formarse durante el periodo Carbonífero hace unos 300 a 360 millones de años, cuando las algas y los restos de vegetación de los bosques pantanosos se asentaron cada vez más profundamente bajo capas de lodo. 

Extraído mediante métodos superficiales o subterráneos, el carbón suministra un tercio de toda la energía mundial, siendo los principales consumidores y productores de carbón en 2018 China, India y Estados Unidos. El carbón se clasifica en cuatro categorías (antracita, bituminoso, subbituminoso y lignito) en función de su contenido en carbono.

Las emisiones de dióxido de carbono procedentes de la combustión del carbón representan el 44% del total mundial y son la principal fuente del aumento de la temperatura global por encima de los niveles preindustriales. Las consecuencias sanitarias y medioambientales del uso del carbón, junto con la competencia del gas natural barato, han contribuido a su declive en Estados Unidos y otros países. Pero en otros lugares, como la India, se prevé que la demanda aumente.

Qué es el petróleo y en qué productos se usa

El petróleo crudo, un líquido compuesto principalmente de carbono e hidrógeno, es a menudo negro, pero existe en una variedad de colores y viscosidades dependiendo de su composición química. Gran parte de él se formó durante el periodo Mesozoico, hace entre 252 y 66 millones de años, cuando el plancton, las algas y otras materias se hundieron en el fondo de los antiguos mares y acabaron enterrados.

Extraído de pozos en tierra y mar, el crudo se refina en diversos productos petrolíferos, como gasolina, gasóleo y combustible para calefacción. Los principales países productores de petróleo son Estados Unidos, Arabia Saudí y Rusia, que juntos representan casi el 40% del suministro mundial.

El consumo de petróleo es responsable de casi la mitad de las emisiones de carbono de Estados Unidos y de cerca de un tercio del total mundial. Además de la contaminación atmosférica que se libera al quemar petróleo, la perforación y el transporte han provocado varios accidentes graves, como vertidos, descarrilamiento de trenes petroleros y miles de incidentes en oleoductos. 

No obstante, la demanda de petróleo sigue aumentando, impulsada no solo por la sed de movilidad, sino por los numerosos productos (incluidos los plásticos) fabricados con productos petroquímicos, que suelen derivarse del petróleo y el gas.

Gas natural: qué es y de dónde se obtiene

Gas inodoro compuesto principalmente de metano, el gas natural suele encontrarse en yacimientos que, como los de carbón y petróleo, se formaron hace millones de años a partir de materia vegetal y organismos en descomposición. Tanto la producción de gas natural como la de petróleo se han disparado en Estados Unidos en las dos últimas décadas gracias a los avances en la técnica de perforación que la mayoría de la gente conoce como fracturación hidráulica.

Combinando la fracturación hidráulica con la perforación horizontal y otras innovaciones, la industria de los combustibles fósiles ha conseguido extraer recursos que antes resultaban demasiado costosos. Como resultado, el gas natural ha superado al carbón y se ha convertido en el principal combustible para la producción de electricidad en Estados Unidos, país que lidera la producción mundial de gas natural, seguido de Rusia e Irán.

El gas natural es más limpio que el carbón y el petróleo en cuanto a emisiones, pero aun así representa una quinta parte del total mundial, sin contar las llamadas emisiones fugitivas que se escapan de la industria, que pueden ser significativas. No todas las fuentes de gas natural del mundo se explotan activamente. Los hidratos de metano submarinos, por ejemplo, en los que el gas queda atrapado en agua congelada, son un recurso potencial.

Reducir las emisiones de los combustibles fósiles

Los gobiernos de todo el mundo se esfuerzan ahora por reducir las emisiones de gases de efecto invernadero procedentes de combustibles fósiles para evitar los peores efectos del cambio climático

A nivel internacional, los países se han comprometido a alcanzar objetivos de reducción de emisiones como parte del Acuerdo de París de 2015, mientras que otras entidades (incluidas ciudades, estados y empresas) han asumido sus propios compromisos. En general, estos esfuerzos se centran en sustituir los combustibles fósiles por fuentes de energía renovables, aumentar la eficiencia energética y electrificar sectores como el transporte y los edificios.

Sin embargo, muchas fuentes de emisiones de carbono, como las centrales eléctricas que funcionan con gas natural y carbón, ya están bloqueadas. Teniendo en cuenta que el mundo sigue dependiendo de los combustibles fósiles, muchos sostienen que, además de los esfuerzos encaminados a sustituirlos, también se necesita absorber carbono del aire con tecnologías como la captura de carbono, en la que las emisiones se desvían a un almacenamiento subterráneo o se reciclan antes de que lleguen a la atmósfera. 

Un puñado de proyectos a escala comercial en todo el mundo ya capturan el dióxido de carbono de las chimeneas de las centrales que utilizan combustibles fósiles y, aunque sus elevados costes han impedido una adopción más amplia, sus defensores esperan que los avances en la tecnología acaben haciéndola más asequible.

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