Animales

¿Cómo el estudio de la leche animal puede ayudar a la conservación de especies?

El Instituto de Conservación Biológica del Zoológico Nacional del Smithsonian cuenta con más de 16 mil muestras de unas 200 especies de mamíferos. Se trata de una colección para la investigación y para ayudar a animales problemas de amamantamiento. Martes, 22 Enero

Por Catherine Zuckerman

Como muchos laboratorios de ciencia, el Instituto de Conservación Biológica del Zoológico Nacional del Smithsonian (Estados Unidos) está lleno de viales (frascos). Tal vez sea porque tenía seis meses de embarazo cuando lo visité, pero las muestras almacenadas en estos viales, que se conservaron en el departamento de nutrición animal del instituto, parecieron especialmente invaluables. 

Estas son muestras de leche: exóticas muestras de leche animal, para ser exactos, y el Zoológico Nacional tiene la colección más grande y diversa de ellas en el mundo.

Investigación sobre hielo

Un congelador vertical contiene una docena o más de botellas pequeñas llenas en parte con una sustancia pardusca y ubicadas en una bandeja marcada como "lobo fino". Cajas de cartón con la palabra "tití" garabateadas se encuentran en los estantes de un congelador. A la vuelta de la esquina, un congelador horizontal se fija en menos 82 grados centígrados. En su interior, los estantes verticales contienen innumerables contenedores helados con etiquetas como "hipopótamo", "gorila" y "elefante africano" 

En total, los congeladores contienen más de 16.000 muestras obtenidas de más de 200 especies de mamíferos. ¿Pero por qué? 

"Esta es una colección de investigación", dice el científico Mike Power, quien desde el 2011 ha estado organizando, curando y administrando el repositorio, que comenzó como un surtido informal a fines de los años setenta. "Tiene un valor científico básico y aplicado", dice.

Las bases de la leche animal

En el sentido básico, Power utiliza la leche para estudiar la historia evolutiva de las leches de diferentes especies, lo que puede ofrecer pistas sobre cómo evolucionó la leche humana.

“La leche y la lactancia son increíblemente antiguas. Los orígenes pueden remontarse a hace 300 millones de años”, dice. La leche de mamíferos generalmente se compone de niveles variables de grasa, proteínas, lactosa y minerales, pero las leches difieren dramáticamente entre las especies. La leche humana, por ejemplo, contiene niveles relativamente altos de grasa y proteína, necesarios para el rápido crecimiento y desarrollo cerebral que experimentan los bebés en su primer año. En contraste, la leche de orangután es baja en grasa y proteínas, porque los bebés de orangután crecen lentamente.

En el extremo, la leche de armadillo contiene los niveles más altos de proteína en todas las leches que Power ha estudiado. Esto tiene sentido, dice, porque un cachorro de armadillo tiene que hacer una cáscara, que requiere calcio y fósforo, y "gran parte de esa proteína [llamada caseína] es simplemente un sistema de administración de calcio y fósforo".

Power ahora está estudiando la conexión evolutiva entre el armadillo y sus parientes, el perezoso y el oso hormiguero gigante, cuyas leches también son notablemente altas en proteínas. (En un giro, los científicos también descubrieron una araña que produce leche) .

Una fórmula para el éxito

En el nivel aplicado, los datos que Power obtiene al analizar las diversas muestras de leche son cruciales para desarrollar fórmulas para los animales recién nacidos que no pueden ser amamantados. Fiona, la famosa hipopótamo nacida prematura en el zoológico de Cincinnati en 2017, sobrevivió en gran parte gracias a la investigación de Power. Después de que ella nació, su equipo de atención recolectó algunas muestras de la leche de su madre, que enviaron a Power. 

Basándose en su análisis, el equipo de Fiona pudo desarrollar una "receta" de fórmula que se aproximaba a la cantidad de proteínas, grasas, azúcares y minerales que obtendría si no hubiera sido demasiado débil y pequeña para amamantarse de su madre.

Toma de muestras 

Mi visita al laboratorio de Power incluyó una invitación para presenciar el ordeño a un animal. Una orangután de Borneo llamada Batang había estado proporcionando muestras semanalmente desde que nació su bebé, Redd. Me había imaginado que el cuidador de Batang la conectaba a un extractor de leche especialmente diseñado con mecanismos complicados. En realidad, el método es asombrosamente simple: un miembro de su equipo de cuidado toma muestras de la leche a mano. 

Los primates lactantes como Batang han sido entrenados para permitir esto, dice Power, pero si una madre no tiene ganas de participar, no se la obliga. Esto es crucial para el proceso de construcción de confianza. 

El día que estuve allí, Batang y Redd estaban sentados juntos con una manta envuelta alrededor de sus hombros. Su cuidadora, Erin Stromberg, los arrulló y conversó con Batang, tratando de determinar su nivel de interés en ser ordeñada. Me quedé atrás e intenté determinar su nivel de interés en mí. Finalmente, llamé su atención, con la esperanza de que ella pudiera ver mi barriga y sentir un alma gemela, e instantáneamente se puso la manta sobre la cabeza. 

Cuando Batang esté interesada en ser ordeñada, ella vendrá al frente de su recinto y presentará su pezón, desde el cual Stromberg extraerá suavemente unos pocos mililitros de la leche, que "se parece mucho a la leche humana", dice Power. A cambio, Batang recibe un poco de jugo de frutas y algunos maníes.

Entrenamiento de hipopótamos y tigres 

Es más difícil obtener leche de otras especies. ¿Cómo ordeñas a un hipopótamo de 1.360 kilos, por ejemplo? En el caso de la madre de Fiona, Bibi, la respuesta involucró una rampa y mucha atención amorosa. Como Bibi había sido entrenada para permitir que los técnicos realizaran ultrasonidos en su vientre cuando estaba preñada, estaba acostumbrada a este tipo de intervenciones. Esto ayudó enormemente después del nacimiento de Fiona, dice Barbara Henry, curadora de nutrición del Zoológico de Cincinnati. Bibi sabía que debía caminar por su rampa, después de lo cual recibiría golosinas de uno de sus cuidadores.  

"Dado que teníamos la capacidad de recolectar leche de Bibi, sentimos que era de suma importancia enviar lo que pudiéramos al [laboratorio de Power] para que la analizaran", dice Henry. 

Tomar leche de un tigre requiere de una delicadeza similar, como sabía Gail Hedberg, especialista en cuidados neonatales de animales de zoológico y cofundadora del Centro de recursos para la crianza de animales. A lo largo de varios meses en el 2013 ella trabajó con un equipo en el zoológico de San Francisco para obtener muestras de leche de un tigre de Sumatra en lactancia llamado Leanne. Al igual que Bibi, Leanne había sido entrenada para permitir ultrasonidos durante su gestación. Para el ordeño, el animal estaba cómodo acostado en una pequeña área de espera y, después de mucha práctica, le tocaron las glándulas mamarias. 

"Ella era muy competente, lo hizo muy bien", dice Hedberg, quien luego envió las muestras para su análisis. Un hallazgo importante: la leche de tigre contiene niveles significativos de taurina, un aminoácido vital que también está presente en la leche de los humanos y en los osos polares. 

Se requieren voluntarios 

Para los animales que no son susceptibles de entrenar o tocar, los veterinarios del zoológico a veces toman "muestras oportunistas" de una madre lactante que podría ser sedada para un procedimiento de rutina, como una prueba de tuberculosis. En otros casos, las muestras provienen de investigadores que estudian animales en la naturaleza. Sin embargo, Power dice que los animales nunca se ven obligados a someterse a la recolección de leche para su almacenamiento. 

"Siempre es voluntario". 

Después de que mi hijo naciera a principios del 2018, el Zoológico Nacional del Smithsonian también tuvo una nueva llegada. Un gorila occidental de tierras bajas llamado Calaya había dado a luz a un adorable macho llamado Moke. A lo largo de su gestación, Calaya había sido entrenada para permitir ultrasonidos de la misma manera que Batang. Una mamá primeriza, Calaya fue entrenada para amamantar a su bebé y cuidarlo, lo que Power dice que ha estado haciendo maravillosamente. 

En cuanto a la recolección de leche, ella no ha sido tan entusiasta. Si bien permitió que se tomaran algunas muestras al principio después del nacimiento de Moke, ahora prefiere que no la molesten. Como compañera de la madre, realmente no puedo culparla.