Los cananeos bíblicos viven en los árabes y judíos modernos

Un nuevo estudio sobre el ADN antiguo establece un origen sorprendente para esta misteriosa comunidad de la Edad de Bronce.

Thursday, May 28, 2020,
Por Andrew Lawler
Tel Megiddo fue una importante estado de la ciudad cananea durante la Edad de Bronce, aproximadamente entre ...

Tel Megiddo fue una importante estado de la ciudad cananea durante la Edad de Bronce, aproximadamente entre 3500 a. C. a 1200 a. C. El análisis de ADN revela que la población de la ciudad incluía migrantes de las lejanas montañas del Cáucaso.

Fotografía de Megiddo Expedition

Suelen ser conocidos como las personas que vivieron en una tierra extremadamente rica hasta que fueron derrotados por los antiguos israelíes y desaparecieron de la historia. Pero un informe científico publicado hoy reveló que el patrimonio genético de los cananeos subsiste en muchos de los judíos y árabes del mundo actual.

El estudio en Cell también mostró que los migrantes provenientes de las montañas del Cáucaso se mezclaron con la población indígena para forjar la cultura cananea única que dominó el área entre Egipto y la Mesopotamia durante la Edad de Bronce, que duró desde el 3500 a. C. hasta el 1200 a. C. .

El equipo extrajo ADN antiguo de los huesos de 73 individuos enterrados durante el transcurso de 1500 años en nueve sitios cananeos repartidos en Israel y Jordania. Asimismo, tuvo en cuenta en la información a 20 individuos más de cuatro sitios previamente informados.

“Los individuos de todos los lugares son genéticamente muy similares”, afirma Liran Carmel, coautor del estudio y biólogo molecular de la Universidad Hebrea de Jerusalén. Así que, aunque los cananeos vivieron en ciudades-estados lejanas y nunca confluyeron en un imperio, compartieron genes al igual que una cultura común.

Los investigadores también compararon el antiguo ADN con el de las poblaciones modernas, y hallaron que los grupos judíos y árabes de la región le deben más de la mitad de su ADN a los cananeos y a otros pueblos que habitaron el antiguo cercano oriente. Un área que abarca gran parte de Levante moderno, El Cáucaso e Irán.

Un arqueólogo desentierra el cráneo de un habitante de Sidón, un próspero puerto cananeo en la costa del Líbano. Este individuo vivió alrededor de 1800 a.C.

Fotografía de Mahmoud Zayat, AFP/Getty

El estudio—un esfuerzo conjunto del laboratorio de Carmel y el laboratorio de ADN antiguo de la Universidad de Harvard dirigido por el genetista David Reich, y otros grupos— fue, con diferencia, el más grande de su tipo en la región. Sus descubrimientos son los últimos en una serie de hallazgos recientes en nuestro entendimiento sobre este misterioso pueblo que no dejó ningún registro escrito.

Marc Haber, genetista del Wellcome Trust’s Sanger Institute en Hinxton, Reino Unido, codirigió un estudio de 2017 sobre cinco cananeos de la ciudad costera de Sidón. Los resultados mostraron que los libaneses modernos pueden encontrar más del 90 por ciento de su ascendencia genética en los cananeos.

“LADRONES Y CANANEOS”

Cuando los egipcios construyeron las pirámides y los mesopotámicos erigieron los ziggurats hace alrededor de 4500 años, los cananeos comenzaron a desarrollar los pueblos y las ciudades entre estos dos grandes poderes. Primero aparecieron en el registro histórico alrededor de 1800 a.C. cuando el rey de la ciudad-estado de Mari en lo que es hoy el este de Siria se quejó de los “ladrones y los cananeos”.

La correspondencia diplomática escrita cinco siglos después mencionó varios reyes cananeos, quienes, a menudo, luchaban por mantenerse independientes de Egipto. “La tierra de Canaán es tu tierra y sus reyes son tus sirvientes”, admitió un monarca babilónico en una carta al faraón egipcio Akenatón.

Los textos bíblicos, escritos muchos siglos después, insisten en que Yahveh les prometió Canaán a los israelíes cuando escaparon de Egipto. La escritura judía dice que los recién llegados triunfaron finalmente, pero la evidencia arqueológica no muestra una destrucción generalizada de las poblaciones cananeas. Al contrario, parecen haber sido dominados gradualmente por invasores posteriores como los filisteos, los griegos y los romanos.

Tazones de cerámica roja y negra de alrededor de 2500 a. C. - Como el de la imagen- se han encontrado en las montañas del Cáucaso, así como en lugares cananeos al suroeste.

Fotografía de David Wengrow

Los cananeos hablaban una lengua semítica y, por mucho tiempo, se creyó que provenían de las primeras poblaciones que se habían instalado en la región miles de años antes. Pero a los arqueólogos los ha sorprendido la cerámica roja y negra descubierta en los sitios cananeos que se asemeja mucho a las cerámicas halladas en las montañas del Caúcaso, a alrededor de 1200 kilómetros al noroeste. Los historiadores también han observado que muchos nombres cananeos derivan del idioma hurrita, una lengua no semítica que se originó en el Caúcaso.

Los que es incierto es si esto es el resultado del comercio a larga distancia o de la migración. El nuevo estudio demuestra que grandes cantidades de personas, no solo mercaderías, se movían de un lado a otro durante la primera era de ciudades e imperios de la humanidad. Se comprobó que los genes de los cananeos eran una mezcla de personas del Neolítico e migrantes del Cáucaso, quienes comenzaron a aparecer en la región en el comienzo de la Edad de Bronce aproximadamente.

Carmel agrega que parece que la migración no ha sido un evento de una única vez y “podría haber incluido múltiples olas en toda la Edad de Bronce”.

Un hermano y una hermana que vivieron en el 1500 a. C. aproximadamente, en lo que es hoy el norte de Israel, venían de una familia cuya migración desde el noreste había sido relativamente reciente. El equipo observó que los individuos en dos lugares costeros— Ascalón en Israel y Sidón en el Líbano— mostraban una diversidad genética un poco mayor. Eso podría ser el resultado de vínculos comerciales más amplios en los pueblos portuarios del Mediterráneo que en los asentamientos tierra adentro.

Situado en lo que ahora es el norte de Israel, Tel Megiddo también es conocido por su nombre griego, Armagedón.

Fotografía de Greg Girard, Nat Geo Image Collection

Glenn Schwartz, arqueólogo de la Universidad John Hopkins quien no participó del estudio, dijo que la información biológica nos brinda un conocimiento importante sobre cómo los cananeos compartían una notable cantidad de genes, así como también rasgos culturales. Y Haber de Wellcome Trust observó que la cantidad de resultados de ADN es particularmente impresionante, dada la dificultad que existe para extraer muestras de huesos antiguos enterrados en climas cálidos que pueden degradar rápidamente el material genético.

¿QUIÉN LLEGÓ PRIMERO?

Los políticos israelíes y palestinos afirman que la región de Israel y los territorios palestinos son el hogar ancestral de sus pueblos, y sostienen que el otro grupo llegó después. “Nosotros somos los cananeos”, aseguró el año pasado Mahmoud Abbas, la Autoridad Palestina. “Esta tierra es para su gente... que estaba aquí hace 5000 años”. Mientras tanto, el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu dijo recientemente que los ancestros de los palestinos modernos “vinieron de la península arábiga a la tierra de Israel miles de años” después que los israelíes.

El nuevo estudio sugiere que, a pesar de los tumultuosos cambios en el área desde la Edad de Bronce, “los habitantes actuales de la región son, en gran medida, descendientes de sus antiguos residentes”, concluye Schwartz.

Carmel espera expandir sus hallazgos en un futuro al recolectar ADN de los restos de aquellos que pueden ser identificados como provenientes de Judea, moabitas, amonitas y otros grupos mencionados en la Biblia y en otros textos.

“Podríamos analizar ‘cananeo’ como opuesto a ‘israelita’”, agrega la arqueóloga Mary Ellen Buck, quien escribió un libro sobre los cananeos “La Biblia afirma que son grupos distintos y mutuamente antagonistas; sin embargo, hay razones para creer que estaban íntimamente relacionados”.


Andrew Lawler es periodista y autor que trabaja para National Geographic.
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