Medio Ambiente

Colombia: Derrame de petróleo mata a más de 2400 animales

Una cantidad indefinida del hidrocarburo se ha filtrado en las vías fluviales y los activistas ambientales apuntan contra una compañía petrolera Miércoles, 4 Abril

Por Elaina Zachos

A principios de marzo, un pozo petrolífero al norte de Colombia se reventó y derramó una cantidad incierta de petróleo en el río Magdalena, una vía navegable importante que fluye a aproximadamente 950 millas (casi 1529 kilómetros) hacia el norte a través de la mitad occidental del país. Durante el mes siguiente, los reportes indican que el crudo aniquiló a más de 2400 animales (ganado, peces, aves y reptiles), en el departamento de Santander.

Más de 1000 especies de árboles de la zona resultaron dañadas; familias tuvieron que ser reubicadas; y personas tuvieron que ser tratadas debido a vómitos, dolores de cabeza y mareos derivados del derrame.

“Prácticamente no tengo qué comer; hemos vivido gracias al río desde siempre y la contaminación ya llegó hasta el Magdalena”, comenta un residente a los medios de comunicación locales.

Los activistas declaran que este desastre ambiental es el peor que el país ha experimentado en décadas, y la cantidad de barriles derramando es incierta. Ecopetrol, la petrolera estatal a la que algunos activistas ambientales culpan del derrame, dice que se derramaron 550 barriles de petróleo crudo. Sin embargo, algunos noticieros locales reportan que se derramaron hasta 24 mil barriles.

Asimismo, a pesar de que Ecopetrol declara que se han rescatado casi 1250 animales y que el derrame está bajo control; según los habitantes de la localidad el crudo sigue fluyendo. Hasta el momento, se ha esparcido alrededor de unas 15 millas (alrededor de 24 kilómetros) llegando a contaminar los ríos Lizama y Sogamoso. Hay una investigación en curso con respecto a la causa de la fuga, pero se han revelado muy pocos detalles.

 

Los derrames petrolíferos tienen efectos duraderos, y el país ha sufrido otros problemas ambientales. La semana pasada, un reporte reveló que el río Cauca de Colombia, que se encuentra al suroeste del sitio del derrame, no es seguro para los seres humanos. De acuerdo con el periódico El País con sede en Cali, se han encontrado metales pesados carcinogénicos en especies de peces para consumo de seres humanos.

Derrames tóxicos

Estos desastres ambientales no discriminan por zona geográfica. En 2013, un tren que transportaba petróleo crudo se descarriló catastróficamente en Canadá, mató a personas, destruyó edificios y, por supuesto, derramó petróleo. En 2010, el infame derrame petrolífero del Deepwater Horizon arrojó más de 200 millones de galones (757 millones de litros) en el Golfo de México, convirtiéndose en el peor de la historia de los Estados Unidos.

También hubo casos en Perú, en 2016, los cuales recibieron cobertura por parte de Rebecca Wolff, investigadora y exploradora de National Geographic, como periodista independiente. Algunos reportes señalan que más de 450 habitantes locales necesitaron atención médica para tratar problemas de salud relacionados con la contaminación por petróleo, aunque seguramente otros sufrieron sin recibir tratamiento.

“Cuando hay un derrame petrolífero, el solo estar en contacto con el petróleo en el corto plazo tiene efectos secundarios horribles”, asegura Wolff.

Los derrames petrolíferos no solo afectan a la flora y fauna del medio ambiente, sino también a las tierras cultivables y a la pesca.

Además de los síntomas que reportan los residentes colombianos, las personas que sufren de contaminación por petróleo pueden padecer problemas respiratorios, erupciones en la piel, cansancio y enfermedades sin diagnóstico aparente que duran meses o años. Las afecciones relacionadas con un derrame también pueden matar a los niños.

Wolff agrega que el gobierno local puede tardar días en actuar después de un derrame, así que los miembros de la comunidad a menudo deben intentar limpiar su medio ambiente sin la protección adecuada. No se han llevado a cabo suficientes estudios acerca de las consecuencias duraderas de los derrames petrolíferos, comenta, ya que la participación del gobierno normalmente cesa 60 días después del derrame inicial.

“Existe un peligro constante durante años y años por lo que pueden contener los peces y el agua”, asegura Wolff. “Si se arruinan el agua y la tierra de los que depende la gente, su modo de vida desaparece”, agrega.

Esperanza para el futuro

La atención local e internacional puede revelar hechos sobre los derrames petrolíferos y sus consecuencias, y así ayudar a las comunidades a recuperarse con el paso del tiempo.

“Por lo general, la gente se queda muy enojada o molesta durante mucho tiempo”, Wolff reconoce. Y explica que los casos que los residentes llevaron ante tribunales en los derrames petrolíferos en Perú “dieron más o menos el mensaje al país de que la gente no estaba conforme con esto”.

También indica que la atención médica a largo plazo y el apoyo financiero son vitales para ayudar a las comunidades a responder ante este tipo de desastres, así como el apoyo y reconocimiento por parte del gobierno.

“El mundo debe poner más atención y contar con mejores planes de respuesta”, admite Wolff. “(Los derrames petrolíferos suceden) en todo el mundo, pero no creo que hayamos alcanzado un método (adecuado) para después responder y apoyar (a la comunidad afectada)”, concluye.

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