Espacio

Por qué el lanzamiento de un enorme cohete podría hacer historia

Si todo sale de acuerdo con lo planeado, el miembro más reciente de la flota de SpaceX podría transformarse en el cohete más poderoso desde aquel que llevó al hombre a la Luna. Martes, 6 Febrero

Por Michael Greshko

Más de 50 años después de que el cohete Saturn V llevara al hombre a la Luna, la plataforma 39A en el Centro Espacial Kennedy de la NASA podría una vez más marcar un hito en la historia. Si todo sale bien, este martes por la tarde el cohete Falcon Heavy de SpaceX despegará hacia el espacio de una manera totalmente peculiar: transportará un Tesla Roadster color cereza con música de David Bowie a una órbita alrededor del Sol cerca de Marte.

Seis horas después del lanzamiento, el Tesla se dirigiría a lo que se conoce como una órbita de transferencia de Hohmann alrededor del arco solar orbitando entre las trayectorias de la Tierra y de Marte durante potencialmente millones de años. Tres cámaras a bordo del Tesla, con suerte, capturarán la escena.

Si la misión es exitosa, el Falcon Heavy se convertirá en el cohete más poderoso del mundo por partida doble, ya que será capaz de lanzar más de 63,5 toneladas de carga y, tal vez algún día, ponga pasajeros en órbita terrestre baja. Solo el Saturn V, el caballito de batalla de la misión lunar Apollo, ha puesto en órbita mayor peso. 

“Será el vuelo de prueba más importante desde 1967, año en que se realizó la primera prueba del Saturn V”, comenta John Logsdon, experto en políticas espaciales de la Universidad George Washington.

El momento previsto para el lanzamiento es el 6 de febrero a la 3:45 P.M. (hora del Este de Estados Unidos) Si es necesario, se pasará para el día 7 de febrero o más adelante. Puede sintonizar la transmisión en vivo de SpaceX para ver el evento.

 

Muchas cosas pueden salir mal, tal como lo ha declarado el gerente general de SpaceX y magnate de los cohetes Elon Musk al aproximarse el día del lanzamiento. Si el cohete explotara en la plataforma 39A, la explosión no solo destruiría el Falcon Heavy, sino también la plataforma desde la que despegó el Saturn V y la flota espacial de la NASA. Este caos también desbarataría el plan durante mucho tiempo postergado de SpaceX, que pretende enviar astronautas de la NASA a la Estación Espacial Internacional.

Si ocurriera una explosión en la plataforma de lanzamiento, “no solo se destruiría parte de una herencia, sino que también se retrasarían los vuelos espaciales de personas”, afirma Logsdon. “La gente dice que la NASA ya no toma riesgos, aunque ahora asumió este específicamente”.

Existen otras rutas de falla menos explosivas. Una vez que el cohete alcance la velocidad del sonido, el trío de boosters se sacudirá inesperadamente. Las ondas de choque superpuestas podrían causar daño fatal al cohete.

También es posible que el Tesla Roadster no salga de nuestro vecindario inmediato. Antes de enviar el automóvil en su camino hacia Marte, el escenario superior del cohete debe pasar seis horas agotadoras flotando a través del cinturón de Van Allen, donde el campo magnético de la Tierra atrapa la radiación de alta energía arrojada del sol. ¿Podrá la etapa superior del cohete sobrevivir a los golpes y a los disparos?

En una conferencia de prensa el lunes, Musk parecía estar en paz. "Lo extraño de este vuelo es que normalmente me siento muy estresado el día anterior. Pero esta vez, no", asegura. "Estoy seguro de que hemos hecho todo lo posible para maximizar las posibilidades de éxito de esta misión".

Reducir, reusar

Si el Falcon Heavy no triunfa, servirá como poderoso símbolo de la prisa que lleva el sector privado por adentrarse en el espacio que SpaceX ha cubierto haciendo hincapié en la capacidad de reutilización.

La mayoría de los cohetes se diseñan con múltiples piezas, o etapas, que ayudan a que el compartimiento principal transporte la carga útil, es decir, los satélites y las cápsulas de tripulantes, al espacio. Las etapas suelen desprenderse y regresar a la Tierra una vez utilizadas. En muchos casos, esas etapas no se pueden reutilizar de forma segura.

Pero desde el año 2008, SpaceX ha establecido algunas primicias en cuanto a vuelos espaciales con su cohete Falcon 9, incluida la recuperación y reutilización exitosa de algunas de sus etapas. Tal como el caso de las aerolíneas, que no fabrican un nuevo avión para cada viaje, esperamos no tener que construir un cohete nuevo para cada lanzamiento. De este modo, la reutilización es clave para reducir los costos de los viajes al espacio.

Dado que el Falcon Heavy básicamente se compone de tres cohetes Falcon 9 juntos, SpaceX espera recuperar las tres de sus primeras etapas. Si todo sale de acuerdo con lo previsto, los dos propulsores laterales, reciclados de lanzamientos anteriores del Falcon 9, se separarán y regresarán a los sitios de aterrizaje en tierra. Más adelante, la primera etapa central aterrizará por separado en Of Course I Still Love You, divertido nombre que denomina a este buque de aterrizaje.

Reconocer la situación

A pesar de las impresionantes características del Falcon Heavy, no puede realizar tantas misiones como Elon Musk había anticipado originalmente cuando anunció el cohete en 2011. Esto se debe a que SpaceX ha podido aprovechar muy bien el rendimiento de su cohete Falcon 9, que pudo lanzar una mayor variedad de satélites.

“Uno de los principales mercados del Falcon Heavy casi ha desaparecido”, indica Logsdon. “Falcon Heavy es solo un paso intermedio en la evolución de SpaceX, no una parte sustancial de su línea de productos”.

¿Qué sigue? El BFR, o Big Falcon Rocket, un gigante que puede transportar casi 30% más carga útil a órbita terrestre baja que el Falcon Heavy. El BFR es también la pieza clave en el ambicioso plan de Elon Musk de enviar personas a la Luna y a Marte.

Mientras tanto, The Vergey Ars Technicaobservan que el Falcon Heavy sería la nave ideal para enviar instrumentos científicos a más profundidad en el sistema solar. Si bien el SLS, el megacohete interno de la NASA, podrá transportar cargas útiles más grandes con mayor energía, se estima que costará de 1000 millones de dólares a 3000 millones de dólares por lanzamiento, por lo que es posible que el Falcon Heavy u otros cohetes superen al SLS.

Transportes espaciales

No es solo su uso práctico, sino también lo que representa el Falcon Heavy lo que lo hace importante: la vanguardia de una iniciativa cada vez más amplia de exploración y comercialización del espacio.

Orbital ATK ya vuela su propio cohete Antares y cápsula Cygnus. Para 2020, la empresa de cohetes de Jeff Bezos Blue Origin tendrá listo su New Glenn de clase orbital, que competirá con el Falcon 9. Bigelow Aerospace se encuentra trabajando arduamente en sus hábitats espaciales inflables. Y en uno de sus primeros vuelos de prueba, Rocket Labs lanzó con éxito pequeños satélites, incluido un “disco de espejos”, a órbita.

“Es genial que haya una gama de capacidades, desde una pequeña camioneta hasta un vehículo de 18 ruedas, para transportar elementos en el espacio”, comenta Logsdon. “Significa que somos optimistas en cuanto a que tendremos un papel activo en el espacio”.

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