Animales

Descubren nueva especie de tarántula que tiene un cuerno en la espalda

Este arácnido, encontrado en una parte poco explorada de Angola, suele acechar a su presa por la noche.martes, 19 de febrero de 2019

Por Carrie Arnold
Esta "Ceratogyrus attonitifer", una tarántula recientemente descrita, tiene una especie de cuerno suave en la parte posterior.

Apenas John Midgley regresó al campamento y abrió el pequeño frasco, supo que había encontrado algo increíble.

A la luz del fuego crepitante en el sureste de Angola, el entomólogo se dispuso a observar la tarántula de aspecto raro que acababa de capturar. Tenía un cuerno grande y relativamente blando que le sobresalía de la espalda.

Midgely no es un experto en arañas, por eso le envió fotos del hallazgo a su colaborador, Ian Engelbrecht de la Universidad de Pretoria.

"Ian creyó que había usado Photoshop”, bromea Midgely, del Museo KwaZulu-Natal en Sudáfrica. 

La noche siguiente volvió a salir y encontró varias tarántulas más con el mismo gran cuerno.

Ahí me di cuenta de que habíamos descubierto una nueva especie. Al principio siempre es raro saber que tienes en las manos algo tan especial", comenta.

El equipo bautizó a la tarántula con el nombre Ceratogyrus attonitifer, que en latín quiere decir "portador del asombro", y publicó el hallazgo esta semana en la revista African Invertebrates.

Pesca de arañas

Tras una guerra civil de 26 años que terminó en 2002, gran parte de la biodiversidad de Angola seguía siendo un misterio: nadie sabía qué es lo que había sobrevivido.

En 2015, la National Geographic Society y un equipo internacional de científicos lanzaron el Okavango Wilderness Project para explorar y proteger esta importante región tan poco apreciada. El proyecto invitó a varios expertos, entre ellos Midgley, al centro y este de Angola para que descubriera qué especies vivían allí.

En noviembre de 2016, Midgley estaba recorriendo Angola en busca de insectos y arañas, concentrado en encontrar señales de estos amigos con múltiples patas.

En un humedal estacional frondoso que rodea un lago en Angola (Midgley no dijo exactamente dónde con el fin de evitar que roben estas tarántulas para el comercio de mascotas), identificó una serie de hoyos de 2,5 cm de ancho y una profundidad de casi 60 cm.

La "C. attonitifer" muestra sus colmillos y se erige en postura defensiva.

Para comprobar si había algo vivo dentro, insertó una hoja de hierba. Enseguida sintió un tirón. Esa noche regresó, y apenas sintió un mordisco en la punta de la hierba, comenzó a sacar a la tarántula de su madriguera.

"Era muy parecido a pescar", comenta Midgley. "Si no sostienes fuerte el pasto, te lo pueden arrancar de la mano".

Depredador al acecho

Por el gran cuerno que tenía la tarántula en la parte posterior, de inmediato clasificó como miembro del género Ceratogyrus. Muchas de las arañas de este grupo tienen protuberancias similares, pero son mucho más pequeñas y más duras. El colgajo en la parte posterior de C. attonitifer es grande como su abdomen y tiene más grasa que músculo. 

Los científicos saben muy poco acerca de la nueva araña y cómo usa su cuerno, pero sí saben que C. attonitifer es una depredadora nocturna, que duerme durante el día en la parte inferior de su madriguera y que pasa la noche en la entrada, esperando para lanzarse sobre insectos y otras presas.

La araña mata y disuelve a sus víctimas con veneno; una vez que el veneno ha hecho efecto, succiona el líquido nutritivo del insecto.

Ermitaños peculiares

Aunque Midgley encontró diez madrigueras en los 300 metros cuadrados que rodeaban el campamento (lo que constituye una alta densidad para un depredador), sólo encontró las especies en torno a un lago angoleño específico.

"Las tarántulas babuinas son peculiares con respecto al lugar donde viven", comenta Heather Campbell, un entomólogo ecológico de la Harper Adams University que no participó en el estudio. "Tarántula babuina" es un término genérico para hacer referencia a la subfamilia de tarántulas nativas de África. "Puede ser que una especie construya sus madrigueras solo en un determinado tipo de arena, y que otra las haga junto a un tipo particular de roca".

Si se perturba su hábitat, simplemente ya no podrán sobrevivir. Si a esto le sumamos su prolongada esperanza de vida y su baja tasa de reproducción, entendemos la vulnerabilidad de esta especie recién descubierta. (Obtén más información sobre las arañas).

Este tipo de investigación básica sobre la biodiversidad es fundamental para comenzar a descifrar los misterios del Okavango.

"Cada vez que salimos a explorar, descubrimos algo realmente asombroso", expresa Campbell.

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