La mayoría de los países no alcanzarán los objetivos climáticos de 2030 y todos pagaremos el precio

“Sufrimiento humano incalculable” es lo que nos depara el futuro si las naciones no cumplen con sus metas del Acuerdo de París.

Friday, December 6, 2019,
Por Stephen Leahy
Las instalaciones de arenas petrolíferas, como esta en Canadá, contribuyen más a las emisiones de gases ...
Las instalaciones de arenas petrolíferas, como esta en Canadá, contribuyen más a las emisiones de gases de efecto invernadero que la producción de petróleo. Un nuevo informe indica que, si los gobiernos desean evitar una catástrofe climática, necesitarán remplazar el petróleo con fuentes de energía renovable y libres de carbono para mediados de siglo.
Fotografía de Aaron Huey, Nat Geo Image Collection

La gran mayoría de las promesas de reducción de emisiones de carbono para 2030 que hicieron los 184 países bajo el Acuerdo de París no son lo suficiente para mantener el calentamiento global por debajo de 2 grados Celsius. Según un panel de científicos climáticos de primera línea mundial, varios países no cumplirán sus promesas y algunos de los emisores de carbono más grandes del mundo continuarán aumentando sus emisiones.

El informe, “La verdad detrás de las promesas climáticas del Acuerdo de París,” advierte que, para 2030, el fracaso a la hora de reducir las emisiones le costará al mundo un mínimo de USD 2 mil millones en pérdidas económicas por día, provenientes de fenómenos meteorológicos que empeoran por el cambio climático de origen humano. Además, los fenómenos meteorológicos y los patrones climáticos perjudicarán la salud, el sustento, los alimentos y el agua de los seres humanos, así como también la diversidad biológica.

El lunes 4 de noviembre el gobierno de Trump envió un pedido formal para retirar oficialmente a Estados Unidos del Acuerdo de París 2015 a partir de noviembre del 2020. Toda nación del mundo ha acordado “realizar esfuerzos de gran envergadura para combatir el cambio climático”, conforme la letra del pacto.

“Los países necesitan duplicar y triplicar sus compromisos de reducción 2030 para alinearse con el objetivo de París”, señala Sir Robert Watson, expresidente del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático y coautor del informe que examinó detenidamente las promesas voluntarias bajo el Acuerdo de París.

“Tenemos la tecnología y el conocimiento para hacer esos cortes de emisiones, pero, lo que nos falta son políticas y normas suficientemente fuertes para que suceda”, cuenta Watson en una entrevista. “En la actualidad, el mundo está en un camino de entre 3 y 4 grados Celsius para final de siglo”.

Ese camino corre el riesgo de provocar reacciones naturales como derretimientos masivos de permahielo o pérdidas generalizadas de bosques, lo que podría llevar a un calentamiento adicional incontrolable. Los científicos lo han llamado escenario de la Tierra “Hothouse”, donde los niveles del mar se elevan de 10 a 60 metros y grandes partes del planeta se vuelven inhabitables.

Para cambiar ese futuro se necesita alcanzar el objetivo del Acuerdo de París de menos de 2 grados Celsius. Se necesita que, para la siguiente década, las emisiones globales disminuyan a la mitad y lleguen a cero para mediados de siglo, señala el economista energético Nebojsa Nakicenovic, ex CEO del Instituto Internacional para el Análisis del Sistema Aplicados (International Institute for Applied System Analysis, IIASA) en Austria.

Sin embargo, el análisis del informe de las 184 promesas para 2010 halló que alrededor del 75 por ciento eran insuficientes. De hecho, China e India, el primer y el cuarto emisor más grande del mundo, tendrán mayores emisiones en 2030. Estados Unidos es el segundo más grande y su promesa es demasiado baja. Además, está en duda dada la retirada del acuerdo por parte del gobierno de Trump.

Rusia, el quinto emisor más grande, ni siquiera se ha molestado en hacer una promesa. Solo la Unión Europea, el tercer emisor más grande, prometió reducir las emisiones en, al menos, un 40 por ciento para 2030 y se espera que alcance una reducción cercana al 60 por ciento.

La belleza de este informe es que es muy fácil ver qué países están liderando y cuáles se están quedando atrás, afirma Watson. “Estamos experimentando grandes efectos del cambio climático. Esperar para actuar solo nos está encerrando en mayores temperaturas y efectos aún más adversos”, agrega.

El informe es publicado por Universal Ecological Fund, una organización sin fines de lucro que se centra en proporcionar información accesible sobre ciencia climática con la esperanza de inspirar a las personas a que actúen a favor del clima.

Brinda “otra pieza sólida de evidencia basada en la ciencia para justificar” las peticiones del público para que los gobiernos y las empresas actúen con más contundencia, señala el científico climático Bill Hare de Climate Analytics con sede en Berlín. Hare no participó del informe, pero colabora con Climate Action Tracker, que hace análisis científicos de las promesas y las políticas climáticas.

Hare menciona que las naciones más pobres no pueden reducir las emisiones profundas sin el financiamiento tantas veces prometido y el soporte técnico ofrecido por las naciones ricas del mundo. Watson está de acuerdo y dice que, en gran medida, las naciones industrializadas han sido las causantes del problema climático y deben apoyar a los países menos desarrollados. “Necesitamos subir a todo el mundo a bordo para resolver esto”, indica.

Todos los países necesitan intensificar sus esfuerzos, aceptar que las emisiones deben llegar a cero para 2050 y tomar todos los recaudos necesarios para que eso suceda, señala Niklas Höhne del Instituto NewClimate para la política climatológica y la sustentabilidad global en Alemania.

Intensificar los esfuerzos quiere decir mayores mejoras en eficiencia energética, cerrar 2400 centrales de carbono y reemplazarlas con plantas de energía renovable durante la próxima década. Eso no solo es posible, sino que sería rentable también. Pero, el informe descubrió que se están construyendo 250 centrales de carbono nuevas en todo el mundo.

“Los líderes necesitan adoptar nuevas políticas para cerrar las centrales alimentadas por carbono y promover las fuentes de energía renovable y libres de carbono”, señala James McCarthy, profesor de oceanografía de la Universidad Harvard.

Los actuales esfuerzos del gobierno no desacelerarán sustancialmente el cambio climático, declara MacCarthy.

Una emergencia climática global

Este fracaso generalizado para actuar sobre la amenaza existencial provocada por el cambio climático ha hecho que más de 11.000 científicos de 153 países firmen la declaración “Advertencia Científica de una Emergencia Climática”. Publicada independientemente del informe de las promesas climáticas, la declaración comienza así: “Los científicos tienen la obligación moral de advertir claramente a la humanidad sobre cualquier amenaza de catástrofe y ‘contarla cómo es’”.

Publicada hoy como artículo en la revista Bioscience, incluye seis pasos fundamentales para disminuir los peores efectos del cambio climático y 29 “signos vitales” para registrar dicho proceso. Estos signos vitales están en forma de gráficos que documentan varias actividades humanas en los últimos 40 años que han contribuido con el cambio climático, como el consumo de energía, la deforestación y el transporte aéreo. Los gráficos también incluyen los efectos climáticos resultantes, como los crecientes niveles de CO2 y la pérdida de hielo marino.

La declaración advierte que, para evitar el “sufrimiento humano incalculable”, se necesita que haya un aumento inmenso en la escala de las reducciones de emisiones. Eso incluye la reducción en el consumo de carne y de residuos alimenticios, así como también el aumento masivo de la eficiencia energética mediante la energía renovable.

Las soluciones climáticas del artículo no son nuevas, reconoce el autor principal del estudio William Ripple de la Universidad Estatal de Oregon. Pero, al hacer una lista de las soluciones como una serie de seis pasos fundamentales, junto con “indicadores gráficos simples que muestran dónde estábamos hace 40 años y cómo han cambiado las cosas”, los autores esperan que todos lo entiendan, indica Ripple.

“Los ciudadanos de todo el mundo deben involucrarse más políticamente y los responsables de la toma de decisiones tienen que buscar mejoras dramáticas en sus planes de acción climáticos”, señala.

"El público se está involucrando cada vez más; millones participaron en las protestas por el cambio climático que tuvieron lugar en septiembre. Muchos países, estados y provincias, ciudades y empresas están respondiendo a aquellas demandas de mayor acción respecto del clima", menciona.

La elección de 2020 en Estados Unidos será sobre cambio climático, señala Ripple. “Ya lo está siendo”. Estados Unidos quiere acción climática

“Abandonar el Acuerdo de París es cruel para las generaciones futuras”, indica Andrew Steer, presidente y CEO del Instituto de Recursos Mundiales, sobre la decisión del gobierno de Trump de retirar oficialmente a Estados Unidos del acuerdo. Estados Unidos perderá los trabajos y la economía más fuerte que traerá el futuro bajo en carbono, declara Steer.

El gobierno de Trump está dando al mundo “un mensaje catastrófico en un momento de extrema urgencia”, señala May Boeve, directora ejecutiva de 350.org, una gran organización activista de base. “... la gran mayoría de las personas en Estados Unidos entiende la necesidad de afrontar la crisis que se viene”, declara Boeve.

Una encuesta de agosto 2019 halló que el 71 por ciento de los votantes de Estados Unidos quiere que el gobierno federal haga más para hacerle frente al cambio climático. Una mayoría similar cree que tendrá un efecto positivo en la economía y en la ocupación.

Dentro de un año, Estados Unidos estará oficialmente fuera del Acuerdo de París. Eso es un día después de la elección presidencial. Estados Unidos podrá reingresar al acuerdo dentro de los 30 días de haber realizado un pedido a las Naciones Unidas.

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