Historia y Cultura

La verdad: el arma más poderosa

Tuesday, September 11, 2018

Por Johan Sebastian Gomez Rojas
Fotografías de National Geographic

Un grupo de estudiantes de la carrera de periodismo de la Universidad Sergio Arboleda, en Colombia, nos envió sus trabajos que ponen foco en la temática del primer episodio del show "Explorer Investigation": El precio de la verdad. El siguiente artículo ha sido escrito por Johan Sebastian Gomez Rojas.

 

Una tarde como cualquier otra en Culiacán, capital de Sinaloa, este 15 de Mayo del 2017, fue el día en que Javier Valdez perdió la vida por intentar contar la verdad de un país que es azotado por la violencia, este día no solo murió Valdez, con él se fueron  las buenas intenciones de contar historias reales que afectan una sociedad, diariamente se despierta entre titulares sobre muertes, narcotráfico y secuestros.

Cerca a las calles de Riodoce, el semanario que había fundado su sombrero no quería caerse de la persona que durante tantos años lo porto y después de que los atacantes dispararon a quema ropa contra el periodista y este cayera tendido; su sombrero siguió en su cabeza protegiendo su rostro y acompañándolo como lo hizo durante tantos años hasta aquel lunes donde su vida terminó.

Una imagen de un sombrero que normalmente vemos en las tiendas, está vez se convirtió en una insignia para las protestas que se realizaron después de la muerte de Valdés; este fue el detonante para la sociedad por los múltiples asesinatos a periodistas durante ese año, ya que  generaron un sentimiento de rechazo en la comunidad con protestas en donde se veían frases como: “exigimos justicia, ni un periodista más”. Y entre periodistas, fotógrafos entre otros; pertenecientes al gremio junto a la comunidad exigían justicia y más seguridad para las personas que ejercen un oficio, en el cual ponen la noticia por encima de su vida.

Esta indignación que se vivió en México, que dió inicio el 15 de mayo del año pasado, también se ha sentido en Colombia cuando por la misma causa pero con diferentes protagonistas; una bala ha acabado con la vida de periodistas y personas inocentes que por realizar un buen trabajo han sido callados.

Dos décadas antes cuando Valdez tenía aproximadamente 30 años, en Colombia; la guerra contra el narcotráfico estaba en auge, mientras muchas personas cantaban las novenas en la noche del 17 de diciembre de 1986, Guillermo Cano Isaza, también salía del periódico al que dedicó gran parte de su vida y se puede decir que murió por él, cuando esto se desempeñaba como Director del periódico El Espectador; en esta fatídica noche mientras algunos festejaban y celebraban por que se aproximaba la navidad, la familia de los Cano recibió la triste noticia de que el papá, abuelo, esposo y periodista Guillermo Cano, habría sido asesinado por dos sicarios en moto a la salida de El Espectador.

“Así como hay fenómenos que compulsan el desaliento y la desesperanza, no vaciló un instante en señalar que el talante colombiano será capaz de avanzar hacia una sociedad más igualitaria, más justa, más honesta y más próspera”; este fue el último editorial firmado por Guillermo Cano antes de su muerte.

La muerte de Cano demostró que enfrentar balas contra palabras es una batalla desigual, pero a pesar de terminar con la vida de un gran periodista; el reconocimiento por su valor, perseverancia y valentía son cosas que el Cartel de Medellín no pudo silenciar, la lucha que Cano dió  con sus publicaciones dejaron una huella que jamas se podra borrar sobre un periodista que usó el arma más poderosa, la verdad, para contar una historia sobre narcotráfico que nadie se atrevió a publicar, dejando un legado para la historia.

“Los ricos se creen ingleses, la clase media se cree gringa y los pobres se creen mexicanos. En el país no hay colombianos”. Jaime Garzón. Frases como estas dejaron de ser escuchadas el 13 de agosto de 1999; cuando las balas terminaron con la vida de Jaime Hernando Garzón Forero, más conocido como “Jaime Garzón”.

Un periodista y humorista que en medio de risas, chistes, humor político, seriedad y verdad, logró contar los hechos que ocurrían en un país dominado por la violencia, la guerrilla, los paramilitares y el narcotráfico; a pesar de su muerte sus vídeos aún muestran que periodistas como él hay pocos, que enfrentan la realidad con humor y a pesar del temor de morir siempre buscan llegar con la verdad al público.

Está fue una muerte que generó indignación en la sociedad y los periodistas, dado que  a lo largo de los años sus personajes lograron tener el cariño del público a pesar de contar una triste realidad vivida en Colombia, lo hacía de una manera diferente, con una esperanza de cambio y de que el buen periodismo, que busca la verdad, nunca muriera. "Y hasta aquí los deportes. País de Mierda” César Augusto Londoño. Y con esta frase se terminaba la sección deportiva el día de su asesinato mostraba la indignación por un personaje que marcó una época en donde contar las más crudas verdades también generaba risas.

Valdez, Cano y Garzón tal vez nunca se conocieron; pero tienen algo en común, su interés por demostrar e intentar tener una mejor sociedad, denunciando los hechos de los que nadie publica y quedan en el olvido, los tres fueron callados, pero sus historias aún son contadas, tal vez una bala apagó sus vidas, pero encendió un legado basado en la verdad y el buen periodismo.

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