El comercio ilegal de pangolines sigue creciendo a medida que se expanden las redes criminales

Las redes de contrabando que una vez se centraron en el marfil están apuntando cada vez más a los pangolinesmiércoles, 12 de febrero de 2020

Los pangolines han proporcionado carne y medicina tradicional a las personas en África y Asia. Sin embargo, recientemente, la demanda de escamas de pangolín, utilizadas principalmente en China y Vietnam para una variedad de dolencias, ha crecido hasta el punto de que los límites geográficos se están desdibujando. Grandes cantidades de ellos ahora se pasan de contrabando de África a Asia, a pesar de la prohibición del comercio internacional de las ocho especies de pangolines que entró en vigencia en el año 2017. Un nuevo informe confirma que este comercio ilegal solo está creciendo, y que las redes criminales internacionales organizadas que anteriormente trataban predominantemente con el marfil del elefante africano están recurriendo cada vez más a los pangolines.

"El nivel al que se trafican los pangolines es enorme en comparación con lo que ha sido en el pasado", dice Sarah Stoner, directora de inteligencia de la Comisión de Justicia de Vida Silvestre, una fundación internacional que tiene como objetivo interrumpir y ayudar a desmantelar el comercio ilegal de vida silvestre, y autora principal del informe. "Se encuentra en un nivel completamente diferente".

Los pangolines han captado los titulares de las noticias en los últimos días después de que los investigadores de la Universidad Agrícola del Sur de China dijeron que el pangolín podría ser un anfitrión intermediario del nuevo coronavirus. No han publicado sus descubrimientos, y el pangolín no ha sido confirmado como el animal del cual el virus saltó a los seres humanos. Sin embargo, es una teoría que funciona y pone un escrutinio creciente sobre el consumo de pangolines en China y el comercio ilegal masivo de la especie.

Desde el 2016 al 2019, Stoner y sus colegas revisaron los registros de código abierto, incluidas las historias de los medios, para obtener informes de incautaciones de escamas de pangolín por parte de las autoridades en los puertos y aeropuertos. Limitaron su análisis a las incautaciones que pesaban 500 kilogramos o más, porque los envíos de ese tamaño probablemente estarían vinculados al crimen organizado. Durante los cuatro años, documentaron 52 casos de este tipo que representan más de 228 toneladas de escamas de pangolín. Las especies de pangolín varían según el peso y el tamaño, y la mayoría de los envíos a escala no fueron identificados por especies, por lo que los investigadores no pudieron estimar cuántos animales representan 228 toneladas. Pero creen que es probable que al menos se trate de decenas de miles. Casi dos tercios de las incautaciones tuvieron lugar durante los últimos dos años, y su peso promedio aumentó de 2,4 toneladas en el 2016 a 6,8 toneladas en el 2019.

Stoner enfatiza que estos datos solo capturan lo que probablemente resulte una fracción del comercio general. "La forma en que se recopila esta información es muy inconsistente", dice ella. "Tenemos que confiar en que ocurra una incautación, un país que hable de la incautación, que la incautación se informe públicamente y que las barreras del idioma no se interpongan en el camino".

El equipo de Stoner también descubrió que los envíos que contenían escamas de marfil y pangolín se duplicaron en número y se triplicaron en volumen entre el 2017 y el 2018. Después de que China prohibió su comercio interno de marfil en el 2018, el precio del marfil se desplomó y Stoner sospecha que los delincuentes de la vida silvestre que anteriormente se concentraban principalmente en el marfil ahora están explotando las escamas de pangolín para ayudar a mantener los márgenes de ganancia. "Solíamos ver una mayor proporción de marfil y una pequeña cantidad de escamas de pangolín, pero eso cambió completamente", dice Stoner. "Ahora vemos una pequeña cantidad de marfil y grandes cantidades de escamas de pangolín".

La Comisión de Justicia de Vida Silvestre identificó 27 países y territorios involucrados como fuentes, tránsitos o destinos para envíos de escamas de pangolín. Seis lugares en particular estaban vinculados al 94 por ciento del contrabando general: China, Hong Kong, Vietnam, Singapur, Nigeria y la República Democrática del Congo. Esto confirma los descubrimientos previosque muestran que a medida que las poblaciones de pangolines asiáticos han disminuído debido a la caza furtiva,la oferta del comercio se ha desplazado en gran medida hacia Africa.

El equipo descubrió que Nigeria en particular se ha convertido en un centro global de exportación de escamas de pangolín, que representa el 55 por ciento de las incautaciones entre el 2016 y el 2019. Por el lado de la demanda, China fue el destino principal hasta el año 2018, cuando Vietnam tomó la delantera. Los vínculos entre las redes criminales en Nigeria y Vietnam también parecen fortalecerse, con una ruta de tráfico directo entre los dos países que apareció por primera vez en mayo del 2018 y continúa desde aquel entonces.

"El comercio de la vida silvestre es verdaderamente global y es un proceso dinámico", dice Vincent Nijman, investigador del comercio de la vida silvestre en la Universidad de Oxford Brookes, en el Reino Unido, que no participó en el nuevo informe. "La globalización ahora significa que su socio comercial puede estar viviendo en el otro lado del mundo".

Hasta que se reduzca la demanda de pangolines y sus partes, agrega, y mientras haya ganancias, los traficantes continuarán buscando formas de satisfacer esa demanda.

Usos "medicinales" de escamas de pangolín

Las escamas y las partes del pangolín son ingredientes que se encuentran en casi 500 recetas de la medicina tradicional china, muchas de las cuales datan de siglos atrás. Los usos de las escamas varían ampliamente, sea para ayudar con la anorexia, llagas e infecciones de la piel hasta para tratar la infertilidad en las mujeres y promover la lactancia. Las escamas de pangolín se componen principalmente de queratina, la misma sustancia que forma el cabello y las uñas, y no existe evidencia científica creíble que respalde su eficacia. Sin embargo, muchas personas continúan creyendo en su uso y pueden beneficiarse de los efectos del placebo.

Según los descubrimientos de la Comisión de Justicia de la Vida Silvestre, Vietnam es ahora el mayor receptor de escamas de pangolín. Matar, traficar, transportar, comerciar, almacenar o vender pangolines, incluso para medicamentos, es ilegal en Vietnam. Las penas varían, pero los infractores pueden estar sujetos a hasta 15 años de prisión o multados con hasta $ 645.000 dólares.

En China, donde los pangolines también están estrictamente protegidos, el gobierno permite que ciertas clínicas y hospitales vendan escamas de pangolín con fines medicinales. A partir del año 2016, a unas 200 compañías farmacéuticas chinas también se les permitió fabricar más de 60 productos que contenían escamas de pangolín, según la base de datos en línea de la Administración de Alimentos y Medicamentos de China. Las autoridades dicen que las escamas para uso medicinal se distribuyen de una reserva del gobierno, pero China nunca ha aclarado qué tan grande es la reserva del país o de dónde provienen las escamas. Según informa la Comisión de Justicia de Vida Silvestre, es probable que el sistema medicinal se esté utilizando para lavar las escamas de pangolín africanas obtenidas ilegalmente en el mercado interno legal de China.

Una decisión anunciada en agosto pasado por el gobierno chino puede reducir la demanda de las escamas de pangolín. A partir de este enero, el programa nacional de seguros de China ya no cubre los medicamentos que contienen productos de pangolín. China también ha tomado medidas recientemente para implementar medidas enérgicas contra el comercio ilegal del pangolín. En diciembre pasado, al concluir una investigación de un año, las autoridades chinas confiscaron un envío en Nigeria, en Wenzhou, en la provincia de Zhejiang, con más de 25 toneladas de escamas de pangolín. Dieciocho sospechosos fueron detenidos.

"La forma en que las autoridades realizaron esta investigación a largo plazo y con uso intensivo de los recursos fue un ejemplo perfecto de cómo debemos abordar este problema", dice Stoner. "A China le está yendo realmente bien, pero es necesario que suceda más, especialmente en lugares como Nigeria, Vietnam, Hong Kong y Singapur".

Y ahora, la idea de que los pangolines podrían ser vectores para el brote actual de coronavirus puede disminuir aún más la demanda. "Sería un giro muy interesante para toda la historia, pero me gustaría ver más datos", dice Nijman. "Y si es cierto, entonces cruzaré los dedos para que resulte mejor para los pangolines, en lugar de empeorar las cosas".

Wildlife Watch es un proyecto de investigación entre National Geographic Society y National Geographic Partners que se centra en el crimen y en la explotación de la vida silvestre. Lee más historias de Wildlife Watch aquí , y aprende más sobre la misión sin fines de lucro de National Geographic Society en nationalgeographic.org . Envía sugerencias, comentarios e ideas de historias a ngwildlife@natgeo.com.

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