¿Planeta o Plástico?

La prohibición del plástico se extiende por toda la India

El segundo país más poblado del mundo se enfrenta a la saturación de residuos plásticos eliminando artículos de un solo uso. Algunas consecuencias te sorprenderán. Lunes, 18 Febrero

Por Yasaswini Sampathkumar

Este artículo fue creado en asociación con National Geographic Society.

Amudha, quien no suele usar su apellido, se gana la vida vendiendo flores en Chennai, una de las ciudades más grandes de la India. Antes, ​​gastaba el 15 por ciento de sus ganancias en bolsas de plástico para entregar las flores que vendía. Ahora, para ahorrarse ese gasto, envuelve las flores en hojas anchas que arranca de algún árbol de la acera.

Esta pequeña ganancia inesperada -solía gastar 60 rupias (0,84 dólares) por día en bolsas- llegó a principios de este año, cuando el estado de Tamil Nadu, en la parte sur de la India, prohibió 14 tipos de plástico, incluidas las bolsas de celofán que Amudha solía comprar.

La prohibición en Tamil Nadu, hogar de casi 68 millones de personas, es parte de una ambiciosa campaña nacional para eliminar los residuos plásticos de la segunda nación más poblada del mundo. En junio pasado, cuando India fue sede del Día Mundial del Medio Ambiente de las Naciones Unidas, el Primer Ministro, Narendra Modi, anunció su objetivo de eliminar el plástico de un solo uso para el año 2022.

La cruzada de Modi tiene como antecedente la prohibición de ciertos plásticos de un solo uso, establecida en 2009, momento en que el estado de Himachal Pradesh, en el norte de la India, se convirtió en el primero en prohibir las bolsas de plástico. En 2017, Delhi, la capital de la India, dispuso una prohibición más amplia que comprendía bolsas, cubiertos, vasos y platos.

A comienzos de este año, las autoridades locales de más de la mitad de los 29 estados y 7 territorios de la India habían elaborado leyes que apuntaban al plástico de un solo uso. La más extendida de estas leyes es la que prohíbe las bolsas de plástico delgadas. Los funcionarios del gobierno estatal también están trabajando para reducir la fabricación de plástico cerrando fábricas y evitando la importación de productos plásticos.

Asimismo, se están perfeccionando las tareas iniciadas en 2016 para establecer la "responsabilidad extendida del productor" (EPR, por sus siglas en inglés) o las pautas de EPR que exigen a los fabricantes pagar por la recolección y el reciclaje de los desechos que derivan de sus productos. Y a las autoridades de ciudades, pueblos y aldeas se les ha pedido que se comprometan a evitar el consumo, la distribución y la venta del plástico que está prohibido.

Tania Banerjee, escritora en Mumbai, cree que estos cambios son siempre muy bienvenidos.

"Las grandes cadenas como McDonald's ya no proveen sorbetes de plástico", afirma. "Yo, por ejemplo, dejé de comprar agua y refrescos en botella".

Consecuencias relevantes

En India, el índice de uso de plásticos per cápita es relativamente bajo (11 kilos por año, comparado con 109 kilos en los Estados Unidos), pero si consideramos que la población es de 1,35 billones, esto se traduce en más de 550.000 toneladas de basura plástica que no se gestiona correctamente, y todos los años acaba en los océanos.

Los ríos Ganges y Brahmaputra recorren miles de kilómetros desde que nacen en las montañas del Himalaya y transportan enormes cantidades de plástico a sus deltas en la Bahía de Bengala. El Ganges solamente, que proporciona agua potable a más de 400 millones de personas, transporta cada año unas 110.000 toneladas de plástico hasta su desembocadura y ocupa el segundo lugar después del río Yangtze (China) en una lista publicada en 2017 que incluye los 20 ríos que más residuos plásticos llevan hacia los mares.

Si bien el consumo de plásticos en la India es relativamente bajo, casi el 40 por ciento de la basura plástica del país no se recolecta ni se recicla; como consecuencia, contamina los suministros de agua y el suelo -las tierras agrícolas incluidas-, y los animales callejeros, como el elefante y las vacas sagradas de la India terminan consumiendo estos residuos. (Una red informal de vendedores de chatarra separa los materiales reciclables recolectados por recicladores de base, pero eso casi nunca contempla a los envases de plástico endebles que tienen poco o ningún valor comercial).

Un mosaico de multas

Hasta ahora, no puede decirse que las prohibiciones son un éxito indiscutido. Los tipos de productos prohibidos varían de un estado a otro y tanto los consumidores como los minoristas sostienen que ha habido confusión sobre lo que está prohibido y lo que está exento. Además, existe una implementación y aceptación despareja por parte de los líderes.

Los gobiernos enfrentan la resistencia de los fabricantes y mayoristas de productos plásticos. La All India Plastic Manufacturers Association afirma que la prohibición en Maharashtra ha hecho que los fabricantes perdieran millones de dólares y los trabajadores, sus puestos de trabajo, y la Tamil Nadu Plastics Manufacturing Association ha apelado la prohibición de Tamil Nadu ante los tribunales.

En otras regiones, los comerciantes han hecho huelga y muchos argumentan que a quienes más afecta esta prohibición es a los pequeños minoristas.

No es fácil convencer a los consumidores de que abandonen la practicidad del plástico. Ya lo han comprobado dos estados que intentaron prohibir los plásticos a nivel local en 2016 y 2017. En Karnataka, incluso los funcionarios públicos ignoraron la prohibición de los vasos de plástico de un solo uso y los candidatos en campaña utilizaron pancartas de polietileno para promocionarse. En Assam, un estado que depende en gran medida del río Brahmaputra, muchos minoristas ignoran rotundamente la prohibición de bolsas plásticas para uso comercial, anunciada el año pasado.

Delhi y Calcuta, con poblaciones de 25,7 millones y 14,7 millones, respectivamente, cuentan con el mayor consumo per cápita de productos plásticos en el país. Sin embargo, hasta ahora, ninguna de ellas ha exigido el cumplimiento estricto de estas prohibiciones.

De forma contraria, el pasado junio en Mumbai, capital del estado de Maharashtra, epicentro comercial de la India, comenzó a regir una ley que impone multas severas a las personas que venden o compran 22 artículos prohibidos, entre estos, las placas desechables de poliestireno y bolsas plásticas para uso comercial. Una primera infracción puede implicar una multa de 5.000 rupias (70 UDS), una cifra muy elevada para la gran población de inmigrantes de Mumbai que se gana la vida vendiendo comida callejera por la ciudad, una tendencia que prospera cada vez más. Los que incurran en infracción por tercera vez recibirán multas de 25,000 rupias (350 USD) y podrán pasar tres meses en la cárcel.

A fines del año pasado, se cerraron unas 400 empresas y fábricas relacionadas con los materiales prohibidos. Maharashtra ha ordenado a las grandes empresas que creen un fondo de reserva para revender y reciclar plásticos de un solo uso utilizados en el envasado de alimentos.

Cuando las prohibiciones de plástico funcionan

En algunos sectores, se nota que hay avances. Si bien los restaurantes y la industria gastronómica son los más afectados, Swiggy, una de las aplicaciones de entrega de comida más grandes de la India, ha prometido proveer un empaque sostenible a sus restaurantes socios en Maharashtra y Tamil Nadu.

Asimismo, se ha acelerado considerablemente la investigación en materiales biodegradables y vegetales, aunque los expertos señalan que puede haber problemas con la forma en que algunas de estas sustancias se descomponen en el medio ambiente. Pepsi, por ejemplo, está considerando lanzar en la India un proyecto piloto de envases compostables. Un estudio reciente en el Journal of the Science of Food and Agriculture sugiere que, combinando almidón, proteínas y glicerol, se podrían crear películas delgadas con suficiente fuerza y ​​flexibilidad para ser utilizadas como una alternativa al plástico.

Y en varios estados, las prohibiciones han sido aceptadas con entusiasmo. Maharashtra, por ejemplo, informó que hubo una disminución de desechos plásticos del 40 por ciento en los siete meses desde que comenzó la prohibición.

En Tamil Nadu, se da valor a las tareas gubernamentales que educan a los consumidores y fabricantes. Tamil Nadu es el segundo motor económico más grande de la India después de Maharashtra y, en general, se considera que es un estado con un gobierno que funciona muy bien, y al ser esto muy poco común, se espera que repercuta en mayores posibilidades de éxito para las prohibiciones al plástico. El verano pasado, se pidió a los organismos e instituciones gubernamentales que eliminaran los plásticos de un solo uso antes de la prohibición estatal.

Desde el gobierno, también se encargó a los funcionarios públicos con cargos más altos que supervisaran el lanzamiento de una ordenanza que prohíbe los cubiertos desechables, los vasos de papel laminados, las bolsas de plástico y otros 11 artículos de plástico. La Tamil Nadu Pollution Control Board también está monitoreando los puntos de control interregionales para evitar la entrada de productos prohibidos de otros estados.

Se ha reforzado el impacto de estas tareas con infomerciales en los medios de comunicación locales donde aparecen celebridades locales, y un programa de educación para el consumidor que explica el vínculo del plástico de un solo uso con la contaminación, las malas condiciones de salud, los desagües y la profusión de mosquitos. Y se ha pedido a las universidades y escuelas que realicen talleres para los estudiantes.

Para el primero de enero, los vendedores ambulantes que solían tener pilas desechos plásticos cerca de sus tiendas, ya mostraban su cambio a los materiales reutilizables, papel y fibras de plantas para empacar y servir los alimentos. Los grupos de autoayuda de mujeres no paran de recibir pedidos de bolsas de algodón y yute. Incluso hay reclusos de una prisión que comenzaron a vender bolsas de tela en la tienda de la prisión.

Los vendedores en las playas ahora dan a sus clientes sorbetes de papel para el agua de coco u otras compras. “Hace cincuenta o sesenta años, los sorbetes se hacían principalmente de papel”, comenta Murugan, un vendedor. "Parece que estamos regresando a esa época". Algunas personas dicen que para los habitantes rurales de Tamil Nadu, la prohibición del plástico representa un beneficio económico, ya que aumenta la demanda de materiales naturales como hojas de plátano (cobertores), tallos huecos de papaya (sorbetes) y hojas de loto y areca (material de empaque).

Muchos indios viven en hogares multigeneracionales y tienen un recuerdo vívido del uso de alternativas sostenibles. Kamakshi Subramaniyan, una activista cívica de 93 años en Tamil Nadu, comenta que está encantada de ver personas cargando bolsas de algodón y yute. “Solíamos usar recipientes de metal con tapas herméticas para comprar aceite. Deberíamos retomar ese hábito también", agrega.

Al igual que Amudha, quien usa hojas para envolver sus aromáticas flores en Chennai, muchos otros están haciendo pequeños cambios en su estilo de vida. Parecen convencidos de que las prohibiciones tendrán un efecto positivo.

El gesto de Amudha de estirarse hacia el árbol podría significar mucho más que un acto simbólico en busca de un futuro más sostenible.

 

National Geographic se compromete a reducir la contaminación por plástico. Esta nota es parte de ¿Planeta o Plástico?—nuestro esfuerzo de varios años para crear conciencia sobre la crisis global de desperdicios plásticos. Aprenda lo que puede hacer para reducir sus plásticos de un solo uso, y comprometerse.

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