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Viajeros cruzan fronteras en busca de vacunas contra la COVID-19

Ante la escasez de vacunas en sus países, algunas personas se aventuran a viajar a otros destinos para inocularse.

Publicado 18 de mayo de 2021 15:13 GMT-3
Pasajeros desembarcan de un avión en el Aeropuerto Internacional de Velana en Malé, Maldivas, el 15 ...

Pasajeros desembarcan de un avión en el Aeropuerto Internacional de Velana en Malé, Maldivas, el 15 de julio de 2020. Maldivas busca atraer turistas con el programa “3V”, el cual les ofrece visitar, vacunarse y vacacionar.

Fotografía de Ahmed Shurau, AFP/Getty Images

Enno Lenze, alemán, empresario, periodista y director de museo llegó a sentir que además de sus ocupaciones, tenía otro trabajo que consistía en conseguir una vacuna, labor que venía llevando a cabo desde diciembre. Lenze vive en Berlín y había pedido a los médicos locales que le guardaran una de las dosis que sobraran, pero también estaba dispuesto a viajar: se postuló para recibir una vacuna en Serbia, preguntó sobre las opciones en Israel, los Emiratos Árabes Unidos e Irak, e incluso intentó obtener la visa para Estados Unidos y probar suerte allí.

Finalmente, surgió una posibilidad. World Visitor, una agencia de viajes noruega, ofertaba un paquete a Moscú que incluía la Sputnik V, la vacuna rusa. A principios de este mes, Lenze y otros 50 alemanes enseguida tomaron un vuelo a Moscú para aplicarse sus primeras dosis. En mayo deberían regresar para la segunda. Cada vez que ingresan, el gobierno ruso exige una permanencia de tres días en el país para poder monitorearlos, y Lenze confiesa que eso no es un problema para él.

“Viajé mucho y conocí muchos lugares. Me interesa mucho la carrera espacial y ahora podía conocer las naves espaciales de la era soviética".

Un médico ruso recibe la vacuna Sputnik V en una clínica en Moscú en diciembre de 2020. Algunas empresas ahora ofrecen paquetes que permiten a los extranjeros viajar a Moscú para vacunarse.

Fotografía de Yuri Kozyrev, NOOR/Redux

World Visitor también ofrece un viaje de "bienestar" de tres semanas en el que los viajeros pueden relajarse en un spa en Turquía entre dosis y dosis. La compañía está a punto de lanzar un viaje en tren por Siberia, que viene con una vacuna. Albert Sigl, copropietario de World Visitor, comenta que ya se han suscrito unas 600 personas de Alemania y Suiza, los dos países europeos que actualmente tienen vuelos a Rusia. Según Sigl, para estos turistas que buscan vacunarse, Rusia es la primera opción, pero seguramente no sea la única.

“Apenas un país decida recibir turistas en busca de vacunas, promocionaremos ese destino en nuestro sitio. No tenemos ninguna conexión especial con Rusia, es meramente una cuestión comercial”, sostiene Sigl.

Vacunación desigual

La distribución de la vacuna contra la COVID-19 ha sido muy dispar a nivel mundial, y los países han adoptado diferentes políticas para atender a las poblaciones de mayor riesgo. Pero en muchos lugares, incluida Alemania, donde se creó la vacuna BioNTech/Pfizer y solo el siete por ciento de la población ha sido completamente inoculado, las vacunas son difíciles o casi imposibles de conseguir. Algunos residentes están preocupados y por eso viajan al extranjero en busca de alguna de las vacunas disponibles. Esta situación marca serios problemas en la distribución global de vacunas y expone cuán lejos podrían ir algunas personas para acceder a una vacuna.

Estados Unidos ha tenido la tasa mortalidad más alta de la pandemia, con más de 567 000 muertes. Sin embargo, el plan de vacunación de los EE. UU. ha sido uno de los más eficientes y eficaces de todos los países.

Todos los adultos estadounidenses ya pueden recibir la vacuna, y se están danto turnos para vacunar a los turistas en lugares donde la oferta supera la demanda. Esto ha abierto la puerta a varias iniciativas prometedoras: en junio, Alaska ofrecerá una vacuna en el aeropuerto para todo viajero que desee vacunarse. En Dakota del Norte, se está vacunando a los camioneros canadienses. En Florida, donde fue necesario modificar las políticas de vacunación para residentes ante la gran afluencia de personas de otros estados, ha podido ofrecer vacunas a los residentes temporarios y las personas con negocios en el estado. Y en México, el país más afectado, donde menos del cinco por ciento de los ciudadanos han sido completamente inoculados, el periódico Reforma informa que los “polleros” (coyotes) están facilitando el paso a través de la frontera de Estados Unidos para que la gente pueda vacunarse.

Las normas son bastante flexibles y algunos residentes centroamericanos y sudamericanos desesperados por la vacuna están viajando a Miami. Entre ellos, Daniel Córdova Cayo, un economista peruano.

La segunda ola en Perú ha sido peor que la primera; con un recuento de 59 000 muertes, la nación tiene una de las tasas de exceso de muertes más altas del mundo. Las dificultades para conseguir la vacuna y la distribución desigual en el país han sido lamentables. Al expresidente Martín Vizcarra se le prohibió ocupar un cargo público por 10 años tras ser encontrado culpable de tráfico de influencias, colusión y por hacer declaraciones falsas sobre las personas pudientes y allegadas al gobierno que recibieron “vacunación VIP”.

“Perú está en una situación muy mala”, dice Córdova Cayo. "Yo no soy rico, pero tengo una visa estadounidense".

Cordova Cayo trabaja con una universidad que tiene un campus en Florida. Llegó al Aeropuerto Internacional de Miami, alquiló un coche y se dirigió directamente al centro de vacunación en el Hard Rock Stadium. Presentó su aval de docente universitario y su pasaporte, y le colocaron la vacuna.

En enero, había estado en Miami por razones de trabajo, pero en ese momento, no consideró vacunarse porque su edad no le permitía postularse y no creía correcto recibir una dosis del grupo de riesgo. Pero cuando se habilitó la vacunación para todos los adultos, consideró que estaba bien ponérsela. Y agrega que tiene muchos conocidos en Lima que están viajando para hacer lo mismo.

Como economista, sostiene que los países que han tenido éxito en conseguir vacunas para sus ciudadanos han tenido que tomar caminos diferentes, y que los países que no han logrado adquirir y distribuir vacunas también se han visto obligados a responder de la misma manera.

“La burocracia es un problema y existe en todo el mundo”, dice.

Una nueva forma de turismo

Después de un año de restricciones para viajar, algunos países buscan aumentar el número de turistas ofreciendo vacunas al ingresar al país. Maldivas ha lanzado su plan "3V" que propone "visitar, vacunarse y vacacionar". Esto constituye una forma de turismo "más conveniente", dijo a CNBC el ministro de turismo de Maldivas, Abdulla Mausoom. Si bien solo alrededor del 13 por ciento de los maldivos han recibido la vacuna completa, alrededor del 90 por ciento de los trabajadores relacionados con el turismo de primera línea han recibido las dos dosis, según Mausoom. Esta estadística revela la importancia del sector turístico en las proyecciones de recuperación del país.

Un desafío al que se enfrentan muchas naciones es la desigualdad mundial en la adquisición y distribución de vacunas. El ochenta y dos por ciento de las vacunas provistas en todo el mundo han caído en manos de países con ingresos altos e ingresos medianos-altos, según un estudio del proyecto Our World in Data de la Universidad de Oxford. A los países de bajos ingresos, solo ha llegado el 0,2 por ciento de las vacunas.

A raíz de este problema, se han implementado programas como el COVID-19 Vaccines Global Access, o COVAX, una iniciativa global para la distribución de vacunas. Pero hasta ahora, los países ricos se han llevado la gran mayoría de las dosis.

Trabajadores en Idlib, Siria, descargan más de 50.000 dosis de vacunas contra la COVID-19 el 21 de abril de 2021 como parte del programa COVAX, que tiene como objetivo brindar acceso global y equitativo a las vacunas.

Fotografía de Muhammed Said, Anadolu Agency/Getty Images

"Si tuviéramos una distribución global correcta y la gente no respetara su turno para vacunarse, eso sería un problema", dice Nicole Hassoun, investigadora visitante en la Universidad de Cornell y profesora de filosofía en la Universidad de Binghamton que trabaja en bioética. "Esa no es la situación que tenemos".

Viajar para recibir tratamientos especiales o conseguir opciones más baratas que en el país de origen no es una novedad, aclara I. Glenn Cohen, profesor de la Facultad de Derecho de Harvard y director del Centro Petrie-Flom para Políticas de Derecho de la Salud, Biotecnología y Bioética. Hace años que existe un próspero mercado de turismo médico. En el caso de las vacunas anti COVID-19, si los países han cumplido primero con la vacunación de los grupos de riesgo, y disponen de una gran oferta de vacunas, está bien que las usen para impulsar los viajes, siempre que se gestionen adecuadamente.

“Lo que importa es ver quiénes se están favoreciendo. Debería beneficiar a los más pobres de la comunidad y no solo a los ricos".

Si bien con las vacunas de dos dosis los países pueden retener a los turistas por más días, la mayoría de las actividades turísticas luego del pinchazo no deben permitirse dado que se necesita tiempo para generar una respuesta inmune.

“Me preocuparía que estas personas vayan a los mercados y bazares inmediatamente después de recibir la vacuna", dice.

Viajar en busca de vacunas

Serbia también ha ofrecido vacunas a los viajeros internacionales. La nación adquirió alrededor de tres millones de dosis de Pfizer, AstraZeneca, Sputnik V y Sinopharm, pero, curiosamente, acabó comprando más vacunas que las que los ciudadanos que querían vacunarse. Entonces comenzó a ofrecer dosis a los extranjeros; más de 22 000 no residentes tenían una vacuna disponible a finales de marzo, según Euronews.

La mayoría eran residentes de países vecinos de los Balcanes, pero los canadienses Alyssa Sutton y Noah Guthrie estuvieron entre los afortunados visitantes que recibieron una vacuna. Sutton y Guthrie, recién graduados universitarios, comenzaron a viajar por Europa en septiembre. Pensaron realizar su viaje de año sabático durante un periodo de descenso de casos y cumplieron con todas las normas de cuarentena de cada país. Así y todo, en cuestión de semanas, los casos comenzaron a aumentar y los viajaron quedaron varados en Europa, sin poder pagar los hoteles en los que todos los canadienses que volvían a casa tenían que quedarse para cumplir con el asilamiento antes de regresar a casa.

Se dirigieron a Serbia tras enterarse de que estaban otorgando turnos para vacunar a extranjeros. Usaron Google Translate para completar sus formularios sin esperar recibir una respuesta. A la semana siguiente, sin embargo, su solicitud fue aprobada y Sutton y Guthrie tomaron un autobús a Belgrado desde Novi Sad, una ciudad serbia a una hora de distancia. Recibieron la dosis de AstraZeneca sin problemas. Para contar su experiencia, decidieron grabar un video de YouTube, y recibieron miles de visitas y correos electrónicos de personas de todo el mundo que les preguntaban cómo hacer lo mismo. Sin embargo, desde mediados de abril Serbia ha suspendido las vacunas para los extranjeros.

“Tuvimos suerte de estar allí”, dice Sutton.

La pareja tiene que estar atenta porque podrían llamarlos para la segunda dosis en cualquier momento. Con la segunda dosis, podrán viajar a países que están recibiendo a turistas completamente vacunados.

Incluso en medio de una pandemia, el deseo de viajar continúa latente. “No podremos hacer esto en otro momento”, dice Sutton, aludiendo a los planes futuros de tener una casa y una carrera después de este año sabático. "Tenemos que hacerlo ahora".

Jackie Snow es escritora de viajes y tecnología, y vive en Washington, DC. 

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