Espacio

Marte: cinco misterios del planeta que aún no se han develado

Luego de cuatro décadas de exploración, conocemos mucho acerca del planeta rojo. Pero todavía hay grandes incógnitas que siguen sin respuesta.viernes, 16 de noviembre de 2018

Por Andrew Fazekas
Un Marte brillante sobre el parque nacional de Sagarmatha, en Nepal.

Marte, el cuarto planeta a partir del Sol, ha sido durante mucho tiempo objeto de interés tanto popular como científico. Durante décadas, los robots que exploran el planeta rojo nos han enviado fotografías de un mundo extraño, dueño de una belleza impresionante.

Marte podría ser el paraíso para cualquier aventurero: cuenta con montañas tres veces más altas que el Everest y cañones cinco veces más largos que el Gran Cañón. Pero además, se caracteriza por una atmósfera polvorienta, polos que cambian con las estaciones y días de casi 24 horas, por lo que es bastante similar a la Tierra y podría recibir habitantes humanos.

Mientras esperamos que el dispositivo InSight, próximo gran proyecto de la NASA, aterrice a finales de noviembre, hemos analizado los mayores misterios de Marte que aún no se han develado -algunos quizá nunca se develen hasta que los humanos pisen el suelo marciano.

¿Hoy en día existe agua en estado líquido en Marte?

La atmósfera marciana actual es tan fría y delgada que el agua líquida de la superficie debería evaporarse o congelarse. Durante más de cuatro décadas, varias naves espaciales han tomado fotos de lo que parecían ser cañones y canales fluviales secos trazados por el agua en un pasado lejano.

Entonces ¿qué fue de toda esa agua? Los científicos creen que estas formaciones  podrían haber quedado de una época en la que Marte era más cálido y húmedo, y que parte del agua podría existir todavía en el subsuelo en forma de hielo o incluso en embalses líquidos.

Los dispositivos que observan Marte han mostrado grandes cantidades de agua congelada en los polos del planeta. En 2015, las imágenes del Mars Reconnaissance Orbiter de la NASA dieron pruebas contundentes de que podría fluir agua líquida de forma intermitente en la superficie marciana actual. Basándose en los datos del orbitador, los investigadores identificaron huellas químicas de minerales hidratados en muchas laderas de cráteres empinados donde se habían detectado anteriormente misteriosas manchas oscuras.

Es posible que durante las estaciones cálidas corra agua salada por estas colinas que luego desaparece cuando llega el frío. Pero al no haberse hecho un examen más exhaustivo, es complicado determinar a ciencia cierta si estas características recurrentes son producto del agua o son simples rasgos de la tierra seca.

Por otro lado, el Mars Express Orbiter europeo, por medio de georradares, encontró señales de un lago de 19 kilómetros de largo debajo el casquete polar meridional del planeta. Los científicos creen que el lago subterráneo puede permanecer en estado líquido por su concentración de salitre. Se ha sugerido que Marte podría tener muchos embalses de agua como estos distribuidos por las regiones polares. Si se descubren y se logra acceder a ellos, los  exploradores que visiten Marte en el futuro correrán con una ventaja extraordinaria.

¿Por qué el hemisferio norte es llano y el hemisferio sur está lleno de cráteres?

En la década de 1970, las misiones Viking de la NASA realizaron el primer análisis completo de la topografía marciana. Desde entonces, los científicos han investigado por qué el planeta tiene dos caras: el hemisferio norte es mucho más plano y bajo que las tierras altas llenas de cráteres del hemisferio sur, y uno está entre cinco y ocho kilómetros más elevado.

Algunas teorías han sugerido que los procesos geológicos internos, como la convección térmica en el manto, podrían haber determinado los rasgos modernos de Marte. También es posible que la mitad septentrional del planeta se haya desgastado con el paso del tiempo producto de un gran océano que llenaba su cuenca global.

Sin embargo, otros estudios han propuesto una hipótesis más arriesgada para explicar esta extraña dicotomía: puede haber ocurrido que un enorme asteroide del tamaño de la luna terrestre haya colisionado contra el polo sur hace 3.900 millones de años. Un impacto de ese calibre habría marcado los rasgos de Marte para siempre: habría sacudido el océano de magma que dio lugar al vulcanismo del planeta rojo, lo que a su vez, podría haber expulsado el material que creó las tierras altas meridionales.

Si se resolviera este aspecto del pasado del planeta rojo, los científicos sabrían dónde sería conveniente aterrizar los futuros exploradores para encontrar recursos óptimos y lograr la supervivencia humana.

¿Qué genera metano en la atmósfera de Marte?

En los últimos años, tanto los telescopios de la Tierra como los orbitadores de Marte han detectado restos de metano en el planeta, un gas que podría ser producto de la actividad biológica moderna, o bien, que indicaría la existencia de otros procesos geológicos.

Recientemente, los hallazgos del rover Curiosity de la NASA sugirieron que los bajos niveles de metano que hay en Marte se multiplican con el paso de los meses. Esto indica que existe una producción constante de metano, que quizá se disipa y se dispersa rápidamente por el lugar donde aterriza el rover en el cráter Gale. Aunque en la atmósfera terrestre este gas es principalmente producto de la actividad biológica, los científicos explican que las observaciones en Marte no constituyen pruebas contundentes de la existencia de vida microbiana.

La NASA cree que la fuente de este metano se encuentra al norte del Curiosity, pero es casi imposible definir su ubicación precisa. Por ahora, la fuente de metano seguirá siendo un misterio, ya que el rover no viaja en esa dirección y, por otro lado, su objetivo es investigar las rocas estratificadas de la montaña central del cráter.

¿Hay vida en Marte?

El ingrediente fundamental para que exista vida es el agua líquida; las señales de su presencia en Marte han creado la esperanza de descubrir rastros de vida pasada o presente. Pero la superficie marciana es un lugar hostil, con amplios cambios de temperatura y escasa protección a la radiación ultravioleta.

Muchos científicos creen que los lechos lacustres secos como el cráter Gale podrían albergar fósiles u otros restos de vida orgánica pasada cerca de la superficie, y la próxima gran misión de la NASA, conocida por ahora como Mars 2020, buscará este tipo de elementos. Por su parte, las formas de vida extremas en la Tierra —como los indicios de microbios que viven en las profundidades del planeta— nos permiten creer que podrían existir seres vivos en el actual planeta de Marte.

¿Podrían los humanos vivir en Marte?

Ya ha comenzado la campaña para enviar humanos a Marte: la NASA tiene este objetivo para mediados de la década de 2030, mientras que empresas públicas y privadas de todo el mundo están desarrollando las tecnologías necesarias para llevarlo a cabo.

Pero si los humanos quieren sobrevivir en Marte, tendrán que vivir y trabajar  allí, y ganarse la vida a partir de los recursos naturales del planeta rojo. Es probable que los hábitats se construyan bajo tierra para evitar las peligrosas  radiaciones cósmicas. Producir alimentos en Marte también será todo un desafío, ya que, según las observaciones de los rovers, la tierra superficial es estéril y contiene una infinidad de compuestos tóxicos llamados percloratos.

Se están elaborando planes para producir tecnologías que funcionen con energía solar, química y nuclear, que no solo podrán promover la ciencia en Marte, sino que también podrían aportar una base para hábitats humanos autosuficientes. Será necesario construir células de combustible y baterías más eficientes para sobrevivir a semanas de oscuridad durante las tormentas de arena regionales o globales. También es esencial minar la tierra y las rocas para crear aire respirable, agua potable, combustible para cohetes y materiales de construcción básicos.

Para encontrar las respuestas, entonces, es imperante que comience esa primera expedición a Marte. Una vez que eso ocurra, estaremos pegados a nuestras pantallas, aguardando con ansiedad que los seres humanos establezcan un primer asentamiento en Marte.

Andrew Fazekas o Night Sky Guy (muchacho del cielo nocturno), es autor de Star Trek: The Official Guide to Our Universe. Síguelo en Twitter y Facebook.