
Halloween, Día de Todos los Santos y Día de Muertos: ¿Cómo se diferencian?
Cada año, según se acerca el 31 de octubre, ciudades de todo el mundo se tiñen de calaveras, telarañas y calabazas que decoran cada rincón al ritmo de malévolas risas y espeluznantes gritos: se acerca la noche de Halloween.
Año tras año, estas tradiciones se mezclan en las culturas de los países occidentales en los últimos días del mes de octubre y principios de noviembre. La globalización que ha traído consigo el siglo XXI ha mezclado los buñuelos con los caramelos, las calabazas o el pan de muerto. Pero, ¿cuál fue en realidad el origen de todas estas festividades?
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La Noche de Brujas: Halloween
Muchas personas asocian a Estados Unidos el origen de la noche de Halloween. Sin embargo, su inicio se remonta mucho más atrás en el tiempo: hace más de 3 000 años, según la Universidad de Oxford.
A finales de otoño, los antiguos pueblos celtas conmemoraban el final de la cosecha con una gran ceremonia que coincidía con el final del año céltico. Esta fiesta, bautizada como Samhain (cuyo significado es final del verano), servía para despedir a Lugh, el dios del Sol y dar la bienvenida al otoño.
La caída de las hojas durante esta estación señalaba entonces el inicio de un ciclo y la finalización de todo lo anterior, y eran típicos los rituales que tenían un carácter purificador para despedir el año.
Esta fecha marcaba también el momento en el que los días comenzaban a hacerse más cortos y las noches más largas, pero tal y como ocurría en muchas culturas prehispánicas, también se creía que los espíritus de los muertos salían de los cementerios y paseaban por las calles durante esa señalada noche.
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Engalanada para Halloween, una mujer enmascarada en patines (probablemente un añadido aleatorio a su disfraz) posa en 1910.
Las fiestas de máscaras en Estados Unidos eran mucho más habituales hace cien años, cuando la gente no solo se disfrazaba por Halloween, sino también para otras fiestas, como San Valentín y Nochevieja, según Lesley Bannatyne, autora del libro Halloween Nation: Behind the Scenes of America's Fright Night.
Los clubes sociales privados solían organizar fiestas de Halloween para sus miembros, ya que era una fiesta importante después de que la mayoría de la gente regresara de sus casas de verano, indica Bannatyne.
Dicho esto, a principios del siglo XX "Halloween no era un fenómeno de la Costa Este ni de la alta sociedad"; personas de todas las clases sociales se disfrazaban por todo el país, incluso en las pequeñas ciudades mineras del oeste, añade Bannatyne.
"El principio del siglo XX también fue el comienzo de un movimiento democrático real, un impulso hacia una cultura popular", explica Bannatyne, así que Halloween era "muy igualitario y cada uno lo celebraba a su manera".
Engalanada para Halloween, una mujer enmascarada en patines (probablemente un añadido aleatorio a su disfraz) posa en 1910.
Las fiestas de máscaras en Estados Unidos eran mucho más habituales hace cien años, cuando la gente no solo se disfrazaba por Halloween, sino también para otras fiestas, como San Valentín y Nochevieja, según Lesley Bannatyne, autora del libro Halloween Nation: Behind the Scenes of America's Fright Night.
Los clubes sociales privados solían organizar fiestas de Halloween para sus miembros, ya que era una fiesta importante después de que la mayoría de la gente regresara de sus casas de verano, indica Bannatyne.
Dicho esto, a principios del siglo XX "Halloween no era un fenómeno de la Costa Este ni de la alta sociedad"; personas de todas las clases sociales se disfrazaban por todo el país, incluso en las pequeñas ciudades mineras del oeste, añade Bannatyne.
"El principio del siglo XX también fue el comienzo de un movimiento democrático real, un impulso hacia una cultura popular", explica Bannatyne, así que Halloween era "muy igualitario y cada uno lo celebraba a su manera".

Una persona disfrazada de fantasma junto a una mesa llena de decoraciones de Halloween en una escuela rural estadounidense en 1905. La naturaleza solía inspirar los disfraces y las decoraciones de Halloween hace un siglo. Aparecen elementos comunes, como tallos de maíz (como los de la foto), verduras, ramas de árboles y hojas, según Bannatyne.
Originalmente, Halloween se consideraba una "fiesta rústica de campo", sobre todo durante el periodo victoriano estadounidense, del 1840 al 1900, indica.
"Abrumados por las repercusiones de la industrialización, (los victorianos y los primeros que celebraron Halloween] buscaron tiempos más sencillos en los que la gente estuviera más conectada con la tierra y el mundo natural".
"La naturaleza campestre, pintoresca y del viejo mundo de Halloween les atrajo".
Una persona disfrazada de fantasma junto a una mesa llena de decoraciones de Halloween en una escuela rural estadounidense en 1905. La naturaleza solía inspirar los disfraces y las decoraciones de Halloween hace un siglo. Aparecen elementos comunes, como tallos de maíz (como los de la foto), verduras, ramas de árboles y hojas, según Bannatyne.
Originalmente, Halloween se consideraba una "fiesta rústica de campo", sobre todo durante el periodo victoriano estadounidense, del 1840 al 1900, indica.
"Abrumados por las repercusiones de la industrialización, (los victorianos y los primeros que celebraron Halloween] buscaron tiempos más sencillos en los que la gente estuviera más conectada con la tierra y el mundo natural".
"La naturaleza campestre, pintoresca y del viejo mundo de Halloween les atrajo".

Con los ojos vendados, unos niños intentan apagar una vela en una fotografía que data de principios del siglo XX. Se trata de una antigua tradición estadounidense de Halloween y es probable que se llamara "apaga la vela". Según Bannatyne, se menciona a menudo en los antiguos libros de fiestas de Halloween.
Halloween en Estados Unidos era principalmente una celebración para niños hasta el estreno de la película de terror de 1978 Halloween, cuando la fiesta "empezó a vincularse al terror contemporáneo", añade.
Este nuevo vínculo con la violencia sangrienta (y los disfraces y decoraciones escabrosos) "abrió la fiesta a los adultos y a niños mayores y la popularizó aún más".
Con los ojos vendados, unos niños intentan apagar una vela en una fotografía que data de principios del siglo XX. Se trata de una antigua tradición estadounidense de Halloween y es probable que se llamara "apaga la vela". Según Bannatyne, se menciona a menudo en los antiguos libros de fiestas de Halloween.
Halloween en Estados Unidos era principalmente una celebración para niños hasta el estreno de la película de terror de 1978 Halloween, cuando la fiesta "empezó a vincularse al terror contemporáneo", añade.
Este nuevo vínculo con la violencia sangrienta (y los disfraces y decoraciones escabrosos) "abrió la fiesta a los adultos y a niños mayores y la popularizó aún más".

El disfraz de Halloween de una mujer en 1910, que posiblemente conjure a una bruja, hechicera o payaso, tiene varios significados posibles, según Bannatyne.
Los iconos de estrellas y lunas, por ejemplo, podrían reflejar una fascinación con lo místico y la magia, que se han vinculado al "aura espeluznante" de Halloween durante siglos, señala Bannatyne.
"Muchos de los primeros disfraces de Halloween reflejaban el interés de la gente por lo exótico, como otras culturas", dice. "A menudo se ven disfraces de inspiración egipcia, por ejemplo, por la asociación mística con el antiguo Egipto".
Del mismo modo, los símbolos celestes del disfraz podrían representar la noche, "el dominio de Halloween".
El disfraz de Halloween de una mujer en 1910, que posiblemente conjure a una bruja, hechicera o payaso, tiene varios significados posibles, según Bannatyne.
Los iconos de estrellas y lunas, por ejemplo, podrían reflejar una fascinación con lo místico y la magia, que se han vinculado al "aura espeluznante" de Halloween durante siglos, señala Bannatyne.
"Muchos de los primeros disfraces de Halloween reflejaban el interés de la gente por lo exótico, como otras culturas", dice. "A menudo se ven disfraces de inspiración egipcia, por ejemplo, por la asociación mística con el antiguo Egipto".
Del mismo modo, los símbolos celestes del disfraz podrían representar la noche, "el dominio de Halloween".

Unas mujeres con disfraces de bruja improvisados se colocan en fila en una fotografía sacada en Estados Unidos en 1910.
"Las brujas y Halloween han estado unidos en la imaginación del público desde al menos la Escocia del siglo XVI", dijo Bannatyne. En aquella época, "se empiezan a encontrar poemas como "The Flighting of Polwart" de Alexander Montgomerie, donde las brujas pasean toda la noche durante la Víspera de Todos los Santos".
"Además, los disfraces siempre eran caseros al principio", indica. "La gente empezó a comprar disfraces fabricados en la segunda y la tercera década del siglo XX, cuando unas pocas empresas expertas (Dennison y Beistle fueron las primeras) se dieron cuenta de que podían sacar dinero de las decoraciones de Halloween".
Unas mujeres con disfraces de bruja improvisados se colocan en fila en una fotografía sacada en Estados Unidos en 1910.
"Las brujas y Halloween han estado unidos en la imaginación del público desde al menos la Escocia del siglo XVI", dijo Bannatyne. En aquella época, "se empiezan a encontrar poemas como "The Flighting of Polwart" de Alexander Montgomerie, donde las brujas pasean toda la noche durante la Víspera de Todos los Santos".
"Además, los disfraces siempre eran caseros al principio", indica. "La gente empezó a comprar disfraces fabricados en la segunda y la tercera década del siglo XX, cuando unas pocas empresas expertas (Dennison y Beistle fueron las primeras) se dieron cuenta de que podían sacar dinero de las decoraciones de Halloween".

Una niña estadounidense juega a buscar manzanas en Halloween a principios del siglo XX.
Debido a los orígenes rurales de Halloween (su precursor, el Samhain, se celebraba hace 2000 años en la Europa céltica), la fiesta de la cosecha se ha asociado a las manzanas, los frutos secos y las coles, explica Bannatyne.
Hoy, Halloween es una "fiesta renegada", ya que no se vincula a ninguna persona, etnia ni evento, según Bannatyne. Debido a esto, a menudo es un "barómetro cultural" de lo que ocurre en la sociedad estadounidense.
Por ejemplo, en Halloween de 2001, justo después de los ataques terroristas del 11 de septiembre, más familias de lo normal salieron a hacer truco o trato (por ejemplo, disfrazadas de bomberos) para demostrar su "falta de intimidación", reflexiona.
Una niña estadounidense juega a buscar manzanas en Halloween a principios del siglo XX.
Debido a los orígenes rurales de Halloween (su precursor, el Samhain, se celebraba hace 2000 años en la Europa céltica), la fiesta de la cosecha se ha asociado a las manzanas, los frutos secos y las coles, explica Bannatyne.
Hoy, Halloween es una "fiesta renegada", ya que no se vincula a ninguna persona, etnia ni evento, según Bannatyne. Debido a esto, a menudo es un "barómetro cultural" de lo que ocurre en la sociedad estadounidense.
Por ejemplo, en Halloween de 2001, justo después de los ataques terroristas del 11 de septiembre, más familias de lo normal salieron a hacer truco o trato (por ejemplo, disfrazadas de bomberos) para demostrar su "falta de intimidación", reflexiona.
Era costumbre dejar ofrendas a las puertas de sus casas, como dulces o bebidas, y encender velas para ayudar a las almas vagabundas a encontrar de nuevo el camino hacia su mundo, hacia la luz.
Además de hacer sacrificios para los dioses y reunirse alrededor de las hogueras, los celtas llevaban disfraces de pieles de animales para confundir a los espíritus, según el American Folklife Center de la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos. Ya entonces, las máscaras podrían tener el objetivo de personificar a los muertos.
(Conoce más: La caza de brujas era habitual en Salem: cómo comenzó la persecución)
De Samhain a Halloween
Hoy en día, los hogares y otros edificios se adornan con todo tipo de decoraciones fantasmagóricas y en los colegios es la excusa perfecta para realizar creatividades de todo tipo de temática misteriosa como vampiros, brujas, hombres lobo o zombies. Al caer la noche, los niños salen disfrazados a las calles a pedir caramelos por el vecindario recitando el famoso “¿Truco o trato?”.
En la antigüedad se cree que surgió de los celtas que, disfrazados de espíritus, iban de casa en casa pidiendo comida y bebida. Con la conquista del territorio celta por parte del Imperio romano, Samhain se mezcló con otras fiestas de origen romano como la Fiesta de la Cosecha.


















Sin embargo, con el auge del catolicismo, esta fiesta pagana comenzó a llamarse “La víspera de Todos los Santos”, en inglés All Hallow´s Eve, que terminó derivando en Halloween tal y como hoy lo conocemos.
A Estados Unidos y Canadá la tradición llegó de manos de los emigrantes irlandeses en el año 1840, pero no fue hasta 1970 cuando tomó un carácter internacional debido a las películas y la televisión.
El Día de Todos los Santos
A medida que las fiestas paganas fueron disminuyendo y aumentando los festejos cristianos, surgió el Día de Todos los Santos el 1 de noviembre. Su origen más remoto se encuentra en Antioquía (Turquía), en el domingo antes de las fiestas de Pentecostés, cuando la Iglesia decretó un día en común para honrar a todos los mártires. Frecuentemente, los mártires morían en grupo, lo que llevó a nombrar un día como celebración común, sobre todo tras la llamada Gran Persecución, la última y quizá la más sangrienta persecución a los cristianos por el Imperio romano.
Posteriormente, el Papa Gregorio III pasó la fiesta al día 1 de noviembre como respuesta a la celebración pagana del Año Nuevo Celta para que los nuevos creyentes fueran abandonando sus antiguas creencias.
En el Día de los Santos se celebran diversas tradiciones en el mundo, pero sin duda en España la más destacada es llevar flores a los seres queridos en los cementerios.
El Día de Muertos
En el propio Día de Todos los Santos suele comenzar también la celebración del Día de Muertos cuyo origen es anterior a la influencia del catolicismo, aunque a día de hoy todas las festividades mezclan las tradiciones católicas con, en este caso, las indígenas.
El colorido esqueleto mexicano, la famosa Catrina, da la vuelta al mundo desde semanas antes de la noche de Halloween, pero su origen se remonta a los festivales aztecas que veneraban a dioses como la "señora de los difuntos".
Esta festividad se celebra desde la época prehispánica en México, aunque era costumbre también honrar a los difuntos en otras épocas del año, cuando terminaba la cosecha en las diferentes zonas de la sociedad azteca. En aquella época, la mitología mexicana creía en un Señor de la Muerte, llamado "Mictlantecuhtli", que habitaba el inframundo, el "Mictlán".
(Ver más: Flor de cempasúchil, ícono de México y del Día de Muertos)
Con la llegada de los españoles, la celebración se extendió y se mezcló también con las costumbres católicas; aparecieron nuevos significados, como la cruz de flores, que hoy en día conmemora a los antepasados.
Aunque cada uno de los lugares le da un significado diferente, suele aparecer allí donde se busca un significado alegre para honrar a los fallecidos. Compartir historias de antaño, comer, beber e incluso bailar en honor a nuestros antepasados llena las calles durante la jornada en una tradición que, desde hace décadas, traspasa las fronteras de su origen mexicano y llega al mundo entero.
Sea cual sea la costumbre de cada lugar, lo importante es que este el Día de Muertos honre a todas las almas que cambiaron el mundo terrenal por el de los espíritus. Ya sea con pan de hueso, maracas de cráneos o globos de calaveras, las ciudades latinas desfilan disfrazadas al son de los poemas que nos recuerdan que todos, seamos quienes seamos en vida, volveremos a la tierra.
Nota del editor: este artículo se publicó originalmente el 31 de octubre de 2022. Ha sido actualizado.
