Detectan misteriosas pulsaciones magnéticas en Marte

Estos fenómenos nocturnos figuran entre los datos preliminares de la sonda InSight, que también ha hallado pistas de que el planeta rojo podría albergar reservas globales de agua líquida a gran profundidad.martes, 24 de septiembre de 2019

Por Robin George Andrews

En la medianoche en Marte, a veces el campo magnético del planeta rojo empieza a pulsar de una forma que no se había observado hasta la fecha. Actualmente, la causa de dicha pulsación se desconoce.

Es solo uno de los hallazgos preliminares del primer geofísico robótico de la NASA que visita el planeta, la sonda InSight. Desde su aterrizaje en noviembre de 2018, esta sonda ha recopilado información para ayudar a los científicos a comprender mejor las entrañas y la evolución de nuestro planeta vecino, tomando la temperatura de su corteza superior, grabando los sonidos de los seísmos marcianos y midiendo la intensidad y la dirección del campo magnético del planeta.

En una serie de presentaciones en una reunión conjunta del Congreso Europeo de Ciencias Planetarias y la Sociedad Astronómica Estadounidense, se ha revelado que los datos preliminares sugieren que las maquinaciones magnéticas de Marte son maravillosamente extrañas.

Además de las raras pulsaciones magnéticas, los datos de la sonda muestran que la corteza marciana es mucho más magnética de lo previsto. Es más, InSight ha captado una peculiar capa conductora de electricidad de unos cuatro kilómetros de grosor a gran profundidad en el subsuelo del planeta. Es demasiado pronto para determinarlo con seguridad, pero cabe la posibilidad de que dicha capa represente un embalse global de agua líquida.

En la Tierra, el agua subterránea es un mar oculto sepultado entre arena, tierra y rocas. Si se descubre algo similar en Marte, "no debería sorprendernos", afirma Jani Radebaugh, científica planetaria de la Universidad Brigham Young que no participó en la investigación. Si estos resultados se confirman, una región líquida de esta escala en el Marte moderno tendrá grandes implicaciones en la posibilidad de la existencia de vida, pasada o presente.

Por ahora, estos datos no han sido revisados por pares y sin duda se ajustarán los detalles sobre los hallazgos iniciales y sus interpretaciones con el paso del tiempo. Aun así, las revelaciones constituyen un escaparate para InSight, un robot con el potencial de revolucionar nuestra comprensión de Marte y otros mundos rocosos de la galaxia.

"Estamos adentrándonos en la historia magnética de Marte de una forma novedosa", afirma Paul Byrne, geólogo planetario de la Universidad del Estado de Carolina del Norte que no participó en la investigación.

Historia de dos mundos

La Tierra tiene un gran campo magnético global gracias a su rotación y su agitado núcleo exterior líquido abundante en hierro. Sabemos que este campo ha existido durante un tiempo y que ha cambiado bastante drásticamente a lo largo de las épocas geológicas, según los registros naturales de su intensidad y dirección atrapados en minerales específicos en el interior de la corteza. Igualmente, la historia del campo magnético marciano también está archivada en su corteza, como se descubrió en 1997 gracias a los datos del orbitador Mars Global Surveyor.

 "En Marte existe el mismo conjunto de minerales magnéticos que existen en la Tierra", afirma Robert Lillis, físico espacial planetario de la Universidad de California, Berkeley, que no participó en esta investigación.

El orbitador detectó el magnetismo del planeta rojo entre 96 y 400 kilómetros sobre la superficie y determinó que el campo magnético de la corteza es diez veces más intenso que el de la Tierra si se mide desde la misma altitud. Esto sugiere que, en el pasado, Marte también albergaba un campo magnético global.

Sin embargo, a diferencia de la Tierra, Marte tuvo mala suerte. Hace unos 4000 millones de años, su convulso núcleo exterior parece haberse quedado inmóvil y provocado el colapso del campo magnético global. Debido a la debilidad del campo magnético, un flujo de radiación solar —denominada viento solar— eliminó poco a poco gran parte de la atmósfera antigua, convirtiendo un planeta con potencial para albergar vida y abundante en agua en un desierto frío.

Para comprender por qué ambos planetas vivieron destinos diferentes, es necesario obtener las mejores mediciones de los fantasmas magnéticos de Marte. Pero desde la órbita, la intensidad del campo magnético restante posee una mala resolución. Es como observar una multitud de personas desde lejos: si muchas llevan camisetas rojas y unas pocas llevan camisetas azules, desde lejos una cámara documentaría la preponderancia del rojo. Pero si nos acercamos con esa misma cámara, sería más fácil observar todos esos importantísimos tonos azules.

"Lo mismo se aplica a las mediciones magnéticas", afirma Dave Brian, investigador de física atmosférica y espacial de la Universidad de Colorado que no participó en el trabajo. "Cuanto más te acercas, más partes de la estructura distingues".

Misterios de medianoche

El magnetómetro de InSight, el primero colocado en la superficie de Marte, ha otorgado a los científicos la mejor perspectiva del campo magnético hasta la fecha. Dicha perspectiva ha sido una sorpresa: el campo magnético cerca del robot era unas 20 veces más intenso de lo previsto en las mediciones orbitales pasadas.

Brain, que está familiarizado con los datos de InSight, afirma que esta señal magnética intensa y estable procede de las rocas cerca de InSight, pero por ahora se desconoce si están a gran profundidad o cerca de la superficie. Byrne afirma que la identificación importa porque si procede de rocas más recientes cerca de la superficie significaría que persistió un potente campo magnético alrededor de Marte durante más tiempo del que pensábamos.

Algo más desconcertante es que InSight también ha descubierto que el campo magnético cortical cerca de su ubicación se sacudía de vez en cuando. Matthew Fillingim, físico espacial de la Universidad de California, Berkeley, y miembro del equipo científico de InSight, explica que esta oscilación se denomina pulsación magnética.

Estas pulsaciones son fluctuaciones de la intensidad o la dirección del campo magnético y no son completamente insólitas. Se producen muchas en la Tierra y en Marte debido al caos de la atmósfera superior, la acción del viento solar y los pliegues de las burbujas magnéticas del planeta, entre otras cosas.

Lo extraño es que estas oscilaciones marcianas se producen a la medianoche local, como si respondieran a las demandas de un temporizador invisible y nocturno.

InSight está cerca del ecuador de Marte y en esa misma posición geográfica en la Tierra a esa hora de la noche no se observan estos tipos de pulsaciones magnéticas. En la Tierra, las pulsaciones nocturnas acostumbran a ocurrir a latitudes superiores y se vinculan a las auroras boreales y australes. Ahora mismo, se desconoce la fuente de las de Marte, pero los científicos tienen al menos un sospechoso en mente.

Aunque ya no posea un campo magnético global potente, Marte está rodeado de una burbuja magnética débil creada por la interacción entre el viento solar y su fina atmósfera. A su vez, esta burbuja es comprimida por el campo magnético del viento solar, lo que hace que parte de la burbuja adopte forma de cola. A medianoche, la ubicación de InSight en Marte se alinea con dicha cola y, conforme la atraviesa, la cola podría puntear el campo magnético superficial como si fuera la cuerda de una guitarra

Si una sonda a gran altura, como el orbitador MAVEN (por las siglas en inglés de Misión de Evolución de la atmósfera y elementos volátiles de Marte), pudiera pasar sobre InSight en el momento preciso, quizá demostrase que eso es lo que ocurre. Pero, por ahora, se trata de un enigma sin respuesta.

La capa conductora de electricidad

Durante una de las presentaciones sobre el magnetismo de Marte, los científicos también mencionaron que los rasgos de las señales magnéticas parecen registrar una capa conductora de electricidad en algún punto bajo la superficie marciana. Aunque el equipo aún no ha podido indicar la profundidad exacta, creen que esta no es superior a 100 kilómetros.

Brain explica que las pruebas en desiertos terrestres han demostrado que los magnetómetros pueden desvelar la presencia de agua en profundidad. Lo mismo se aplica al magnetómetro de InSight y es posible que la capa observada sea un acuífero de agua con sólidos disueltos o una capa de hielo y agua que podría extenderse alrededor del planeta.

No está claro cuánto tiempo persistieron las masas de agua en superficie en lagos, ríos e incluso mares en el Marte pasado, pero existen pruebas de que, hoy en día, el subsuelo contiene embalses salobres. Radebaugh explica que la corteza de Marte también se calienta cuanto mayor es la profundidad. Y debido a las pruebas sólidas de la existencia de hielo en el suelo de Marte, es lógico pensar que también existan acuíferos de agua líquida.

Pero el diablo está en los detalles y, según Brain, aún deben descartar el resto de causas posibles de dicha señal. La sonda InSight tiene un taladro que solo puede excavar hasta cinco metros de profundidad, así que los científicos tendrán que hallar otras formas —quizá en futuras misiones a Marte— de probar la teoría de la capa de agua.

Independientemente de si se verifica o se refuta la teoría de la existencia de acuíferos en Marte, se ha esclarecido la naturaleza inestimable de las mediciones de InSight, entre ellas las magnéticas. Aunque esté arraigado en un solo lugar de la Elysium Planitia, este emisario robótico está empezando a desenterrar todo tipo de maravillas marcianas enterradas.

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