Tiempos de pandemia: cómo los mariachis fueron afectados por la crisis sanitaria de la COVID-19 en México
El fotógrafo y explorador de National Geographic Rubén Salgado Escudero retrató la realidad que están viviendo estos representantes de la cultura local en la Ciudad de México, durante la crisis sanitaria.

Mariachi toca su instrumento en medio de la soledad de la Plaza Garibaldi durante la pandemia de la COVID-19.
(Instagram: @rubensalgadoescudero)
Mariachi toca su instrumento en medio de la soledad de la Plaza Garibaldi durante la pandemia de la COVID-19.
(Instagram: @rubensalgadoescudero)
Probablemente, sean pocos los sectores que no se hayan visto afectados por la pandemia del coronavirus de alguna u otra manera. Sin embargo, desde distintos lugares de América Latina, fotógrafos y periodistas que comparten sus historias gracias al Fondo de Emergencia por COVID-19 para Periodistas de National Geographic Society reflejan cómo la situación de emergencia sanitaria afecta, particularmente, de manera económica a aquellas personas que tienen trabajos informales y dependen de una paga diaria.
En México, los mariachis tampoco han quedado exentos de esta situación. Cual testigo oportuno de esta realidad, el fotógrafo español y explorador de National Geographic Rubén Salgado Escudero (Instagram: @rubensalgadoescudero), ha retratado cómo estas figuras emblemáticas de la idiosincrasia mexicana hacen frente a la pandemia y buscan nuevas oportunidades para hacer prevalecer su legado cultural.

Mónica Rivera Zuñiga es madre de dos hijos y mariachi de tercera generación. Su madre, con quien vive, es enfermera y le ha advertido que se quede en casa. "Me quedé en casa durante dos semanas, pero vi que todos mis colegas seguían saliendo y decidí que valía la pena el riesgo por los ingresos", le aseguró al fotógrafo Rubén Salgado Escudero.
(Instagram: @rubensalgadoescudero)
Mónica Rivera Zuñiga es madre de dos hijos y mariachi de tercera generación. Su madre, con quien vive, es enfermera y le ha advertido que se quede en casa. "Me quedé en casa durante dos semanas, pero vi que todos mis colegas seguían saliendo y decidí que valía la pena el riesgo por los ingresos", le aseguró al fotógrafo Rubén Salgado Escudero.
(Instagram: @rubensalgadoescudero)
“Me mudé a Ciudad de México en octubre del año pasado, meses antes de que arrancara la pandemia. Siempre me ha interesado la cultura mariachi, su música y su historia. Vivo muy cerca de la Plaza Garibaldi que es la ‘Meca del Mariachi’, a donde los mariachis han ido históricamente a buscar clientes, a cantar o a tocar. (…) Cuando salía a la calle y pasaba por allí me daba cuenta que estaba siempre vacía o que había mariachis pero sin nada qué hacer”, relata Salgado Escudero.
En este contexto y cuidando siempre las medidas de prevención y distancia, entre los meses de abril y junio de 2020, el fotógrafo se acercó a ellos para conocer sus historias y entender cómo la pandemia los estaba afectando. “Son trabajadores del día a día, si no salen a la calle no ganan dinero y si no trabajan ese día difícilmente van a poder poner comida en la mesa para sus familias”, sentencia.
Como no podían trabajar de manera convencional, el explorador cuenta que se han organizado iniciativas para intentar encontrarle una salida momentánea a la situación. Por un lado, “se han organizado eventos o días especiales en los que la gente puede ir a la Plaza Garibaldi y dejar comida, otros elementos básicos como papel higiénico, o donaciones para que los mariachis puedan subsistir”, comenta.
Pero también se ha gestado un servicio virtual para ayudarlos a reunir ingresos. “Con un grupo de jóvenes, surgió una iniciativa llamada ‘Salvemos al Mariachi’. Hemos creado una plataforma en la que gente de todas partes del mundo puede solicitar canciones personalizadas y dedicarlas a otro ser querido. Cada semana convocamos a grupos de músicos para grabar videos 360 con estas canciones. Todo el dinero recaudado es compartido y repartido por todos los mariachis que están inscriptos en el grupo”, explica Salgado Escudero.

Los músicos esperan a la clientela en la Plaza Garibaldi en el centro de la Ciudad de México. La gente se reunían para escuchar sus canciones, pero con las restricciones de la COVID-19 vigentes, son pocos los clientes que aparecen.
(Instagram: @rubensalgadoescudero)
Los músicos esperan a la clientela en la Plaza Garibaldi en el centro de la Ciudad de México. La gente se reunían para escuchar sus canciones, pero con las restricciones de la COVID-19 vigentes, son pocos los clientes que aparecen.
(Instagram: @rubensalgadoescudero)

Foto de un miembro de la Policía Charra con su barbijo en el marco de la pandemia por la COVID-19 en la Ciudad de México.
(Instagram: @rubensalgadoescudero)
Foto de un miembro de la Policía Charra con su barbijo en el marco de la pandemia por la COVID-19 en la Ciudad de México.
(Instagram: @rubensalgadoescudero)

Jesús Méndez se encuentra en la avenida principal junto a la Plaza Garibaldi esperando para detener a los autos y encontrar algún cliente.
(Instagram: @rubensalgadoescudero)
Jesús Méndez se encuentra en la avenida principal junto a la Plaza Garibaldi esperando para detener a los autos y encontrar algún cliente.
(Instagram: @rubensalgadoescudero)

Los mariachis se reparten alimentos y otros elementos de primera necesidad durante la pandemia de la COVID-19 en Ciudad de México.
(Instagram: @rubensalgadoescudero)
Los mariachis se reparten alimentos y otros elementos de primera necesidad durante la pandemia de la COVID-19 en Ciudad de México.
(Instagram: @rubensalgadoescudero)

Mónica Rivera Zuñiga es madre de dos hijos y mariachi de tercera generación. Su madre, con quien vive, es enfermera y le ha advertido que se quede en casa. "Me quedé en casa durante dos semanas, pero vi que todos mis colegas seguían saliendo y decidí que valía la pena el riesgo por los ingresos", le aseguró al fotógrafo Rubén Salgado Escudero.
(Instagram: @rubensalgadoescudero)
Mónica Rivera Zuñiga es madre de dos hijos y mariachi de tercera generación. Su madre, con quien vive, es enfermera y le ha advertido que se quede en casa. "Me quedé en casa durante dos semanas, pero vi que todos mis colegas seguían saliendo y decidí que valía la pena el riesgo por los ingresos", le aseguró al fotógrafo Rubén Salgado Escudero.
(Instagram: @rubensalgadoescudero)

Presentación de mariachis en la Plaza Garibaldi para recaudar alimentos que fueron repartidos entre su comunidad.
(Instagram: @rubensalgadoescudero)
Presentación de mariachis en la Plaza Garibaldi para recaudar alimentos que fueron repartidos entre su comunidad.
(Instagram: @rubensalgadoescudero)

Ignacio Marcial posa para un retrato. Él concurre a la Plaza Garibaldi hace 46 años.
(Instagram: @rubensalgadoescudero)
Ignacio Marcial posa para un retrato. Él concurre a la Plaza Garibaldi hace 46 años.
(Instagram: @rubensalgadoescudero)

Foto de la Plaza Garibaldi siendo desinfectada durante la pandemia de la COVID-19 en la Ciudad de México.
(Instagram: @rubensalgadoescudero)
Foto de la Plaza Garibaldi siendo desinfectada durante la pandemia de la COVID-19 en la Ciudad de México.
(Instagram: @rubensalgadoescudero)

Brenda García es una cantante mariachi que tiene una banda con su padre desde los 16 años. Vive junto a sus hijas en un pueblo que está a casi una hora y media de la Plaza Garibaldi, donde trabaja los fines de semana. Ella viaja en transporte con su familia y otros miembros de la banda en una pequeña caravana.
(Instagram: @rubensalgadoescudero)
Brenda García es una cantante mariachi que tiene una banda con su padre desde los 16 años. Vive junto a sus hijas en un pueblo que está a casi una hora y media de la Plaza Garibaldi, donde trabaja los fines de semana. Ella viaja en transporte con su familia y otros miembros de la banda en una pequeña caravana.
(Instagram: @rubensalgadoescudero)

Mariachi toca su instrumento en medio de la soledad de la Plaza Garibaldi durante la pandemia de la COVID-19.
(Instagram: @rubensalgadoescudero)
Mariachi toca su instrumento en medio de la soledad de la Plaza Garibaldi durante la pandemia de la COVID-19.
(Instagram: @rubensalgadoescudero)

Reconocidos por la UNESCO como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, los mariachis son parte de la idiosincrasia mexicana.
(Instagram: @rubensalgadoescudero)
Reconocidos por la UNESCO como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, los mariachis son parte de la idiosincrasia mexicana.
(Instagram: @rubensalgadoescudero)

Como cuenta el fotógrafo Rubén Salgado Escudero, en algunos casos, los mariachis han sido llamados para acompañar funerales.
(Instagram: @rubensalgadoescudero)
Como cuenta el fotógrafo Rubén Salgado Escudero, en algunos casos, los mariachis han sido llamados para acompañar funerales.
(Instagram: @rubensalgadoescudero)

Después de toda una jornada intentando conseguir clientes, el mariachi vuelve bajo la lluvia hacia su casa. “Son trabajadores del día a día, si no salen a la calle no ganan dinero y si no trabajan ese día difícilmente van a poder poner comida en la mesa para sus familias”, reconoce Rubén Salgado Escudero.
Después de toda una jornada intentando conseguir clientes, el mariachi vuelve bajo la lluvia hacia su casa. “Son trabajadores del día a día, si no salen a la calle no ganan dinero y si no trabajan ese día difícilmente van a poder poner comida en la mesa para sus familias”, reconoce Rubén Salgado Escudero.
Asimismo, el fotógrafo también cuenta que se han contratado servicios de mariachis para funerales: “Esa es otra situación en la que están en alto riesgo, sobre todo si esos funerales son de pacientes o de gente que ha muerto por el COVID-19”.
Reconocidos por la UNESCO como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, la figura del mariachi no es solo un ícono musical, sino parte importante de las tradiciones mexicanas, su identidad y carácter. A través de su arte, ellos expresan el amor, el dolor, la nostalgia y la alegría de un pueblo. En contextos tan complejos como el actual, cuidarlos a ellos es también hacer prevalecer la cultura local.
