Historia y Cultura

Encuentran esqueletos quemados que son restos de una antigua invasión goda

El niño y dos adultos vivieron en una ciudad antigua en la actual Bulgaria antes de que fuera conquistada por un ejército germano hace 1.700 años. Miércoles, 6 Junio

Por Sarah Gibbens

Recientemente, un equipo de excavadores ha desenterrado los restos de 1.700 años de antigüedad de tres personas —un niño y dos adultos— en Bulgaria. La arqueóloga Elena Bozhinova, del Museo de Arqueología de Plovdiv, encontró los restos en el sitio de una ciudad antigua llamada Philippopolis, cerca de la actual Plovdiv, en Bulgaria. Por el aspecto de sus esqueletos, tuvieron muertes espantosas.

Según el equipo, es probable que el truculento hallazgo esté vinculado a una antigua invasión goda en la región. Aunque ya se habían recopilado evidencias de ataques godos, según Bozhinova, encontrar restos óseos es muy inusual.

Los esqueletos muestran señales de haber muerto en un incendio. Los investigadores fueron capaces de observar que uno de los esqueletos pertenecía a una mujer que todavía llevaba dos pulseras de bronce. Cerca de los huesos del otro adulto, los arqueólogos encontraron seis monedas y una estatuilla de bronce que representaba a la diosa romana Venus desnuda con un collar de oro.

En el esqueleto del niño, los arqueólogos descubrieron una punta de flecha, lo que sugiere un final particularmente violento.

"La posición estratigráfica de la casa quemada y de los objetos sugiere que el incendio tuvo lugar en torno a la mitad del siglo III, cuando la ciudad fue conquistada por los godos", afirma Bozhinova.

Los godos eran un pueblo germánico que empezó a cobrar importancia en el primer milenio. Quizá sean más conocidos por atacar al debilitado Imperio romano en el siglo III, antes de saquear Roma en el 410 d.C.

Invadieron Philippopolis en el 251, quemando gran parte de la ciudad. La localidad todavía se considera una de las ciudades habitadas más antiguas de Europa y había existido durante cientos de años antes de quedar bajo el control romano. Más adelante, pasó a formar parte del Imperio otomano. Los equipos de arqueólogos todavía están documentado las capas de historia del yacimiento.

Por ejemplo, el equipo está excavando restos de edificios de ladrillo construidos entre los siglos II y XIV que llevan mucho tiempo enterrados. Junto a los esqueletos, hallaron los restos de una calle principal que probablemente estaba flanqueada por casas y tiendas, y un arco que podría haber sido un monumento. Según Bozhinova, los arqueólogos no están seguros de a qué habría estado dedicado ese hipotético monumento.

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