Animales

No te dejes engañar por las redes sociales: los animales salvajes son terribles como mascotas

Las mascotas exóticas pueden ser atractivas, pero lo cierto es que son olorosas, difíciles e incluso peligrosas. Jueves, 31 Enero

Por Annie Roth

¿Te gustaría tener un panda rojo como mascota?, ¿O un perezoso? ¿O un loris perezoso (un primate muy bonito)?

Cada vez hay una mayor demanda de mascotas salvajes, estimulada, en parte, por videos de Internet que muestran lo adorables que son. En algunos casos, los propios dueños publican videos donde miman a animales salvajes como si fuesen animales domésticos.

Claramente, se prohíbe la tenencia doméstica de criaturas salvajes por cuestiones relacionadas con el bienestar del animal. Ninguno de ellos ha sido domesticado, nacieron y evolucionaron en un entorno natural y no en habitaciones humanas, y se sabe que el comercio de mascotas exóticas es sinónimo de trato cruel y que se sostiene con la caza furtiva.

Pero hay razones más directas y quizá más egoístas: estos animales, a pesar de ser suaves y adorables, no son buenas mascotas.

Pandas rojos

Los pandas rojos tienen un exuberante pelaje de color óxido, orejas grandes y mullidas, y una cola anillada y espesa. Pero, aunque parecen cariñosos, piénsalo muy bien antes de acurrucarte con uno: cuando están molestos, su glándula anal puede liberar un olor acre tan fuerte que aleja a los depredadores.

"No es una buena idea tener animales salvajes como mascotas, y peor idea es tener un panda rojo", afirmó Thane Maynard, director del zoológico y jardín botánico de Cincinnati. "Tienen garras de gato que pueden destrozarte los muebles y hasta a ti mismo. Y marcan territorio como lo hacen muchos mamíferos, por lo que realmente acabarías teniendo un problema apestoso en tu casa".

Además, en su hábitat, pasan la mayor parte del tiempo en los árboles de bosques lluviosos y de gran altitud en el centro de China, Nepal y el norte de Myanmar, condiciones que son obviamente difíciles de replicar.

Los pandas rojos están en peligro de extinción en todo su rango y su comercio es ilegal de acuerdo con la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies en Peligro de Extinción (CITES, por sus siglas en inglés). 

Perezosos

Estos mamíferos tranquilos y lentos viven en bosques tropicales y manglares de América Central y del Sur. Pasan la mayor parte de sus vidas en lo alto de las copas de los árboles, y solo se bajan de allí una vez por semana para defecar. Como suelen andar relajados, se suele presuponer que los perezosos tienen un temperamento sereno, pero no siempre es así.

Si un perezoso se siente amenazado, usará sus garras filosas (y sus dientes) para defenderse. Tampoco son muy sociales; sin contar los momentos de apareamiento y la crianza de los jóvenes, los perezosos llevan una vida solitaria.

Petauro del azúcar  

Los petauros del azúcar (Petaurus breviceps), son una de las mascotas exóticas más populares, en parte, porque la cría en cautiverio ha hecho que sean fáciles de encontrar. En el Reino Unido y en ciertas partes de los Estados Unidos y Australia, su tenencia es legal, pero las asociaciones de los derechos de animales, como People for the Ethical Treatment of Animals, continúan reclamando que se prohíban a nivel mundial.

Estos animales, nativos de Australia y las islas cercanas, son muy sociables y viven en grandes grupos familiares. Pueden deslizarse de un árbol a otro extendiendo una red de piel entre las extremidades frontales y anteriores. Y tienen unas garras filosas como cimitarras, que les permiten trepar.

Dichas uñas, que miden apenas dos centímetros de largo, pueden lastimar al animal y a los humanos si estos no utilizan guantes. A veces se les cortan las garras, pero el procedimiento es complicado: un pequeño error de cálculo podría costarle la punta del dedo.

Estos animales son nocturnos, y suelen hacer ruidosas vocalizaciones. Y como miden apenas 15 centímetros de largo, pueden desaparecer o escaparse fácilmente. 

Fénec o zorro del desierto

El zorro fénec, muy común en los desiertos del norte de África y el Medio Oriente, es el zorro más pequeño del mundo, con un peso promedio de 1 kilo. Su cuerpo está cubierto con una gruesa capa de pelaje color crema que desvía el calor durante el día y los mantiene abrigados durante la noche.

Los zorros fénec son excavadores expertos y viven en madrigueras subterráneas que comparten con otros animales. Con sus patas en forma de pala, los fénec pueden cavar túneles de hasta 10 metros de largo. Su orina huele a zorrino y, si se sienten amenazados, pueden despedir un aroma inmundo desde la glándula anal.

A pesar de décadas de cría en cautiverio, todavía no están domesticados y es muy difícil entrenarlos. Por lo tanto, es probable que si los tienes en tu casa, se escapen o acaben haciendo un desastre maloliente.

Loris perezoso

Los loris perezosos son primates nocturnos que habitan en las selvas tropicales del sudeste asiático. A principios de la década de 2000, Internet se llenó de videos de lorinos que recibían cosquillas y bolas de arroz, y en consecuencia, se produjo un aumento en la demanda de estos animales como mascotas.

Lo que muchas de estas personas no sabían es que el loris perezoso es el único primate venenoso del mundo.

Así es, tienen glándulas venenosas en las concavidades de los brazos. Cuando un loris perezoso se siente amenazado, lame estas glándulas con sus dientes filosos. Aunque las reacciones a este veneno, por lo general, son leves, si la persona es propensa a la anafilaxia, el efecto será mortal.

En un estudio de 2016, un grupo de investigadores de Oxford Brookes University examinaron 100 videos en Internet de lorinos como mascotas, y en todos ellos, el animal se veía angustiado, enfermo o expuesto a condiciones no naturales.

La IUCN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza) clasifica las nueve especies de lorinos como vulnerables, en peligro de extinción o en peligro crítico, y afirma que, en general, es ilegal su tenencia como mascotas. Los cazadores furtivos acaban con miles de lorinos perezosos cada año, muchos de los cuales se introducen de contrabando en Japón, país con el mercado de animales más grande.

Capibaras

Los capibaras son los roedores más grandes del mundo, con un peso que supera los 45 kilos. Tienen dientes gruesos como los de los castores, y muy frágiles. Se cree que estos animales semiacuáticos, nativos de América del Sur, suelen ser "tranquilos", una reputación creada por fotos virales que muestran capibaras aparentemente indiferentes a las aves, monos e incluso cabras que se posan sobre ellas.

Pero, en verdad, si tienes un animal de estos, no vivirás muy tranquilo. Al igual que sus primos los cerditos de guineas, son sociales y necesitan vivir entre los suyos para ser felices. Los capibaras viven en manadas de 10 a 20 individuos y mantienen una jerarquía social estricta. Y aunque no suelen morder a los humanos, sí pueden hacerlo, y sus grandes dientes pueden causar lesiones graves.

Además, tienen un gran talento para escaparse. En 1995, cinco capibaras se escaparon de un centro cerca de Gainesville, Florida. Lograron evadir a las autoridades y, como resultado, hoy abundan docenas de sus descendientes en el paisaje.

Tigres

En el Reino Unido y en varios estados de los EE. UU., es totalmente legal poseer un tigre. Pero no es una buena idea.

"Hay muchas razones por las que las personas no deberían tener felinos grandes", sostiene Maynard. “Por un lado, son mucho más peligrosos que otras mascotas exóticas. Un panda rojo puede arañarte, un tigre, directamente, puede matarte.

Durante el último siglo, los tigres han matado a más personas que cualquier otro mamífero. Desde 2007, al menos cinco personas han muerto por el ataque de tigres en cautiverio.

Maynard explica que las personas suelen tener tigres como cachorros y luego, cuando crecen y ya no pueden cuidar de ellos, quieren depositarlos en zoológicos. A los seis meses de edad, la mayoría de los cachorros de tigre ya pesan más de 46 kilos. Los tigres de Sumatra, la subespecie más pequeña, pueden llegar a los 120 kilos cuando son adultos, mientras que los tigres siberianos pueden pesar hasta tres veces más.

Así y todo, en Estados Unidos, hoy hay más tigres que viven en cautiverio que los que existen en la naturaleza (donde se encuentran en peligro, con una población total de menos de 4.000).

Lémures

Con unos ojos expresivos y un pelaje aterciopelado y suave, es lógico que los lémures causen sensación. Hay más de 100 especies diferentes de lémures en Madagascar y sus islas vecinas, pero la mayoría de las personas solo conoce al lémur de cola anillada, la especie más popular entre los fanáticos de las mascotas exóticas.

"Los lémures son las peores mascotas", comenta Cathy Williams, curadora del Centro Duke Lemur. "Una vez que un lémur se hace adulto, no es para nada tierno; de hecho, puede ser muy peligroso".

Cuando los lémures alcanzan la madurez sexual, generalmente entre los dos y los tres años, comienzan a mostrar comportamientos agresivos como acechar y morder.

Según Williams, los lémures tienen caninos pequeños, pero muy filosos, y pueden perforar fácilmente la carne humana. "Es impresionante la cantidad de personas que llaman al Centro Duke Lemur para decir que el tierno lémur bebé que obtuvieron a través de la web se ha vuelto agresivo y ya no lo quieren".

Tampoco pueden ser entrenados para ir al baño y si los seres humanos entran en contacto con sus heces, se exponen a una amplia variedad de patógenos. Además, marcan territorio con secreciones glandulares que Williams describe como "penetrantes".

Perrito de la pradera

Estos roedores sociales tienen un pelaje suave de color anacardo y se sabe que abrazan e incluso besan a otros miembros de su grupo familiar. En la naturaleza, los perritos de las praderas viven en grandes colonias o "pueblos" que pueden abarcar cientos de acres y contener más de dos docenas de grupos familiares.

Necesitan mucha atención y la presencia de otros perritos de la pradera. Si no se los cuida atentamente, pueden volverse agresivos, según el Ness Exotic Wellness Center, una veterinaria en Illinois que se especializa en animales exóticos.

Por supuesto, su hábitat subterráneo es difícil de emular en un entorno doméstico. La mayoría de las personas los ponen en jaulas de alambre, lo que los estresa y no les permite excavar. Si bien es legal tenerlos como mascota en gran parte del mundo occidental, la adaptación no es sencilla y es muy injusta para los animales.

Nutria asiática de garras pequeñas

Estos carnívoros de color cigarro, que habitan en el sureste, son muy carismáticos. Son sociables y viven en grandes grupos familiares. En las últimas dos décadas, la demanda de nutrias de garras pequeñas (y especies relacionadas) ha aumentado de forma exponencial. En Japón, donde más nutrias como mascotas hay, las puedes ver en cafés, en la televisión y en los hogares de los influencers. [Crece el comercio de nutrias como mascotas exóticas]

Nicole Duplaix, quien dirige el Grupo de Especialistas en Nutrias de la IUCN, recientemente comentó a National Geographic que las nutrias en cautiverio son destructivas y pueden ser agresivas cuando no obtienen lo que quieren.

El Grupo de Especialistas en Nutrias de la IUCN advierte: “incluso las nutrias pequeñas pueden perforar botas de goma y guantes con sus dientes”. Además, marcan territorio con depósitos de orina, heces y las secreciones oleosas de sus glándulas anales. En otras palabras, no conviene tenerlas como mascotas.

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