Identifican una nueva especie de salamandra como el anfibio más grande del mundo

Las salamandras chinas gigantes comprenden tres especies. El nuevo hallazgo podría fomentar los esfuerzos para salvar a este animal en peligro crítico.

Monday, September 23, 2019,
Por Douglas Main
Una salamandra china gigante (Andrias davidianus) en peligro crítico, en el zoológico de Atlanta. Según una ...
Una salamandra china gigante (Andrias davidianus) en peligro crítico, en el zoológico de Atlanta. Según una investigación reciente, existen al menos tres especies de salamandra china gigante.
Fotografía de Joel Sartore, National Geographic Photo Ark

¿Cuál es el anfibio más grande del mundo? Los científicos acaban de dar una nueva respuesta a una pregunta que creíamos ya tenía su respuesta definitiva.

Se sabe que los anfibios más grandes son las salamandras gigantes de China. Pueden alcanzar unos 1,5 metros de largo y pesar más de 45 kg. Hace solo unas décadas, todavía se podían encontrar fácilmente en toda China, desde el sur subtropical hasta las montañas del centro-norte y la parte oriental del país.

A pesar de encontrarse en un área tan amplia, y en áreas separadas por montañas y diferentes ríos, los investigadores las han considerado como una sola especie, Andrias davidianus.

Sin embargo, una investigación reciente de ejemplares de museos demuestra que las salamandras chinas gigantes no son una, sino al menos tres especies diferentes. Y la especie probablemente más grande de las tres ha recibido un nuevo nombre: Andrias sligoi, o salamandra gigante del sur de China, según un estudio publicado el 17 de septiembre en la revista Ecology and Evolution.

"Es sorprendente, en estos tiempos, que recién ahora se haya determinado cuál es el anfibio más grande del mundo", comenta Samuel Turvey, autor principal del estudio y científico conservacionista de la Zoological Society of London..

La noticia llega en un momento crítico para estos animales. Andrias davidianus ya se considera en peligro crítico, casi a punto de extinguirse de la naturaleza, afirma Turvey. Y agrega que es muy factible que las dos nuevas especies estén en una situación mucho más comprometida. Una identificación precisa de estas criaturas podría ayudar a implementar mejores esfuerzos de conservación.

El tiempo corre

Los animales se encuentran mayormente amenazados por la pérdida de hábitat, la caza furtiva y, lo más importante, la cría generalizada de animales. De hecho, en toda China, existen millones de salamandras gigantes que viven en granjas, pero estos individuos parecen ser miembros de la especie más extendida, Andrias davidianus.

Esto se debe, en parte, al hecho de que la actividad de cría se originó en el centro de China, donde se encuentra esta especie, y desde entonces, se ha extendido por todo el país cuando la práctica comenzó a hacerse más popular en las últimas décadas. Los animales se consideran manjares, y su carne tiene un precio muy alto.

Anteriormente, con la errónea idea de ayudarlas, estas granjas solían liberar a muchos animales en la naturaleza. Pero, probablemente, la estrategia no ha hecho más que producir daños, ya que en el área hay una gran variedad de especies, y solo deben reintroducirse las especies únicas del área específica, agrega Turvey.

Esto podría propagar enfermedades, así como fomentar la competencia e hibridación entre los animales.

"Se trata de una especie inadecuada en el lugar equivocado", afirma.

Turvey y otros investigadores se dedicaron a buscar salamandras chinas gigantes en estado salvaje entre 2013 y 2016, y las encontraron en solo cuatro sitios. Sin embargo, es muy probable que todas estas hayan sido liberadas de las granjas, porque su genética no coincidía con la del área. 

"Es a la vez desconcertante y deprimente; nadie se había dado cuenta de que la situación era tan mala", afirma Turvey. Los resultados de este estudio se publicaron en un artículo publicado en Current Biology en mayo de 2018.

Comparación genética

Para realizar el estudio, los investigadores examinaron ejemplares de salamandras gigantes que tomaron del museo muchas décadas atrás, antes de la cría generalizada y el desplazamiento de anfibios por todo el país (llevado a cabo por seres humanos).

El análisis demuestra que las salamandras comenzaron a diversificarse hace 3,1 millones de años, a medida que se elevó la meseta tibetana, junto con las montañas Nanling, en el centro-sur de China. Esto separó a los animales en diferentes zonas geográficas y derivó en al menos tres ramas de especies separadas, originarias del río Yangtze en el norte, el río Pearl en el suroeste y varios arroyos en el sureste.

Estos resultados son consecuencia de la geografía y la genética únicas de los grupos, pero los científicos desconocen qué diferencias anatómicas exactas podrían tener las distintas especies, ya que los animales se han preservado de formas diversas. Algunas de las muestras se conservan en líquido, y otras secas, las cuales, a lo largo de los años han formado trozos secos de "papel de anfibio", comenta Turvey.

Además, muchas de las muestras son salamandras jóvenes, que carecen de algunas características observadas en los individuos adultos. La caza furtiva ha frenado el crecimiento de estos animales en la naturaleza, su longitud no es la misma. Es imposible, entonces, poder determinar las diferencias entre los adultos completamente desarrollados de cada especie de salamandra.

Con respecto a la tercera especie, Turvey explica que el grupo aún no ha podido describirlo o nombrarlo, porque solo cuentan con ADN de muestras de tejido, y no con una muestra del animal completo. 

Los investigadores esperan que el trabajo fomente tareas de conservación más apropiadas en el futuro. Pensando en un escenario ideal, se podrían seleccionar las salamandras de las granjas para identificar su genética, antes de que las críen y reintroduzcan en la naturaleza.

"Estamos a punto de perder a los anfibios más grandes del mundo", sostiene Turvey.

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