Animales

Sudáfrica exportará legalmente 1.500 esqueletos de leones al año

Este país casi ha duplicado la cantidad de huesos de león que puede abandonar el país, una medida que, según algunos expertos, podría fomentar el comercio ilegal.Wednesday, August 1, 2018

Por Douglas Main
Los leones están cada vez más amenazados debido a la demanda creciente por sus garras, dientes, huesos y otras partes de sus cuerpos.

Los leones, que ya descienden en África, se enfrentan a una nueva amenaza: el aumento de la demanda de sus partes del cuerpo, entre ellas huesos, dientes y garras. Estos codiciados objetos se emplean en medicina tradicional y bisutería, principalmente en el Sudeste Asiático.

Aunque la caza furtiva de estos grandes felinos es ilegal y el comercio internacional de partes de león está prohibido en gran medida, Sudáfrica ha legalizado la exportación de esqueletos procedentes de centros de animales cautivos, donde se crían leones. Varios informes sobre la industria han señalado las terribles condiciones en dichas instalaciones. En muchos casos, esos negocios también permiten a los clientes pagar para matar a los leones en las denominadas «cacerías enlatadas», con la opción de llevarse su cabeza o su piel como trofeo.

El 16 de julio, Sudáfrica anunció que casi duplicaría el número de esqueletos de león que pueden exportarse, aumentando la cuota anual de 800 a 1.500.

Los expertos en animales salvajes afirman que la decisión probablemente será perjudicial, fomentando el tráfico de leones africanos y otras partes de grandes felinos, en parte por aumentar la demanda y por dar una legitimidad aparente a dicho comercio.

"Estoy bastante consternado", afirma Luke Hunter, director de conservación de Panthera, una organización internacional de conservación de felinos. Añade que no existen razones científicas legítimas para exportar los esqueletos.

Leones en jaulas en un supuesto centro de cría en Sudáfrica. Hasta 8.000 leones están cautivos en el país.

Hasta 8.000 leones viven en granjas y establecimientos en cautividad en Sudáfrica, mientras que quedan entre 1.300 y 1.700 adultos salvajes. Un máximo de 20.000 leones sobreviven en África en su conjunto, una cifra que descendió un 43 por ciento entre 1993 y 2014.

El departamento de asuntos medioambientales de Sudáfrica, que no respondió a varias peticiones de comentarios, afirmó en un comunicado de prensa que es necesario aumentar la cuota de esqueletos, en parte para reducir las existencias crecientes de huesos de león en establecimientos que los mantienen en cautividad.

"Si existe una demanda permanente de huesos de león y el suministro de los establecimientos de cría está restringido, los intermediarios podrían buscar fuentes alternativas, ya sea mediante el acceso ilegal a las existencias o mediante la caza furtiva de leones salvajes y cautivos", declaró el departamento en un comunicado.

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El gobierno no ha aportado datos científicos que respalden la idea de que el comercio legal de huesos neutralice las actividades ilegales, o que expliquen por qué se concede un aumento tan grande.

La gran mayoría de los esqueletos de león se exportan a Vietnam o Laos, según la Born Free Foundation, una organización sin ánimo de lucro de bienestar y conservación. Según la fundación, se ha demostrado que estos países están muy implicados en el tráfico de fauna silvestre. Los huesos de león se usan cada vez más como sustitutos de las codiciadas partes de tigres para elaborar productos que, según la creencia popular, tienen propiedades medicinales, como el vino de hueso de tigre, considerado un símbolo de posición social y que supuestamente infunde fuerza y vigor.

Los tigres están en peligro de extinción y quedan menos de 4.000 en la naturaleza. El comercio de productos de tigre es ilegal según el Convenio sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestre (CITES), el tratado internacional que regula el comercio de animales salvajes.

Vínculos criminales

El comercio de huesos, dientes y garras de león, que son similares a los de los tigres y suelen catalogarse erróneamente como tal, aumenta la demanda y la legitimidad aparente de estos productos, según explica Aron White, activista e investigador de la Agencia de Investigación Medioambiental de los Estados Unidos.

El grupo ha documentado pruebas de ocho incautaciones de productos de animales salvajes, principalmente desde 2015, en las que se habían catalogado productos de león como si fueran de tigres. Pero White señala que es probable que esto ocurra con mucha más frecuencia.

El aumento de la demanda de productos procedentes de grandes felinos incentiva la caza furtiva de leones y varios países africanos, como Mozambique, han registrado un repunte de dicha actividad en los últimos años. Kris Everatt, que trabaja con Panthera en Mozambique como investigador y activista en contra de la caza furtiva, cuenta que las cifras de leones en el parque nacional de Limpopo se desplomaron de 67 en 2012 a 21 en 2017. Los furtivos cazaron 49 leones, y en el 60 por ciento de los casos, habían retirado partes de sus cuerpos, como la cara y las patas.

Hunter explica que las redes por las que se mueven las partes de leones obtenidas legalmente son muy porosas y, a no ser que el comercio se regule con más dureza, es muy difícil determinar el origen y evitar que las partes procedentes de la caza furtiva entren en la cadena comercial. White añade que el comercio legal permite a los traficantes hacer pasar por legítimos productos ilegales, como se ha observado en el comercio de marfil de elefante.

En 2016, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, que establece el estado de conservación de la vida silvestre, advirtió que "las partes de leones salvajes de África oriental y meridional podrían introducirse en el gran mercado ilegal de vida silvestre en Asia, centrado en el marfil de elefantes". Y eso es lo que ocurre ahora.

Como reveló National Geographic en un reportaje sobre la caza furtiva de leones, en junio de 2017, un ciudadano chino fue detenido en el aeropuerto internacional de Maputo, en Mozambique, por transportar dientes y garras de leones, así como objetos de marfil. También se confiscaron dientes de león en Senegal el pasado agosto, como parte de la mayor redada de marfil en la historia del país. Más adelante, en noviembre, las autoridades de Sudáfrica encontraron 70 dientes y garras de león en un cargamento destinado a Nigeria que contenía un cuerno de rinoceronte.

El vínculo entre los huesos de león y los traficantes ilegales no se detiene ahí. Un informe publicado este mes por dos organizaciones sudafricanas de defensa de los animales, la EMS Foundation y Ban Animal Trading, reveló vínculos extensos entre los importadores de huesos de león y los traficantes de animales salvajes y las redes de tráfico conocidas.

"Toda nuestra investigación y los datos que recopilamos demuestran claramente que el comercio legal forma parte del comercio ilegal", afirma Michele Pickover, directora de la EMS Foundation. "No pueden separarse", concluye.

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