El café vuelve a los hacedores de lluvia

Un pasado turbulento ha dejado huella en las pequeñas fincas de las montañas Rwenzori y en su relación con el café que cultivan. Pero un nuevo enfoque en la calidad y la fijación de precios justos está comenzando a corregir la situación.

Thursday, May 7, 2020,
Por Jack Neighbour
El café vuelve a las montañas
El café vuelve a las montañas

Las pequeñas fincas de Uganda, repartidos a lo largo y ancho de las laderas fértiles y neblinosas de las montañas Rwenzori, producen un café cada vez más conocido en todo el mundo. El clima, la altitud y una tierra rica en nitrógeno son factores que contribuyen al sabor suave, cítrico y con profundas notas de chocolate de esta mezcla. Sin embargo, la relación de Uganda con el café es tan intensa y compleja como los granos que ahí se cultivan.

Varias décadas de una estructura de comercialización deficiente desanimaron a toda una generación de caficultores y su actitud hacia la producción de café, lo que provocó que el cultivo desapareciera en la región. A mediados del siglo pasado, tras una intensa campaña para fomentar la producción de café y complementar los ingresos del mercado cambiario ugandés, la implementación de políticas normativas inadecuadas forzó a los propietarios de pequeñas fincas a vender sus productos a varios comerciantes intermediarios para hacer llegar sus relativamente pequeñas cosechas a un exportador. Estas transacciones, apresuradas y costosas, se enfocaban más en la cantidad que en la calidad. Pero en años recientes, las cosas han empezado a mejorar.

Las montañas Rwenzori, cubiertas por un denso halo de nubes,le deben su nombre a la palabra que significa “hacedor de lluvia” en un dialecto ugandés. Su clima húmedo y templado es ideal para el cultivo de café.

Fotografía de Rena Effendi

Kirimbwa Joseph es un caficultor al frente del renacimiento del café en Uganda. Gracias a su colaboración con Nespresso y a su socio de implementación, Agri Evolve, está utilizando técnicas innovadoras para cultivar cerezas de café de mayor calidad, lo que le permite ofrecer un mejor nivel de vida para su familia. La capacitación de los agrónomos que trabajan en el programa de restauración de Nespresso le brinda a Joseph el conocimiento necesario para administrar su cosecha de manera mucho más eficiente. Ahora sabe cuándo debe podar o reemplazar los cafetos para aprovechar su productividad al máximo. Sabe también cuál es el follaje adecuado para mantener la fertilidad de la tierra y cómo desarrollar una biodiversidad lo suficientemente rica que favorezca la polinización de su café. Quizá lo más importante es que Joseph sabe cuándo es el momento perfecto para cosechar. “Después de recibir la capacitación, cambié la manera de cosechar mi café”, comenta. “Cosecho las cerezas rojas, pues sé que son de mejor calidad y que me pagarán mejor por ellas”.

Joseph ahora se está convirtiendo en el modelo a seguir de otros caficultores de la zona, pues les ha mostrado los beneficios de romper con hábitos de cosecha poco eficientes. La pobreza en las Rwenzori con frecuencia orilla a los caficultores a buscar la manera de generar ingresos rápidos, por lo que aceptan anticipos por toda su cosecha antes de que empiece la recolección. Al verse obligados a cumplir con una cantidad específica, los agricultores recolectan todas las cerezas de los árboles sin importar si están maduras o no. Cosechan cerezas de todos tamaños, colores y clases. Esta mezcla dispareja de cerezas verdes, naranjas y amarillas pesa menos que sus contrapartes más maduras y de color rojo, además de que generan menos ganancias, de manera que el pago único correspondiente no vale tanto la pena. Actualmente, en cambio, una infraestructura más sólida—como el nuevo molino de café en Bugoye financiado por Nespresso—y requisitos de calidad más estrictos están generando un cambio positivo.

Bugoye, Uganda
Después de que los caficultores entregan las cerezas, un nuevo molino de café en el pueblo de Bugoye las procesa siguiendo estrictos estándares de calidad. Esto les quita una parte de la responsabilidad a los propietarios de las pequeñas fincas, lo que lespermite concentrarse en aumentar la producción de café de máxima calidad.

En su constante búsqueda del café de la mejor calidad, Nespresso siempre pagará un precio adicional por las mejores cerezas. Nespresso no solo les paga a los agricultores más de lo que obtendrían por una cosecha de menor calidad, sino que la compañía lo hace de manera consistente. Esto motiva a los caficultores a extender el proceso de cosecha para únicamente recolectar cerezas rojas y dejar madurar el resto, y así obtener el precio superior garantizado que paga Nespresso. 

Es probable que a las comunidades les tome tiempo adoptar esta nueva actitud con respecto al café, pero gracias a que hay caficultores que pueden disfrutar los beneficios de la seguridad económica, como Joseph, es fácil que se corra la voz. El proceso de elevar la calidad del café en las Rwenzori se ha basado en hacer que quienes lo cultivan puedan tener una vida digna, pues ello garantizará un café de mejor calidad, así como una mejor calidad de vida para las próximas generaciones.

La calidad superior de las cerezas más maduras y rojas alcanza los mejores precios del mercado, lo que incentiva a los caficultores a cosechar solo este tipo de cerezas y dejar que el resto maduren hasta llegar al mismo estado.

Fotografía de Rena Effendi
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