Página del fotógrafo
Raffaele Petralla

Vladimir, residente de Sovpolie, de 76 años, habla por teléfono en su casa.
Fotografía de Raffaele Petralla

Aproximadamente 150 personas viven en Sovpolie. En el invierno, la mayoría de las personas se desplaza en trineos o carruajes tirados por caballos hechos con partes de cohetes.
Fotografía de Raffaele Petralla

Una joven pareja de Byechye cruza el Río Mezén en un bote rocketa.
Fotografía de Raffaele Petralla

Arina Shirokaya, de 23 años, ha finalizado sus estudios en Arkhangelsk, la ciudad más grande la zona, y ahora vive en Dolgoshechlye. Le contó al fotógrafo Rafaelle Petralla que la vida en la zona es tan extrema que la caída de los cohetes (y sus materiales) puede verse solo como un beneficio.
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En el poblado de Byechye, una novia se prepara para su boda en la casa de sus padres.
Fotografía de Raffaele Petralla

La economía del pueblo de Sovpolie se basa en la venta de caballos. La raza de la zona es conocida por su tolerancia al frío y su fortaleza para llevar cargas.
Fotografía de Raffaele Petralla

Pavel Popov muestra un componente de un cohete que contiene oro.
Fotografía de Raffaele Petralla

Dmitri y Misha, residentes del pueblo de Dolgoshchelye, miran al horizonte sobre el Río Kuloi, donde una vez vieron un cohete caer en la Tierra.
Fotografía de Raffaele Petralla

Si bien Rusia técnicamente prohíbe esta práctica, los habitantes rescatan componentes de oro como estos de los cohetes, los funden y los venden por peso en la ciudad de Arkhangelsk.
Fotografía de Raffaele Petralla

El residente local Pavel Popov extiende pieles de reno sobre un trineo que construyó con partes de cohetes rescatadas.
Fotografía de Raffaele Petralla




