Espacio

¿Quién fue Carl Sagan?

El reconocido científico, y celebridad, se ocupaba de mucho más que solo presentar una serie de televisión. Jueves, 28 Diciembre

Por Dan Vergano

Era casi como un envío de otro planeta: la invitación al joven astrónomo para irse de Brooklyn y visitar los lagos y cañones del norte del estado de Nueva York.

“Apareció una carta en mi buzón de parte de Carl Sagan”, contó el astrofísico Neil deGrasse Tyson, recordando la invitación de 1975 en un evento reciente en la Biblioteca del Congreso para homenajear a Sagan. “No podía creerlo. Las personas famosas no escriben de la nada a desconocidos”.

Pero la invitación era real. En respuesta a su solicitud para Cornell, Tyson conoció al famoso profesor en una visita a la universidad poco después. Sagan le ofreció al astrónomo de 17 años acampar en su casa si una tormenta de nieve arruinaba su viaje a casa en autobús.

Tyson eventualmente terminó en Harvard en lugar de Cornell, pero ahora es el presentador de Cosmos, la nueva versión de 13 episodios de la serie original (que se emite en el canal de la National Geographic y en Fox los domingos a las 9 p.m. EDT/8 p.m. CDT ) que impulsó la fama de Sagan hasta el cielo.

La invitación original, la visita y la conexión eran típicas de Carl Sagan.

Una vida en el Cosmos

“Trabajaba muy duro por sus estudiantes, les conseguía empleos, se preocupaba por su educación, muchos de ellos están muy bien ubicados actualmente”, asegura William Poundstone, autor de Carl Sagan: A Life in the Cosmos. “Si hablas con la gente a la que inspiró, que lo conoció, son todos uniformemente efusivos". 

“Sagan definitivamente fue el científico estadounidense más famoso de la década del 80 y principios de los 90”, asegura Declan Fahy, experto en periodismo científico de la Universidad Americana de Washington, D.C. Fahy afirma que “Después de que Cosmos alcanzó los quinientos millones de televidentes en 60 países, su fama alcanzó otro nivel. El libro de la serie estuvo más de 70 semanas en la lista de los más vendidos”.

Pero, ¿quién fue Carl Sagan? Científico, celebridad, escritor, profesor, escéptico y librepensador, fue mucho más que el narrador de una serie de televisión. “Parte de lo que lo hacía grande era la cantidad de cosas que desarrollaba”, explica David Morrison de la NASA, director del Carl Sagan Center for the Study of Life in the Universe, del SETI Institute en Mountain View, California. Morrison se maravilla ante la cantidad de logros de Sagan y su falta de superioridad.

Científico

“Trabajaba muy duro, 18 horas al día. Tenía un enorme gusto por su trabajo”, agrega Poundstone. “Estaba hecho para la televisión, eso es seguro, y se veía muy relajado y normal en jeans cuando otros científicos no lo hacían. Pero había mucho más para él”.

Como científico, Sagan dejó una gran marca en el campo de las ciencias planetarias a principios de los años 70 como un joven profesor de Harvard, “en una época en que las ciencias planetarias eran algo más bien atrasado”, sostiene Poundstone.

Sagan fue el primero en predecir que el efecto invernadero volvió a la atmósfera de Venus lo suficientemente caliente como para derretir plomo, en una época en que algunos científicos aún especulaban que sus nubes podían ocultar los océanos, dice Morrison.

Sagan también identificó regiones sombreadas oscuras en Marte como tierras altas e identificó las áreas más claras como llanuras desérticas caracterizadas por tormentas de polvo. “Esas tormentas luego complicaron a la sonda Mars Viking de la NASA en los años 70.

“Era un científico con una visión global realmente excelente, genial con los cálculos rápidos y aproximados, que podía ver las premisas fundamentales de la ciencia y las observaciones”, relata Morrison.

En las dos misiones Voyager lanzadas en 1977 para explorar Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno, Sagan fue un miembro del equipo científico de imágenes. “Eso realmente fue antes de su pico de fama”, explica Morrison, un antiguo estudiante de Sagan. “Entonces no era una superestrella, simplemente era uno de nosotros”.

Celebridad

Sagan dirigió el equipo que armó los “discos de oro” incluidos en las dos naves de la misión Voyager. Las grabaciones (enviadas junto con agujas de fonógrafo) incluían recortes de todo, desde Bach hasta “Johnny B. Goode”, junto con saludos y sonidos naturales de la Tierra.

En gran medida, afirma Poundstone, Sagan se benefició al ocupar un nicho científico, el de la ciencia planetaria, que estaba listo para explotar con nuevos conocimientos como resultado de la línea de sondas planetarias de la NASA que exploraban el sistema solar a partir de los 60.

Los periodistas giraban en torno a Sagan en esas misiones, recuerda Poundstone. “Ellos sabían quién podía explicar las cosas”. Sagan terminó siendo un invitado habitual en el Tonight Show (como ahora lo es Tyson en Colbert Report de Comedy Central), un favorito de Johnny Carson.

Parodiado por Carson por su pronunciación fuerte de las consonantes en “bill-ones y bill-ones” en la serie, Sagan realmente pensaba en grande, incluso llegó a abrir una serie de tiendas temáticas sobre el cosmos que anticiparon las tiendas con temáticas de museos en los centros comerciales de hoy.

Después de la publicación en 1980 de Cosmos y el estreno de la serie de PBS, “las cosas cambiaron para Carl. Comenzó a recibir amenazas de muerte; tenía que viajar en limusinas y tenía una agenda cerrada”, recuerda Morrison. “La gente no se acuerda de eso”.

Escéptico

Las amenazas de muerte en parte se debían al trabajo de Sagan en el Proyecto Libro Azul, de la Fuerza Aérea de EE. UU., que investigaba a los OVNI en los 50 y 60. “Comenzó con una mente abierta, pero llegó a la conclusión de que no había ninguna evidencia de que los extraterrestres hubieran visitado la Tierra”, afirma Poundstone. No obstante, Sagan era un gran defensor de la probabilidad de que existiera vida en otras partes del universo.

Sagan también ingresó en una de las fuentes del debate actual sobre el calentamiento global, como el autor principal de un estudio de la revista Science de 1983 sobre el “invierno nuclear”. El modelo climático del grupo encontró que las temperaturas bajo cero en todo el mundo eran una consecuencia inevitable de las nubes de polvo resultantes de un intercambio nuclear entre las superpotencias.

Había logrado enojar tanto a los fanáticos de los OVNI como a los críticos agresivos del informe sobre el invierno nuclear. Morrison recuerda que después de que Sagan recibiera amenazas, “ocultaron el número de su oficina en Cornell y utilizaba una puerta trasera para llegar al trabajo”. En la era del “Unabomber” que enviaba explosivos por correo a profesores, las amenazas se tomaban muy en serio.

"La ciencia es más que un cuerpo de conocimientos. Es una forma de pensar, una forma de interrogar escépticamente al universo con una excelente comprensión de la falibilidad humana”, expresó Sagan en su última entrevista de 1996 con Charlie Rose de PBS. Murió ese mismo año de cáncer.

El poder del pensamiento escéptico impregnó su libro de 1995, El mundo y sus demonios. La ciencia como una luz en la oscuridad, que trataba de explicar el método científico al público en general. Incluía un “kit de detección de tonterías” para los escépticos.

Sagan no era escéptico con todo: También fue un defensor de la marihuana y apareció como “Mr. X”, un exitoso fumador de marihuana en un libro de Lester Grinspoon de Harvard. Además defendió el uso de la marihuana medicinal en los años previos a su muerte.

Portavoz

“Hagan algo significativo”, dijo Ann Druyan, tercera esposa de Sagan, hablando en el evento de la Biblioteca del Congreso, donde se donaron los documentos de Sagan para sus colecciones. “Eso fue fundamental toda su vida”.

Druyan, tercera esposa de Sagan y colaboradora frecuente, fue la coautora del Cosmos original y es parte del equipo de producción de la nueva serie.

Sagan escribió 20 libros populares (los dictaba, no los escribía) y cientos de estudios científicos. No obstante, su fama atrajo las críticas de otros científicos y el desaire de la Academia Nacional de Científicos cuando lo nominaron para la membrecía, pero no fue aceptado.

“Esa es simplemente la naturaleza humana: envidia y resentimiento”, sostiene Poundstone.

Actualmente, Cosmos es recordado por popularizar el pensar en grande acerca del espacio y por inspirar a los jóvenes científicos. Y el recuerdo de Sagan como un notable defensor de la ciencia quizás es su mayor legado.

“Su influencia se puede ver ahora en que prácticamente todo científico con un perfil destacado en los medios lo cita a él como una influencia”, asegura Fahy. “Cuando las organizaciones científicas quieren aumentar el interés del público por la ciencia, una de las primeras ideas es algo así como: 'Necesitamos más Carl Sagans'“.

Si estuviera aquí hoy, dice Poundstone, Sagan seguro que estaría hablando enérgicamente a favor de la ciencia con su inimitable estilo, independientemente de los desprecios.

“Durante al menos 100 años hemos tenido celebridades científicas (...) Pero Sagan fue el primero con una personalidad hecha para la era de la televisión, y ahí fue donde encontró su lugar”, concluye Poundstone.

Artículo publicado originalmente el 17 de marzo de 2014.

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