Salvar al océano de los anillos de plástico para latas

Friday, September 21, 2018

Por Sarah Gibbens
Los paquetes de seis anillos de plástico se fabricaron por primera vez en la década de 1960. En la década de 1970, los ambientalistas ya pedían que se reprimiera su uso.
En asociación con National Geographic Society. Esta historia forma parte de "Planet or Plastic?"—nuestra iniciativa plurianual para crear conciencia sobre la crisis global de residuos plásticos. Aprende qué puedes hacer para reducir el uso de plásticos desechables, y asumir también el compromiso de cuidar el planeta. Asume el compromiso.

Al igual que los sorbetes plásticos, los anillos para latas suelen considerarse los enemigos del océano. Si bien los sorbetes y anillos de plástico para latas representan solo una diminuta fracción de todos los residuos plásticos del océano, las imágenes de desafortunados animales marinos, como tortugas marinas con sorbetes plásticos atascados en la nariz o anillos plásticos para latas alrededor de sus cuerpos, han provocado que el público reaccione negativamente a estos elementos comunes.

Ahora, algunas compañías de cervezas están intentando crear nuevas e innovadoras maneras de empaquetar sus latas sin ocasionar que los animales marinos queden atrapados en los desechos.

Sin embargo, a diferencia de los sorbetes plásticos, no siempre tenemos a disposición alternativas viables. Cuando se produjo comercialmente el sorbete por primera vez, estaba hecho de papel, lo que hizo que abandonar el uso del plástico sea, simplemente, regresar a los sorbetes de antaño.

La historia de los paquetes de seis latas

Los anillos de plástico han estado disponibles durante cuatro décadas, y en la actualidad están regulados de un modo más estricto que cuando se los produjo por primera vez.

En 1987, la agencia de noticias Associated Press informó que hasta un millón de aves marinas y cien mil mamíferos marinos morían cada año a causa de los anillos plásticos para latas. Esas cifras todavía se usan en la actualidad y se citan constantemente, pero no se puede llegar a sus orígenes con facilidad. En 1984, el New York Times informó desde una conferencia de Entanglement Network con sede en Washington que cien mil mamíferos marinos mueren luego de encontrarse con plástico todos los años.

En una limpieza de la playa en la costa de Oregón que se organizó en 1988, los voluntarios recogieron hasta 1500 anillos de plástico para latas en el transcurso de unas pocas horas.

La fábrica Illinois Tool Works afirma que “la industria del empaquetado de bebidas sufrió una transformación” cuando una unidad operativa de esa misma compañía, llamada HiCone, inventó los anillos de plástico para latas en la década de 1960. En la actualidad, esa misma unidad fabrica una variedad de anillos de plástico para latas con máquinas que, supuestamente, pueden empaquetar 2400 latas por minuto.

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Desde 1994, la Environmental Protection Agency (Agencia de Protección Ambiental), o EPA, ha exigido que todos los anillos para latas que se venden en los Estados Unidos deben ser degradables. Muchos fabricantes cumplen con esta norma al fabricar anillos fotodegradables (que se degradan con la luz).

HiCone usa esta técnica y explica que, como máximo, lleva de tres a cuatro meses para que los anillos se quiebren en condiciones climáticas invernales con una alta nubosidad. Si bien esta reglamentación hace que sea menos probable que los animales se enreden en los anillos, todavía queda la posibilidad de que puedan consumir subproductos más pequeños que se forman cuando el plástico se degrada. Las reglamentaciones de la EPA indican que los fragmentos plásticos resultantes pueden ir de partículas demasiado pequeñas para que el ojo humano las detecte a piezas de varios centímetros.

En la actualidad, se sabe que cerca de 700 especies han sido dañadas por el plástico del océano y alrededor de 8 mil millones de kilogramos de residuos plásticos desembocan en nuestros océanos cada año. El cuarenta por ciento de ese residuo es plástico descartable; es decir, que se usa una sola vez y luego de descarta. Los animales marinos, desde aves hasta mamíferos, sufren el impacto; no solo por el riesgo de enredarse antes de que los anillos se degraden, sino también por la ingesta de partículas microscópicas que, con el tiempo, pueden provocar la muerte por inanición (debido a que los plásticos obstruyen el sistema digestivo).

Los científicos han descrito el microplástico como un tipo de “sopa de plástico”, y hay estudios que indican que en el océano hay entre 15 y 50 billones de trozos de microplástico.

La producción de anillos plásticos también requiere el uso de petróleo: alrededor del ocho por ciento de la producción petrolera mundial está destinada a la creación de plástico.

Alternativas a los anillos plásticos

Para reducir el microplástico y las emisiones de carbono, algunas compañías están dejando de utilizar anillos plásticos.

En 2016, la compañía de cerveza Salt Water Brewery anunció que todos sus paquetes de seis latas de la IPA Screamin' Reels se empaquetarían con un sujetador compostable denominado E6PR (Eco Six Pack Ring, anillas ecológicas para latas). El recipiente está diseñado para que sea completamente compostable luego de ser desechado y comestible si llegara a ingresar en los hábitats de los animales. Está hecho con algunos de los subproductos que resultan de la elaboración de la cerveza, como la cebada y el trigo usados.

“No puedo hablar de los beneficios nutricionales de la cebada para las tortugas marinas, pero estos anillos sí parecen mucho más benignos si se los ingiere, en comparación con los anillos plásticos tradicionales”, explicó Nick Mallos, director del programa Trash Free Seas (Océanos libres de desechos) de Ocean Conservancy, a National Geographic en 2016.

En junio, la compañía de cerveza danesa Carlsberg Breweries anunció que comenzarían a usar un nuevo tipo de pegamento diseñado para unir las latas en los paquetes de seis.

Les llevó tres años y 4 mil intentos crear un adhesivo que fuera lo suficientemente potente como para unir las latas, pero no tanto como para que los consumidores pudieran separarlos fácilmente, comenta el director de Sostenibilidad de Carlsberg, Simon Boas Hoffmeyer.

Hoffmeyer se negó a revelar datos específicos sobre qué era lo que hacía que su pegamento fuera único y cuánto costaba, pero destacó que no es como ningún pegamento disponible en el mercado actualmente.

“Es el mismo tipo de pegamento o adhesivo que se encuentra en otros productos, pero la composición exacta es diferente. El modo en que usamos el pegamento es diferente”, añadió. “Hemos realizado pruebas que demuestran que no tiene un impacto en el reciclaje. Recomendamos que el pegamento quede en las latas para asegurarnos de que no termine en los lugares incorrectos”.

Cada paquete de seis latas tendría un “asa” hecha de una fina tira de plástico y adherida a las dos latas de cerveza del medio. Incluso así, la compañía de cerveza indica que ayudará a evitar el uso de 1.322 toneladas de plástico por año.

Si bien los fabricantes esperan que se genere una reducción en la cantidad de contaminación por el plástico que ingresa a los océanos año tras año, los anillos plásticos no son en absoluto la porción más grande de desechos plásticos que se encuentran en el mar. Todos los años, Ocean Conservancy organiza limpiezas de playas, donde los voluntarios recolectan desechos. En 2017, las colillas de cigarrillos eran la fuente más grande de contaminación por plástico: se recolectaron 1.863.838.

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