"Estamos sufriendo" Dolor e indignación en las calles de Minneapolis

La muerte de George Floyd generó una oleada de protestas en todo el país. El episodio revela la arraigada división de la sociedad.

Tuesday, June 2, 2020,
Por Nina Strochlic
Fotografías de David Guttenfelder
El viernes 29 de mayo los manifestantes se reunieron frente a una comisaría en Minneapolis para exigir ...

El viernes 29 de mayo los manifestantes se reunieron frente a una comisaría en Minneapolis para exigir justicia por George Floyd, un hombre afroamericano que murió luego de que un oficial de policía le aplastara el cuello con su rodilla durante un arresto.

Fotografía de David Guttenfelder, National Geographic

La noche del jueves en Minneapolis, en medio de autos volcados, disparos de balas de goma, gas lacrimógeno, y una comisaría en llamas, el fotógrafo David Guttenfelder escuchó que alguien gritaba: “Estamos sufriendo. Estamos sufriendo”.

Esas palabras resumían el caos.

La ciudad había sido el escenario de protestas desde la noche del martes. El día anterior, un hombre afroamericano llamado George Floyd había muerto luego de que un agente de la policía de Minneapolis le aplastara el cuello con su rodilla durante casi nueve minutos. Manifestantes de diferentes razas, edades y clases sociales se reunieron frente a la comisaría en la que ejercían los cuatro policías que detuvieron a Floyd, a quienes han despedido por su participación en la muerte de Floyd. Algunos se manifestaron de forma pacífica. Otros no. Estaban furiosos, tristes, pero, sobre todo, sentían mucho dolor.

La calle donde murió George Floyd, pintada con tiza y repleta de objetos conmemorativos. Según Guttenfelder, el sitio se ha convertido en un lugar para reflexionar y manifestarse pacíficamente.

Fotografía de DAVID GUTTENFELDER, NATIONAL GEOGRAPHIC

Un mural de Floyd junto a las flores y velas que ofrendaron los ciudadanos de Minnesota.  Familiares y amigos de George Floyd (un padre de 46 años) lloran su muerte en el lugar donde fue asesinado bajo custodia policial.

Fotografía de DAVID GUTTENFELDER, NATIONAL GEOGRAPHIC

"No se trata de un manifestante individual o una sola protesta, se trata de una lucha impulsada por el dolor", sostiene Guttenfelder. "Dolor por este hombre, pero también, dolor por toda una vida de sufrimiento".

El fin de semana, los manifestantes se movilizaron desde las calles de Grand Rapids, en Michigan, a Oakland, California, para protestar contra el racismo sistémico y la violencia policial. Según señala Guttenfelder, la ira en las calles visibiliza, una vez más, las arraigadas divisiones de la ciudad. “Por supuesto que no se trata del primer episodio de brutalidad policial contra personas de color”, afirma el fotógrafo. Pero estas protestas están tomando dimensiones históricas. El gobernador del estado ha desplegado a la Guardia Nacional de Minnesota, aunque rechazó el ofrecimiento del Ejército de Estados Unidos de enviar policía militar.

Familiares y amigos de George Floyd (un padre de 46 años) lloran su muerte en el lugar donde fue asesinado bajo custodia policial.

Fotografía de David Guttenfelder, National Geographic

Cuando estallaron las protestas en Minneapolis, el fotógrafo se encontraba en el Medio Oeste tomando fotos de los efectos de la pandemia de la COVID-19 para National Geographic. El jueves, Guttenfelder regresó a su casa en Minneapolis. Agregó una máscara de gas a su máscara N-95. Después de 20 años de trabajar como fotógrafo de conflictos por todo el mundo, Guttenfelder debe cubrir ahora las protestas que cada vez están más cerca de su casa.

El viernes, Derek Chauvin, el agente de Minneapolis que se arrodilló sobre el cuello de Floyd, fue detenido y acusado de asesinato en tercer grado y homicidio involuntario en segundo grado. Podría enfrentarse a una pena de hasta 20 años de prisión.

Los manifestantes en la Comisaría Tercera, que prendieron fuego durante las protestas del jueves. Cuatro agentes de la comisaría fueron destituidos de su cargo por estar implicados en la muerte de Floyd.

Los grafitis que expresan el apoyo de los manifestantes en un lateral de la Comisaría Tercera, envuelta en llamas en la madrugada del viernes.

Aquel día, las multitudes se reunieron en la Comisaría Quinta de Minneapolis y lo que comenzó como una protesta pacífica se convirtió en una revuelta feroz cuando prendieron fuego una oficina de Wells Fargo, una oficina de correos y un restaurante cercano. Los comercios colgaron carteles en las puertas para pedir a los manifestantes que no dañaran sus locales, y que había gente viviendo en la parte de arriba. Hasta la fecha, son 200 los comercios del área de Minneapolis y St. Paul que sufrieron daños tras las protestas.

"Las protestas fueron ampliándose día tras día. Cada vez es mayor el área afectada, parece una zona de guerra incinerada”, comenta Guttenfelder.

El viernes, 29 de mayo, un agente de la policía de Minneapolis dispersa a la gente tras disparar a los manifestantes gas lacrimógeno y balas de goma.

El fotógrafo David Guttenfelder lleva 20 años cubriendo conflictos en el extranjero; hoy le toca ver cómo su ciudad adoptiva se hunde en el caos. "Las protestas fueron ampliándose día tras día. Cada vez es mayor el área afectada, parece una zona de guerra incinerada”, comenta.

El fin de semana, los graduados de la promoción 2020 se sumaron a la protesta. El sábado, Datelle Straub, Avery Lewis y Titan Harness-Reed se acercaron con sus gorras y togas de graduación rojas de la Patrick Henry High School. “No podíamos sumarnos todos para respetar las medidas por la COVID, así que decidimos ponernos las togas para visibilizar que los negros también nos destacamos en nuestra comunidad. Y recorrimos las calles como si fueran nuestro escenario y pudimos expresarnos”, afirma Straub. Cuando la policía se le acercó, él levantó su diploma. Cuenta que los agentes apuntaron sus armas hacia el pequeño grupo. “Es tan frustrante que no les importe acabar con el futuro”.

Una manifestante recibe primeros auxilios en el estacionamiento de una tienda. La policía le disparó una bala de goma cerca del ojo durante las protestas.

Fotografía de David Guttenfelder, National Geographic

Un manifestante en bicicleta pasa frente a un edificio en llamas durante las protestas por la muerte de George Floyd.

¿Cuál será el resultado de toda esta ira y frustración? Guttenfelder estuvo dos meses recorriendo el mundo para cubrir la pandemia del coronavirus; una vez vio una camiseta que tenía la siguiente inscripción: “Si tenemos suerte, nada volverá a la normalidad”. Espera que se consiga lo mismo con la muerte de George Floyd.

“El video hiere la sensibilidad de cualquiera”, cuenta. “A todos les duele lo que está pasando en nuestra ciudad. Creo que esto logrará unir a las personas. Pero estoy seguro de que, para muchos, este caso simplemente acentúa las diferencias existentes”.

David Guttenfelder es un destacado fotoperiodista que trabaja temas relacionados con la geopolítica y la conservación. Actualmente vive en Minneapolis, Minnesota.

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