Animales

Emiratos Árabes Unidos: ley prohíbe la posesión de ciertos animales exóticos

El país aprobó una normativa que impide a residentes tener guepardos, leones, tigres y otros animales salvajes como mascotas domésticas. Jueves, 4 Enero

Por Jani Actman

Guepardos sentados en autos de lujo. Tigres corriendo en la playa. Leones jugando con juguetes para masticar.

Es fácil encontrar imágenes en las redes sociales de dueños de mascotas ostentando sus animales exóticos en los países del Golfo, pero es probable que en un tiempo ya no haya tantas publicaciones del tipo en los Emiratos Árabes Unidos (EAU). El país ha prohibido a los residentes poseer guepardos, leones, tigres y otros animales salvajes “peligrosos” como mascotas domésticas.

Promulgada a fines de 2016, la ley prohíbe la posesión de criaturas exóticas (entre otras cosas) por parte de cualquier entidad que no sean zoológicos, reservas de animales salvajes, circos y centros de cría e investigación, informó Gulf News en Dubai. Cualquier persona que sea sorprendida infringiendo dicha ley podría ser multada con $190.000 dólares, además de pasar un tiempo en prisión.

Desde hace mucho tiempo, las mascotas exóticas han sido consideradas un símbolo de estatus en todo el Medio Oriente, remontándose al tiempo en que la realeza egipcia y persa tenía grandes felinos. Pero hoy en día, el mayor peligro que las poblaciones silvestres corren, como la pérdida y fragmentación de sus hábitats, además de que con el tiempo los dueños se han dado cuenta del daño que implica tener a los animales salvajes en cautiverio, ha ayudado a ver la práctica desde otro ángulo.

“Esto demuestra que las autoridades pueden tomar medidas drásticas para detener el comercio de mascotas exóticas”, señala Adam Roberts, director general de Born Free USA, una organización que lucha por erradicar el cautiverio de animales salvajes. “De las imágenes que hemos visto en las redes sociales, hay una que muestra felinos grandes viviendo en la opulencia, lo cual en realidad sí sucede, pero no todos los animales salvajes tienen la misma suerte”.

Además, según los simpatizantes de esta ley, lo que nosotros vemos como opulento no siempre es lo mejor para los animales. Un ejemplo de ello son los guepardos, quienes probablemente serán los mayores beneficiados por esta nueva ley debido a su popularidad como mascotas.

Muchos propietarios terminan alimentándolos con cortes de carne suprema, dice Sarah Durant, de la Sociedad Zoológica de Londres y la Iniciativa Big Cats de National Geographic. Pero lo que sería una comida fastuosa para los humanos carnívoros no es saludable para los guepardos, cuya dieta en la naturaleza es completamente distinta.

En los últimos años, el problema de las mascotas exóticas en los EAU atrajo la atención cuando los oficiales de policía comenzaron a confiscar más guepardos que llegaban ilegalmente de África, informó el ministro de Medio Ambiente, Ahmed Al Hashmi, a Wildlife Watch en octubre. También dijo que el presidente de EAU, el jeque Khalifa bin Zayed Al Nahyan, siempre ha estado interesado en la conservación de la vida silvestre y se vio impulsado a tomar medidas.

“En primer lugar, esta ley pretende garantizar el bienestar de los animales”, afirma Al Hashmi. Según Roberts, es probable que también tenga un impacto positivo en la conservación de las especies que están en peligro de desaparecer, especialmente los guepardos, los cuales penden de un hilo hacia la extinción.

Son traídos de contrabando desde sus países de origen en África y en los países árabes son vendidos a los propietarios por miles de dólares. El Fondo para la Conservación del Guepardo, con sede en Namibia, ha documentado 250 casos que involucran mil guepardos comprados de forma ilegal desde 2005. Ese es un número alarmante debido a que, como lo indica un estudio reciente, solo quedan alrededor de 7100 ejemplares en estado salvaje.

“El guepardo se ve más hermoso en la naturaleza que en un hogar”, menciona Al Hashmi. “Intentamos mostrarle a la gente lo perjudicial que es tener guepardos como mascotas exóticas: enfermedades, conducta salvaje, etc. Pero, incluso si un guepardo no te hace daño, tú podrías hacerle daño a él”.

A Roberts le gustaría que otros países tomen medidas semejantes a las de los EAU, en particular las naciones de la Península Arábiga, así como a la Unión Europea y los EE.UU., dos de los mayores clientes de mascotas exóticas.

En Estados Unidos, existen millones de animales salvajes (leones, monos, serpientes venenosas) que viven en sótanos, patios traseros y garajes. A pesar de que por lo general es ilegal importar animales con fines comerciales que están en peligro de extinción, algunos son criados en cautiverio para el comercio de mascotas. Según lo que afirma Roberts, es probable que en Estados Unidos haya más felinos grandes como mascotas que en la naturaleza en todo el mundo.

Si bien existen varias leyes que prohíben la comercialización de ciertos animales exóticos en todas las fronteras estatales, muchos estados imponen pocas restricciones a la posesión de animales salvajes, ya sean tortugas o tigres.

Esta historia fue producida por la Unidad de Investigaciones Especiales de National Geographic, que se centra en los delitos contra la vida silvestre y es posible gracias a las subvenciones de la Fundación BAND y el Fondo Woodtiger. Lea más historias de la SIU en Wildlife Watch. Envíe sugerencias, comentarios e ideas de historias a ngwildlife@ngs.org.

Jani Actman reporta sobre explotación y crímenes contra la vida salvaje para Wildlife Watch. Síguela en Twitter.

Artículo publicado el 6 enero de 2017.

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