El cultivo del café sigue generando esperanza en Caquetá, Colombia

El regreso de la cultura del café de calidad superior está empoderando a los agricultores colombianos para forjar un mejor futuro.

Thursday, May 7, 2020,
Por Jack Neighbour
Continúa el resurgimiento del café en Caquetá
Continúa el resurgimiento del café en Caquetá

Las raíces de Fernando Pedreros Muñoz se remontan a las profundidades de la remota región montañosa de Colombia. El cultivo de café en esa zona no es una labor sencilla, pues controlar la vegetación y las complejidades del proceso de producción y comercialización requiere un gran esfuerzo y temple. Pero todo ese esfuerzo vale la pena porque la naturaleza única del terreno (niveles altos de humedad, una altitud media y bajas temperaturas) crea las condiciones perfectas para el cultivo del grano Arabica, una de las especies de café de más alta calidad. Pero para don Fernando, que cultiva café en la misma finca de Caquetá en la que creció, las cosas han sido aún más difíciles.

Durante cinco décadas, esta densa región boscosa al sur de Colombia padeció la inestabilidad causada por conflictos internos. Los enfrentamientos por poco lograron aislar a los caficultores del resto del mundo. Las restricciones comerciales y los problemas de seguridad hicieron que muchos agricultores decidieran dedicarse a otros cultivos o incluso abandonar sus fincas. Don Fernando fue uno de los pocos que perseveró, hasta que en 2016 se firmó un histórico acuerdo de paz que permitió la regeneración paulatina del cultivo de café.

Don Fernando, un agricultor de Caquetá, no dejó de cultivar café a pesar de vivir en una zona devastada por conflictos internos. Desde que la paz volvió, ha colaborado con Nespresso para recuperar la vasta cultura del café de la región.

Fotografía de Rena Effendi

Con el fin de ayudarlos a recuperar el cultivo del café de manera sostenible, la Federación Nacional de Cafeteros (FNC) se asoció con el Programa AAA Sustainable Quality™ de Nespresso para apoyar a los caficultores de manera que puedan mejorar la calidad del café, fortalecer la producción y tener un acceso más amplio al mercado internacional.

Hoy en día, alrededor de mil caficultores de Caquetá son parte del programa, el cual les ofrece asistencia técnica, primas adicionales a cambio de café de calidad superior y la asesoría continua de agrónomos como Julián Andrés Velázquez, que ha estado colaborando con los agricultores de la zona. Desde que llegó de la ciudad, Julián ha sido testigo de cambios positivos, tanto en la calidad del café como en el nivel de vida de los agricultores. Considera que este éxito se debe a las estrechas relaciones que ha logrado entablar con la comunidad en la que trabaja. “Paso la noche en las casas de los caficultores, conozco a todos sus hijos, a veces conozco hasta a sus padres... tenemos una conexión y siento que la gente me considera su amigo”, comenta Julián. “Estas relaciones son más que un negocio, son alianzas para seguir trabajando juntos... para lograr un mejor futuro para todos”. Ese futuro prometedor ya ha comenzado a materializarse, ya que Julián ha notado cómo la comunidad tiene más confianza para invertir en el cultivo de café para ganarse la vida.

Se considera que la región de Caquetá en Colombia es el portal al Amazonas. Sus condiciones climáticas, su altitud y la calidad del suelo son factores que tienen como resultado un grano Arabica con un sabor sin igual en todo el mundo.

Fotografía de Rena Effendi

Tan solo el año pasado, don Fernando notó mejoras importantes en su producción. Gracias a su colaboración con Julián y Nespresso, don Fernando ha podido acceder a maquinaria para despulpar y fermentar el café, así como a la formación necesaria para manejar el equipo con eficiencia. Más allá de lo anterior, esta es la primera vez que ha podido hacer planes para el futuro, por ejemplo, comprar una segunda plantación de café que, con la ayuda de Julián, estará lista para producir café de primera calidad en dos o tres años. El éxito que don Fernando ha alcanzado de manera gradual lo ha convertido en una especie de vocero para convencer a otros agricultores a adoptar nuevas prácticas. Reconocido en su comunidad como un símbolo del éxito, anima a otros caficultores a unirse al programa. “La gente sabe de los logros de don Fernando y por eso es creemos que desempeña un papel esencial en el programa de Nespresso. La gente se comunica con él para pedirle asesoría”, comenta Julián.

Todo parece indicar que, después de haber soportado tiempos difíciles por su amor hacia el cultivo del café, los caficultores de Caquetá ahora cuentan con los medios y el apoyo necesarios para expandir sus operaciones, mejorar la calidad de sus productos y hacer planes para el futuro. Pueden tener la certeza de que, cuando menos en esta esta región, el café está de regreso.

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