Animales

¿Cuándo una especie está en peligro de extinción?

Un animal está en peligro de extinción cuando quedan muy pocos ejemplares en el medio silvestre y existe un gran riesgo de que la especie desaparezca. Miércoles, 30 Enero

Por National Geographic

Una especie podrá clasificarse como amenazada, es decir, en peligro de extinción, según la definición que se considere. La Lista Roja de especies amenazadas de la IUCN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza) determina que un animal está en peligro de extinción cuando la cantidad de ejemplares en la naturaleza ha descendido tanto que se encuentra en "riesgo de extinción extremadamente alto”.

Por otra parte, la Ley de Especies en Peligro de Extinción de los Estados Unidos de 1973 toma en consideración cualquier destrucción del hábitat de una especie: si se ha consumido en exceso, si existen enfermedades o depredación amenazantes, si otros factores creados por el hombre la ponen en peligro, y las políticas actuales para protegerla.

Cuando ciertas personas de entidades públicas o estatales le proponen al U.S. Fish & Wildlife Service (Servicio de Pesca y Vida Silvestre de los EE. UU.) o al National Marine Fisheries Service (Servicio Nacional de Pesquerías Marinas) que cierta especie se considere en peligro de extinción en virtud de la ley, se formulan planes de investigación y gestión para lograr que estas especies sobrevivan. Según lo dispuesto por la Ley de Especies en Peligro de Extinción, es ilegal capturar, cazar, disparar o dañar a un animal que se encuentra en peligro de extinción.

A veces, las agencias federales sostienen que, si bien cierta especie podría considerarse en peligro de extinción, existen otras especies que constituyen una mayor prioridad. En esos casos, no se brinda protección total al animal o la planta que está en peligro.

Éxitos de conservación

Un animal cuyo número ha aumentado gracias a las tareas de conservación es el águila calva. En la década de 1960, solo había unas 500 águilas calvas en los Estados Unidos continentales debido a los pesticidas que dañaban las cáscaras de sus huevos. Las actividades de conservación, entre ellas, los programas de cría en cautiverio, la protección del hábitat y la prohibición del insecticida DDT ayudaron a que el número de águilas calvas volviera a subir.

Otro logro fue el caso del panda gigante; en 2016, declararon que había dejado de estar en peligro de extinción, luego de una larga batalla de 50 años para salvar a la especie.

John Dingell (D-Mich.), representante estadounidense, quien escribió la Ley de Especies en Peligro de Extinción, argumentó que “únicamente la extinción natural es parte del orden natural”. Los científicos creen que, en los primeros 33 años de la existencia de la ley, se evitó la desaparición de 227 especies, entre ellas, el oso pardo, el halcón peregrino y el lobo gris.

Desafíos de conservación

A pesar de todos los esfuerzos realizados, los críticos argumentan que la ley es costosa e ineficaz porque protege a demasiadas especies. Varios tribunales federales han rechazado los argumentos de que la Ley de Especies en Peligro de Extinción es inconstitucional, y los miembros del Congreso han tratado de debilitar la ley con algunas pequeñas maniobras.

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