Vacuna contra la COVID-19: ¿Debería aplicarme una dosis de refuerzo o esperar a que se actualicen?

Las nuevas variantes de ómicron impulsan a los fabricantes de las vacunas a modificar sus fórmulas. Quiénes necesitan la cuarta y quinta dosis y quiénes pueden esperar a las próximas actualizaciones.

Por Tara Haelle
Publicado 8 jul 2022 17:26 GMT-3
Un residente recibe una vacuna de refuerzo contra el COVID-19 en una clínica de vacunas, el ...

Un residente recibe una vacuna de refuerzo contra el COVID-19 en una clínica de vacunas, el martes 5 de abril de 2022.

Fotografía de Hannah Beier Bloomberg (265797), Getty Images (270311)

Las infecciones por COVID-19 continúan enfermando a personas en los Estados Unidos a medida que las nuevas sub-variantes de ómicron (capaces de escapar del sistema inmunológico) avanzan y se vuelven dominantes. 

Lo que preocupa a los expertos es que la protección contra las infecciones de ómicron y la hospitalización que garantizan las vacunas actuales, disminuyen a medida que las personas envejecen. De ahí surge la recomendación para que las personas obtengan vacunas de refuerzo

Las dosis adicionales ya han demostrado su eficacia, reduciendo significativamente la enfermedad grave de la variante BA.1 de ómicron que se expandió en ese país el invierno pasado. Si bien, ahora, continúan ayudando a reducir la gravedad de la enfermedad provocada por las nuevas subvariantes BA.4 y BA.5, lo hacen en menor medida, según informan los datos compartidos en una reunión del comité independiente de la Administración de Drogas y Alimentos de los Estados Unidos (FDA), el 28 de junio pasado.

Ese descubrimiento llevó al comité a votar a favor de incluir componentes de la vacuna que protegen contra las variantes de ómicron en los refuerzos actualizados que se están desarrollando para los próximos meses. Respetando las recomendaciones del organismo, la FDA aconseja formalmente a los fabricantes de vacunas que los refuerzos actualizados contengan componentes contra BA.4 y BA.5 específicamente, de acuerdo a lo expresado por Peter Marks, director del Centro de Evaluación e Investigación Biológica de la FDA.

Es cierto que es confuso la aparición de nuevas recomendaciones cada pocos meses, pero eso responde a que los científicos están aprendiendo sobre el virus en tiempo real a medida que se publican nuevos hallazgos.

“Están constantemente tratando de mantenerse al día con algo que se mueve todo el tiempo”, afirma Kawsar Talaat , profesora adjunta de epidemiología en la Escuela de Salud Pública Bloomberg de Johns Hopkins.

Entonces, ¿cómo impacta todo esto en la protección de las infecciones graves por COVID-19 en este momento? ¿Se necesitan nuevos refuerzos? ¿Debería esperar para obtener los que se están desarrollando para los próximos meses? ¿Qué pasa si surge una nueva variante?.

Esto es lo que los principales expertos recomiendan hacer. 

Vacuna COVID-19: ¿Quiénes pueden recibir una nueva dosis de refuerzo?

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) recomendaron en marzo de 2022 que las personas mayores de 50 años reciban una segunda inyección de refuerzo de ARNm (Pfizer o Moderna) si el anterior se administró al menos cuatro meses antes. El objetivo era brindar protección adicional porque a medida que las personas mayores envejecen, sus niveles de anticuerpos disminuyen más rápidamente lo que aumenta la probabilidad de enfermarse gravemente y de terminar hospitalizado por COVID-19 (incluso después de la vacunación).

Los CDC también recomendaron el refuerzo para personas mayores de 12 años con ciertas condiciones que comprometen la función de sus sistemas inmunológicos. Ese grupo incluye receptores de trasplantes de órganos, personas con VIH no tratado o avanzado, personas que reciben tratamiento para leucemia y pacientes que tienen enfermedades de inmunodeficiencia específicas o que están tomando medicamentos inmunosupresores, como esteroides.

Para las personas mayores de 50 años, un nuevo refuerzo sería su cuarta dosis de vacuna contra la COVID-19 en general; para las personas inmunocomprometidas, un segundo refuerzo es su quinta dosis, ya que la serie principal para personas con sistemas inmunitarios debilitados ahora es de tres dosis.

La vacuna de Johnson & Johnson (J&J) es la única vacuna sin ARNm aprobada en los EE. UU. Las personas que recibieron esa dosis única y luego recibieron un refuerzo de J&J (al menos cuatro meses antes) se les recomendó obtener un refuerzo de ARNm.

Mira este video acerca de cómo funcionan las vacunas candidatas contra el COVID-19

¿Cómo funcionan las vacunas candidatas contra el COVID-19?
Las vacunas candidatas contra el COVID-19, al igual que todas las vacunas, en esencia tienen como objetivo indicar al sistema inmune para montar una defensa, que a veces es más fuerte de lo que sería proporcionada a través de la infección natural y viene con un menor número de consecuencias para la salud.

¿Por qué existen restricciones en la dosis de refuerzo de vacunación contra la Covid-19?

Si bien los CDC establecen a aquellos que consideran aptos para un nuevo refuerzo, los expertos sugieren que puede haber flexibilidad con la edad y las pautas médicas. Algunas personas que cumplen con los requisitos pueden decidir no colocárselo aún, mientras que otras que técnicamente no están incluidas en las recomendaciones pueden beneficiarse.

“Si tienen una enfermedad subyacente grave, como una enfermedad cardíaca, una enfermedad pulmonar, diabetes y similares, entran en la convocatoria”, señala William Schaffner, profesor de medicina preventiva y enfermedades infecciosas en la Universidad de Vanderbilt en Tennessee.

Las personas menores de 50 años con esas condiciones es probable que quieran hablar con su médico acerca de si es prudente seguir adelante y recibir el refuerzo adicional, indica Schaffner. Lo mismo ocurre con aquellos que pueden estar trabajando o viviendo en una situación de alto riesgo por la exposición que tienen al virus.

Además, no todos los expertos están de acuerdo en que los refuerzos son necesarios una vez que las personas superan el umbral de los 50 años.

“Simplemente creo que este tipo de pauta general de que todas las personas mayores de 50 años tienen que recibir esta vacuna no tiene sentido”, señala Paul Offit, profesor de pediatría en la División de Enfermedades Infecciosas del Hospital Infantil de Filadelfia y uno de los dos miembros del comité asesor de la FDA que votaron en contra de incluir componentes de ómicron en los próximos refuerzos.

Tiene más sentido para las personas mayores de 70 años porque sus sistemas inmunológicos no son tan eficaces a la hora de evitar que una infección leve progrese a una moderada o grave, afirmó Offit. Pero a los 71 años, el propio especialista sólo recibió su primer refuerzo. Siente que la única inyección adicional, junto con el hecho de que tuvo una infección natural reciente de COVID-19, ofrece la mayor protección posible porque los niveles de anticuerpos disminuyen muy rápidamente después de recibir refuerzos extra.

Los adultos mayores de 50 años que han tenido una infección por ómicron en los últimos seis meses tienen más inmunidad contra la infección de la que obtendrían con otra vacuna de refuerzo, según los datos presentados en la reunión del comité del 28 de junio.

Dosis de refuerzo vacuna Covid-19: ¿Debo tratar de obtenerla ahora o  esperar al cambio de estación?

Por el contrario, Talaat de Johns Hopkins dice que obtener el refuerzo es un derecho. “No espere a que se desarrolle una vacuna mejor, porque queda desprotegido”, advierte Talaat. "Obtenga los refuerzos para los que es apto ahora y luego tendrá la oportunidad de obtener otro que pueda brindarle una protección más amplia en el cambio de estación".

Sin embargo, si no existe un mayor riesgo vinculado a la edad o a alguna condición médica, Talaat señala que no hay necesidad de apresurarse. “Si tiene menos de 50 años, no tiene ningún factor de riesgo de enfermedad grave y no tiene inmunodepresión moderada o grave, si es una persona sana y ha recibido su (primer) refuerzo, esperaría”, aconseja Talaat.

Otra razón para esperar es que el riesgo real de exposición puede ser mayor en el otoño (para el caso del hemisferio norte), afirma Offit. Este cambio de estación significa el comienzo de la escuela y las personas pasan más tiempo en el interior, lo que aumentará el riesgo de contagio. El estímulo que obtenemos de otra dosis es fugaz, comienza a disminuir en uno o dos meses, por lo que es mejor que lo obtengamos cuando más lo necesitemos, afirma.

Sin embargo, una preocupación persistente es que es demasiado pronto para decir qué tan efectivos serán los refuerzos actualizados contra cualquier versión del virus que esté circulando en ese momento.

Los refuerzos con un componente BA.1 mostraron un aumento de 1,75 veces en los anticuerpos capaces de neutralizar esta subvariante. Pero BA.1 ya no circula en los EE. UU., y los datos compartidos por la FDA mostraron que estos refuerzos que contienen ómicron apenas hicieron una diferencia contra las infecciones BA.4 y BA.5.

Entonces, ¿habrá un refuerzo a prueba de variantes? ¿O se necesitará una dosis anual?.

Actualmente no es posible desarrollar un refuerzo a "prueba de variante" porque el virus está evolucionando muy rápido, explica Talaat. En cambio, la mayoría de los expertos (incluidos Talaat y Schaffner) esperan que los refuerzos de COVID-19 eventualmente se conviertan en una vacunación anual como ocurre con la gripe.

“Cada año, actualizamos esa vacuna y recomendamos que todos la reciban ya que proporciona la mejor protección posible, aunque no sea perfecta”, sostiene Schaffner. El experto agregó que los científicos están trabajando en una inoculación que combine la vacuna anual contra la gripe con una vacuna anual contra la COVID-19, pero eso está al menos a un año o más de convertirse en realidad.

Para aquellos que están inmunocomprometidos y que tienen mayores motivos para estar preocupados, Talaat les aconsejó el Evusheld (un fármaco de anticuerpo monoclonal que se usa para prevenir coronavirus) que está ampliamente disponible y que resulta una buena opción para aquellos que califican y que están preocupados porque la vacunación no genere suficiente protección. 

¿El nuevo refuerzo de la vacuna reducirá los riesgos del COVID-19 de larga duración?

Una serie de estudios recientes ha presentado resultados contradictorios sobre cuánto protegen, o no, las vacunas actuales contra la COVID de larga duración. Parte de la razón de dicha confusión es la falta de consenso sobre una definición clara del fenómeno.

Algunos estudios muestran que las vacunas reducen sustancialmente el riesgo de este tipo de COVID mientras que otros muestran un impacto modesto. Hasta que los investigadores acuerden un conjunto claro de criterios para la COVID de larga duración, será difícil obtener respuestas sólidas. Pero incluso si no es posible cuantificar los efectos, los expertos afirman que es probable que la vacunación ofrezca cierta protección.

"Es lógico que si tienes una enfermedad grave, es más probable que desarrolles COVID de larga duración que si no la tienes", cuenta Offit. "Si estás totalmente vacunado, creo que tienes muchas menos probabilidades de contraerlo porque es mucho menos probable que te contagies de una enfermedad grave".

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