Quinta ola COVID-19: ¿Por qué algunas variantes de ómicron están causando nuevos brotes?

En Estados Unidos, las sub-variantes BA.4 y BA. son más infecciosas que las cepas anteriores y pueden escapar más fácilmente de los anticuerpos de las vacunas e infecciones previas.

Por Sanjay Mishra
Publicado 5 jul 2022 09:03 GMT-3
Un médico administra un hisopo nasal a un paciente en un centro de pruebas de COVID-19 ...

Un médico administra un hisopo nasal a un paciente en un centro de pruebas de COVID-19 en Les Sorinieres, cerca de Nantes, Francia, en junio.

Fotografía de Stephane Mahe Reuters (265726)

Dos subvariantes de ómicron están provocando más de la mitad de las nuevas infecciones por coronavirus en Estados Unidos. Ambas son muy efectivas a la hora de esquivar los anticuerpos en personas que ya han sido vacunadas y reforzadas, así como en personas que tenían una infección previa por COVID-19.

Descubiertas por primera vez en Sudáfrica (en enero y febrero del 2022) las subvariantes BA.4 y BA.5 se volvieron dominantes en ese país en menos de dos meses, según estimaciones de la semana pasada de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades. En la semana que finalizó el 25 de junio, BA.4 representó 15,7% de los casos nuevos, mientras que BA.5 fue responsable del 36,6 %.

"BA.4/BA.5 son más infecciosas que las variantes anteriores de ómicron", explica Yunlong Richard Cao, inmunólogo del Centro de Innovación Biomédica Pionera de la Universidad de Pekín, ubicada en Beijing (China). La investigación de Cao muestra que uno de los rasgos más preocupantes de estas variantes es su capacidad para evadir el sistema inmunológico y romper con la inmunidad colectiva.

Eso es motivo de especial preocupación porque casi una cuarta parte de la población estadounidense elegible no ha recibido ninguna vacuna. Y para aquellos que tienen incluso una dosis completa, no parece bloquear suficientemente las nuevas variantes.

“Dos dosis no ofrecen mucho en términos de protección contra BA.4 y BA.5”, precisa Shan-Lu Liu, viróloga de la Universidad Estatal de Ohio de Columbus. Un poco más de la mitad de los adultos estadounidenses han recibido su primera dosis de refuerzo, pero más del 30% de los mayores de 65 años no y tienen un alto riesgo de infección o reinfección por COVID-19.

A pesar de esta preocupación, los expertos subrayan que las vacunas y los refuerzos no son completamente ineficaces: "Se espera que la inmunidad de las vacunas actuales siga proporcionando una sólida protección contra la enfermedad grave, la hospitalización y la muerte", afirma Dan Barouch, inmunólogo de la Facultad de Medicina de Harvard de Boston.

Mira cómo es el virus del SAR-COV-2:

Ómicron: ¿Cuánto eluden estas subvariantes la inmunidad?

Además del trabajo de Cao, varios estudios demuestran que las subvariantes BA.4 y BA.5 son excelentes para esquivar los anticuerpos.

"Después de, incluso, una tercera dosis de la vacuna de Pfizer, BA.4 y BA.5 escaparon de los anticuerpos inducidos por la vacuna y la infección con mayor eficacia que las variantes anteriores de ómicron", asegura Barouch. Su investigación también muestra que BA.4 y BA.5 pueden esquivar eficazmente los anticuerpos creados tras las infecciones de ómicron en personas vacunadas.

La investigación de Liu revela que las personas que recibieron sólo dos dosis de cualquiera de las dos vacunas de ARNm no produjeron suficientes anticuerpos para bloquear cualquier subvariante de ómicron, incluidas las BA.4 y BA.5. Aunque una dosis de refuerzo mejoró significativamente la protección, siguió siendo menos eficaz contra BA.4 y BA.5.

En un estudio que aún no ha sido revisado por los expertos, Alex Sigal, virólogo del Instituto de Investigación Sanitaria de África y de la Universidad de KwaZulu-Natal en Durban (Sudáfrica), descubrió que los anticuerpos de una infección previa con la cepa BA.1 original de ómicron no protegen contra la infección por BA.4 y BA.5 ni en personas parcialmente vacunadas ni en las no vacunadas.

¿En qué se diferencian la BA.4 y la BA.5?

Mientras que la BA.4 y la BA.5 son casi idénticas entre sí, la BA.5 se propaga aún más rápido que su "gemela" y que todas las demás variantes de ómicron, según los datos del Reino Unido.

Las dos variantes se diferencian de la subvariante ómicron BA.2 por sólo seis mutaciones dentro de la proteína spike, la parte del virus SARS-CoV-2 que se ancla a los receptores de las células respiratorias humanas y permite la entrada del virus.

Kei Sato, virólogo de la Universidad de Tokio, ha demostrado que una de estas mutaciones ayuda al virus a anclarse a las células humanas y a replicarse mejor.

"Es un tipo de mutación bastante útil para el virus", sostiene Ravindra Gupta, inmunólogo y especialista en enfermedades infecciosas de la Universidad de Cambridge (Reino Unido). El trabajo de Sato y Gupta ha demostrado que esta mutación debilita la potencia de los anticuerpos existentes.

La investigación inédita de Sato también indica que, en hámsters, las BA.4 y BA.5 se dirigen a los tejidos pulmonares con mayor eficacia que las anteriores variantes de ómicron. Pero es demasiado pronto para decir si BA.4 y BA.5 pueden causar enfermedades más graves en humanos, cuenta Olivier Schwartz, virólogo e inmunólogo del Instituto Pasteur de Francia.

En Sudáfrica, el aumento de la infección causado por estas subvariantes no provocó tantas hospitalizaciones como la primera ola de ómicron, afirma Tulio de Oliveira, bioinformático de la Universidad de Stellenbosch (Sudáfrica) quien descubrió las variantes de esta cepa.

"Sabemos que en realidad no provocó una ola de gravedad en Sudáfrica, lo cual es algo tranquilizador", agrega Gupta, "aunque se trata de una población mucho más joven".

En cambio, en Portugal (donde la BA.5 representa ahora casi el 90% de las infecciones, las hospitalizaciones y los ingresos en cuidados intensivos) han aumentado durante las últimas seis semanas, principalmente entre las personas de 60 años o más.

El futuro de las vacunas

Tanto Moderna como Pfizer han desarrollado nuevos tipos de refuerzos "bivalentes" que se basan tanto en la subvariante ómicron BA.1 como en la versión original del SARS-CoV-2 utilizada en las vacunas aprobadas.

No está claro cómo se comportará el refuerzo bivalente actualizado contra la BA.4 y la BA.5, ya que tanto el refuerzo de Moderna como el de Pfizer generaron una respuesta de anticuerpos más débil a estas subvariantes que a la BA.1. La Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU (FDA, por sus siglas en inglés) ha admitido que el refuerzo bivalente "es algo anticuado".

A pesar de ello, un panel consultivo de la FDA recomendó el martes pasado que se empiecen a utilizar las vacunas de refuerzo actualizadas de COVID-19 en otoño.

Además de las mejoras en las vacunas, las estrategias preventivas (como el distanciamiento social, aglomeramientos de personas en espacios cerrados y el enmascaramiento) siguen siendo muy eficaces para reducir el riesgo de infección y disminuir la probabilidad de que evolucionen nuevas variantes que evitan la inmunidad.

"La disminución de la inmunidad de las vacunas y la reducción del enmascaramiento también contribuyen en gran medida a que el virus siga circulando", advierte Barouch.

"Tenemos que ser más cuidadosos en nuestra vida diaria", pide Sigal. "El COVID-19 no está terminado".

Nota del editor: esta historia se actualizó para describir con mayor precisión los hallazgos de Shan-Lu Liu sobre las respuestas de la vacuna a las subvariantes BA.4 y BA.5.

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