Espacio

Cómo cambiar el lenguaje que usamos para hablar de la exploración espacial

Participar en el desarrollo de la vida humana sostenible en otro planeta es tarea de todos. Comparar este viaje con una conquista violenta no ayuda.viernes, 16 de noviembre de 2018

Por Nadia Drake
Una ilustración muestra cómo sería la presencia humana sostenible en Marte.

A la hora de hablar de la exploración espacial, las personas suelen remitirse a exploraciones históricas en nuestro propio planeta, como la conquista y la colonización europea en el continente americano, o la expansión occidental en la década de 1800, cuando los recientes norteamericanos creyeron que era su deber y destino extenderse por todo el continente.

Sin embargo, los organismos estatales, los periodistas y la comunidad espacial reconocen, cada vez más, que estas narrativas son producto de las ideologías racistas y sexistas que históricamente han conducido al sometimiento y la exclusión de mujeres y de culturas indígenas, y que han creado las barreras que hoy continúan existiendo.

Para garantizar que el futuro de la humanidad por fuera de la Tierra sea menos pernicioso y esté abierto a todos, muchas personas involucradas en el tema están revisando los modos problemáticos en que se habla acerca de la exploración espacial. Se está planteando fuertemente la importancia del uso de un lenguaje inclusivo, y los académicos se refieren a los próximos viajes al espacio –y a la ciencia en general– con un enfoque descolonizador.

"El lenguaje es clave y es sumamente importante que sea inclusivo", afirmó el astronauta de la NASA Leland Melvin durante una charla en la Universidad de Virginia.  

Lucianne Walkowicz, astrónoma que participa en el docudrama Mars [Marte] de National Geographic estudió durante todo el año pasado la  ética de la exploración de Marte como Jefa de Astrobiología de la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos. Hemos hablado con Walkowicz para revisar los problemas relacionados con las expresiones anticuadas y plantear algunas soluciones. Lo que sigue es un registro de esa conversación, editado por cuestiones de longitud y para mayor claridad.

¿Por qué es tan importante observar las palabras que usamos cuando describimos la exploración espacial?

El lenguaje que utilizamos automáticamente determina cómo concebimos las cosas de las que hablamos. Por lo tanto, cuando hablamos de exploración espacial, debemos observar cómo estamos utilizando ese lenguaje y qué cosas arrastra de la historia de la exploración en la Tierra. Si bien hay palabras como "colonización" que tienen un contexto diferente si hablamos de otros planetas, en algunos lugares como Marte, sigue siendo incorrecto usar ese discurso porque borra la historia de la colonización aquí en nuestro propio planeta. Existe un efecto dual que configura nuestro futuro y, en cierto sentido, edita el pasado.

¿Cuáles son algunas de las narrativas problemáticas que plantea el término "colonización"?

Una narrativa muy común es la que remite a la historia de los europeos que llegaron a América. He escuchado a personas contar la llegada de los primeros colonos europeos como una historia romántica y heroica donde un pueblo logra sobrevivir al ambiente hostil del nuevo mundo. Pero por supuesto, otros pueblos ya existían aquí en América antes de que ellos llegaran. 

Además, los europeos pudieron establecerse a lo largo de todo el continente a costa del genocidio de montones de indígenas. Creo que cuando hablamos del viaje de Colón, no nos pensamos inmediatamente en una historia de genocidio, menos si hablamos con americanos blancos. Pero es importante darse cuenta de que lo es.

Muchas de las narrativas tradicionales también están ligadas a la historia de la esclavitud, y si nos referimos al crecimiento exponencial de las colonias en Virginia, también es importante tener en cuenta que prácticamente la mitad de esas personas llegaron en contra de su voluntad, y muchos murieron en el camino.

¿Ha habido algún caso de exploración en nuestra historia que no haya derivado en el sometimiento de las culturas nativas?

¿A qué te refieres con “nuestra”?

Al planeta Tierra. ¿Hay alguna narrativa que podemos utilizar sin recurrir una y otra vez a Cristóbal Colón y fingir que se trata de una historia color de rosa?

En verdad, esa es una pregunta para un historiador. No soy historiadora, pero te diré que probablemente no exista una narrativa llana y perfecta en la que podamos basarnos. Pero es necesario dejar de utilizar narrativas de forma irresponsable, que siguen dañando a mucha gente.

Además de "colonización" y sus términos relacionados, ¿qué otras palabras consideras problemáticas cuando hablamos de exploración espacial?

Creo que otra es "ocupación". Ese término surge muy seguido y obviamente tiene muchas connotaciones relacionadas con el conflicto en Medio Oriente. Creo que es lo que se usa mucho cuando se quiere hablar de "lugares habitados" o "seres humanos que viven en otro planeta".

En vez de eso, prefiero usar un par de palabras más y decir "seres humanos que viven en Marte", o algo que quizás sea más largo pero más específico. En la década de 1970, Carl Sagan se interesó por la idea de ciudades espaciales, porque las ciudades realmente tienen muchos tipos de personas diferentes. ¿Pero es una nave con cinco personas que viven en Marte realmente una ciudad espacial? Probablemente no. Por lo tanto, esa tampoco es la mejor solución, digamos.

¿Y qué pasa con términos como “tripulado” (“manned”, en inglés) o "frontera"?

Sí, "frontera" me parece problemático. Las implicaciones no son exactamente las mismas en el espacio y en el Tierra, pero remite de modo similar, a las mismas narrativas basadas en la colonización europea. Y muchas veces, si aparece la palabra "frontera", no está mal, hasta que alguien explica el relato de los exploradores valientes que llegaron al oeste del antiguo continente americano.

¿Y "manned" ["tripulado"]? No entiendo por qué se sigue usando "manned". ¿Cuántos años tiene la guía de estilo de la NASA que indica no usar "manned"?  Ya hace años que existe, desde 2006, para ser exacta.

Sí, aparece por todos lados y la gente defiende su uso.

Es falta de predisposición. Hay que pensar un poco nomás.

Parece que el lenguaje que utilizamos cuando describimos la exploración espacial refleja necesariamente la motivación y el acceso al espacio. ¿Piensas que es posible que esta cuestión se revierta y que los viajeros del espacio reflejen una mejor humanidad?

Pienso que un paso fundamental es dejar de lado el discurso sobre el espacio que vienen directamente de personas privilegiadas quienes para nosotros serían, en su mayoría, los capitalistas hombres, blancos, empresarios y millonarios.  Ese sería el grupo que monopoliza el discurso utilizado y la razón por la que no existen respuestas a la crítica de los términos y el discurso colonialista y divisorio.

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Si haremos el esfuerzo de hablar sobre lo extraterrestre de forma inclusiva, debemos empezar por hacerlo aquí en la tierra. No puede ser simplemente una especulación de cómo serían los primeros tripulantes. Lo que hace falta es que en las STEM haya personas con distintas experiencias y  contextos diversos, ya sean socioeconómicos, raciales o de género. Ninguna de estas narrativas se volverá más inclusiva si las personas que las configuran no son más inclusivas. De lo contrario, será puro palabrerío.

Existen ejemplos mucho más directos. Uno de ellos es el comentario de Jeff Bezos de que tiene tanto dinero que no sabe en qué gastarlo más que en turismo espacial. Vive en Seattle, una ciudad donde el mismo Amazon ha reducido las posibilidades de acceso a la vivienda. La ciudad ha tenido un proceso de gentrificación extremo, con grandes construcciones que albergan a muchos empleados de Amazon, hoy en centros comunitarios donde cociné para personas sin hogar. O cuando Elon Musk usó una remera  donde se leía “Ocuppy Mars” [Ocupar Marte], inscripción totalmente ridícula si se compara con lo que representa el movimiento Occupy.  Hay cosas que no puedes sacar de contexto.

¿Qué tan segura estás de que la gente adoptará la idea de que el espacio es para todos, y no solo un patio de recreo para las personas que pueden costearlo?

El documento oficial que establece las leyes referentes al espacio, el Tratado del Espacio Exterior de 1967, literalmente afirma que el espacio es de todos. Es decir, es de 1967, por eso en verdad dice "para todos los hombres", pero si lo editamos en lenguaje inclusivo, el Tratado del espacio exterior afirma que el espacio es “para toda la humanidad”, y que no es propiedad de ningún individuo o nación. Prohíbe las armas de destrucción masiva, y dice claramente que no puede haber instalaciones militares en un cuerpo celeste.

Si observas el Tratado del espacio exterior, descubres que contiene  información importante sobre las maneras en que se puede y no se puede explorar el espacio. Sin embargo, si lees estudios académicos sobre indígenas o escuchas hablar a los pueblos indígenas, te enteras de que los tratados se rompen todo el tiempo. Literalmente, se han incumplido todos los tratados, y más 500 tratados eran acuerdos entre naciones indígenas y los Estados Unidos.

Ahora que es posible ampliar el espectro de actores que pueden ir al espacio –ya sean naciones o particulares o de otro tipo–, creo que es momento de decidir si esos son los principios que realmente queremos. Este es el momento de observar el Tratado y decidir qué queremos ser en el futuro.

Esta entrevista ha sido editada por cuestiones de longitud y para mayor claridad.