
Más allá de México: cómo se vive el Día de Muertos fuera del país
Ofelia Esparza es propietaria de la boutique Colibrí, en el este de Los Ángeles. Es experta en la elaboración de altares, también conocidos como ofrendas, y su oficio se remonta a su bisabuela. Su época de mayor actividad es el Día de Muertos.
Para muchas personas en los países occidentales, Halloween es el día designado para asustarse. Glorifica todo lo espeluznante de la muerte y sus trampas sombrías. Por eso el Día de Muertos latinoamericano es tan diametralmente opuesto al espeluznante caos del día anterior. En lugar de temer lo que hay más allá del velo de la vida, la tradición lo honra y reverencia.
Celebrado durante dos días a partir del 1 de noviembre, el Día de Muertos no es una fiesta llena de bromas, caramelos y telarañas. La conmemoración es una fusión de rituales indígenas aztecas influidos por el catolicismo introducido por los conquistadores españoles que llegaron a las costas americanas en el siglo XVI. (El acontecimiento coincide con el Día de Todos los Santos y el Día de los Difuntos, ambas festividades católicas menores).
(Relacionado: Día de Muertos: qué es el pan de muerto y cómo se elabora)
Para los celebrantes, el Día de Muertos infunde alegría, colores vivos, bailes y comida como forma de comunicar un mensaje a los muertos: los recordamos y siempre honraremos el tapiz que fue vuestra vida. También es una oportunidad, aunque solo sea por un día, de borrar la barrera entre la vida y la muerte, de recibir de nuevo a las almas difuntas en el corazón de la comunidad.
A lo largo de las décadas, Halloween y el Día de Muertos se consideraron casi intercambiables, debido a las similitudes en las imágenes simbólicas de esqueletos y apariciones de otro mundo. Pero el camino hacia la ruptura definitiva de los lazos con Halloween avanzó significativamente en 2008, cuando la Unesco incluyó el Día de Muertos en su Lista del Patrimonio Cultural Inmaterial.
En marcado contraste con Halloween, en esta tradición mexicana se considera un insulto encogerse ante la muerte. Los dos símbolos principales de la festividad, las calacas y las calaveras, no inspiran amenazas de brujería o muerte demoníaca. Son seres alegres y fantasiosos que se divierten, visten sus mejores galas y se mezclan con grandes y pequeños. No hay miedo ni pavor en los caramelos, pasteles y adornos festivos decorados con esqueletos.
(Continúa leyendo: ¿Qué es la Catrina y qué representa en el Día de Muertos?)

Los residentes de Whittier, California, en Estados Unidos, celebran su festival anual de arte y música del Día de Muertos con elaborados disfraces y jolgorio en recuerdo de los difuntos.
Los residentes de Whittier, California, en Estados Unidos, celebran su festival anual de arte y música del Día de Muertos con elaborados disfraces y jolgorio en recuerdo de los difuntos.

Butch Locsin posa con su novia, María Pérez, en el festival anual de Arte y Música del Día de Muertos en Whittier, California. La máscara de Butch es la icónica calavera que se ha convertido en símbolo de esta festividad.
Butch Locsin posa con su novia, María Pérez, en el festival anual de Arte y Música del Día de Muertos en Whittier, California. La máscara de Butch es la icónica calavera que se ha convertido en símbolo de esta festividad.

La familia Castillo celebra la fiesta con trajes de influencias tanto tradicionales como modernas. La madre, Verónica, va vestida de La Catrina, una imagen satírica concebida por primera vez por el ilustrador y escritor José Guadalupe Posada durante la revolución mexicana. Los hijos de Verónica están vestidos con trajes modernos como personajes de una película cómica estadounidense.
La familia Castillo celebra la fiesta con trajes de influencias tanto tradicionales como modernas. La madre, Verónica, va vestida de La Catrina, una imagen satírica concebida por primera vez por el ilustrador y escritor José Guadalupe Posada durante la revolución mexicana. Los hijos de Verónica están vestidos con trajes modernos como personajes de una película cómica estadounidense.

Silvia López espera en un auto clásico mientras su padre se prepara para abandonar el festival anual de Arte y Música del Día de Muertos en Whittier, California.
Silvia López espera en un auto clásico mientras su padre se prepara para abandonar el festival anual de Arte y Música del Día de Muertos en Whittier, California.

Lorena Valdez posa con su traje del Día de los Muertos como Frida Kahlo, una de las figuras artísticas más famosas de la historia de México, en el festival del Día de Muertos de Whittier.
Lorena Valdez posa con su traje del Día de los Muertos como Frida Kahlo, una de las figuras artísticas más famosas de la historia de México, en el festival del Día de Muertos de Whittier.

Durante el festival se venden dulces tradicionales para disfrute de los asistentes.
Durante el festival se venden dulces tradicionales para disfrute de los asistentes.

Ofelia Esparza es propietaria de la boutique Colibrí, en el este de Los Ángeles. Es experta en la elaboración de altares, también conocidos como ofrendas, y su oficio se remonta a su bisabuela. Su época de mayor actividad es el Día de Muertos.
Ofelia Esparza es propietaria de la boutique Colibrí, en el este de Los Ángeles. Es experta en la elaboración de altares, también conocidos como ofrendas, y su oficio se remonta a su bisabuela. Su época de mayor actividad es el Día de Muertos.

Las familias crean o compran elaboradas ofrendas (altares), que tradicionalmente se decoran con un mantel blanco con fotografías de parientes fallecidos, velas encendidas (para guiar el alma a casa) y comida especialmente preparada. La flor de cempasúchil mexicana, es también parte esencial de la ofrenda.
Las familias crean o compran elaboradas ofrendas (altares), que tradicionalmente se decoran con un mantel blanco con fotografías de parientes fallecidos, velas encendidas (para guiar el alma a casa) y comida especialmente preparada. La flor de cempasúchil mexicana, es también parte esencial de la ofrenda.

La familia Gómez de Wilmington, California, prepara su altar familiar con comida y flores para el Día de Muertos.
La familia Gómez de Wilmington, California, prepara su altar familiar con comida y flores para el Día de Muertos.

Vestidos con trajes aztecas, los bailarines honran su herencia mexicana mientras se desplazan desde la Plaza de los Mariachis hasta el instituto Gonzalo Méndez durante el festival anual del Día de Muertos en Boyle Heights, Los Ángeles.
Vestidos con trajes aztecas, los bailarines honran su herencia mexicana mientras se desplazan desde la Plaza de los Mariachis hasta el instituto Gonzalo Méndez durante el festival anual del Día de Muertos en Boyle Heights, Los Ángeles.

Los bailarines aztecas, conocidos como concheros, visten trajes tradicionales, con tocados de plumas, pintura corporal y tobilleras adornadas con conchas.
Los bailarines aztecas, conocidos como concheros, visten trajes tradicionales, con tocados de plumas, pintura corporal y tobilleras adornadas con conchas.

El cementerio Evergreen de Boyle Heights, en Los Ángeles, se decora con flores y otras ofrendas sobre las tumbas de los familiares fallecidos durante el Día de Muertos.
El cementerio Evergreen de Boyle Heights, en Los Ángeles, se decora con flores y otras ofrendas sobre las tumbas de los familiares fallecidos durante el Día de Muertos.

Hary Villarreal, de Boyle Heights, Los Ángeles, pinta caras a semejanza de La Catrina durante el Día de Muertos.
Hary Villarreal, de Boyle Heights, Los Ángeles, pinta caras a semejanza de La Catrina durante el Día de Muertos.

Sandy Ramos visita la tumba de su hermano, asesinado por la violencia de las bandas, en Rowland Heights, California. Con el apoyo de Operation Street Kidz, una organización comunitaria dedicada a ayudar a los niños de los centros urbanos, Sandy es ahora mentora de chicas en un gimnasio de boxeo local y estudia en la Universidad Estatal de California en Los Ángeles.
Sandy Ramos visita la tumba de su hermano, asesinado por la violencia de las bandas, en Rowland Heights, California. Con el apoyo de Operation Street Kidz, una organización comunitaria dedicada a ayudar a los niños de los centros urbanos, Sandy es ahora mentora de chicas en un gimnasio de boxeo local y estudia en la Universidad Estatal de California en Los Ángeles.

La familia de Sandy Ramos decora un altar en memoria de su hermano Marco durante la festividad mexicana.
La familia de Sandy Ramos decora un altar en memoria de su hermano Marco durante la festividad mexicana.

Jeniffer Sánchez, bailarina, se viste con traje y se pinta la cara con la tradicional máscara esquelética de La Catrina durante el Día de Muertos.
Jeniffer Sánchez, bailarina, se viste con traje y se pinta la cara con la tradicional máscara esquelética de La Catrina durante el Día de Muertos.
La evolución del Día de Muertos en Estados Unidos
Félix Contreras, presentador de Alt Latino Podcast de la Radio Pública Nacional de Estados Unidos, afirma que las celebraciones más elaboradas del Día de Muertos son relativamente nuevas en Norteamérica. “Yo diría que hace unos 30 años apenas se reconocía aquí en Estados Unidos por los que habíamos nacido y crecido aquí. Mis padres, por ejemplo, no lo celebraban en absoluto”.
Contreras dice que empezó a hacer altares para las festividades del Día de Muertos en la década de 1980. “Fue una reivindicación de la cultura indígena para muchos de nosotros 'de cierta edad'”, recuerda.
Más tarde, tras la llegada de sus dos hijos, Joaquín, de 15 años, y Alesandro, de 18, la atención de Contreras a esta festividad comenzó como una forma de ayudar a sus hijos a reconocer la muerte como parte de la vida. “Hemos tenido la suerte de que todos sus abuelos siguen vivos y sanos, así que no les ha tocado la muerte de un familiar importante”.
Contreras dice que espera que sus experiencias con las tradiciones asociadas con el Día de Muertos los guíen ahora y en el futuro cuando tengan que lidiar con la muerte de seres queridos.
Los fotógrafos Karla Gachet e Ivan Kashinsky, que son pareja, dijeron que tomar imágenes de las celebraciones del Día de Muertos les ofreció una ventana a una definición de familia profundamente conmovedora. Gachet dice que lo que más le impresionó fue la construcción de altares para la festividad, y la forma en que las familias los adornaban con comida y flores y fotos de los difuntos.
“Y la forma en que la gente visita las casas de los demás y comparte la comida en el altar es tan hermosa”, dice. “Es una forma de honrar al difunto que significa mucho más que encender una vela”.
Kashinsky dice que le conmovieron personas como Sandy Ramos, cuyo hermano Marco fue asesinado. Ella es una activista comunitaria que apoya a familias de todo el este de Los Ángeles. Ramos no solo visita la tumba de Marco todos los domingos, sino que su foto de gran tamaño se encuentra sobre el altar de su familia, una parte central de sus actividades del Día de Muertos.
“Ojalá todos pudiéramos conmemorar así la vida y la muerte”, comenta Kashinsky. “No como algo triste, sino como algo que forma parte de la vida”.
(Ver más: Flor de cempasúchil, ícono de México y del Día de Muertos)
Coco, una película animada para conmemorar el Día de Muertos
El reconocimiento internacional de la verdadera naturaleza de la celebración se disparó en 2017, con el estreno de la película Coco, disponible en Disney+.
La carta de amor animada a la cultura mexicana cuenta la historia de Miguel, un niño de 12 años del pueblo imaginario de Santa Cecelia, que sueña con ser músico, en contra de los deseos de su familia. Su tatarabuela Imelda estaba casada con un hombre llamado Ernesto que la abandonó a ella y a su hija Coco, de 3 años, para dedicarse a la música. La traición le hizo jurar que borraría la música de la historia de su familia.
El rocambolesco y arriesgado viaje de Miguel hacia la verdad de la herencia familiar (y por qué la música está tan profundamente arraigada en su alma) es una poderosa historia que cautivó a millones de espectadores de todo el mundo.
Su colorida explosión de música, cultura y pompa tradicional convirtió a Coco en una de las películas más taquilleras de 2017 y obtuvo dos premios de la Academia a la mejor película de animación y a la mejor canción original.
