Viajes

Europa: 25 ciudades icónicas para recorrer

El histórico “Grand Tour” todavía ejerce su influencia a la hora de viajar. Jueves, 10 Mayo

Por Christine Blau

Los jóvenes aristocráticos vanguardistas del siglo XVI hacían un recorrido trepidante por ciudades europeas para visitar maravillas arquitectónicas, admirar obras de arte de primera mano y recolectar muchos recuerdos con los que alardear al regresar a casa. Considerada el final de la educación clásica, la idea de un “Grand Tour” en el que se recorrían ciudades como Londres, luego París, de allí a Ámsterdam y después Roma todavía incluye los lugares que las personas visitan en la actualidad.

Durante la época del “Grand Tour”, aproximadamente entre 1660 y 1820, viajar era costoso y difícil, por lo que resultaba únicamente accesible para las personas privilegiadas. Mayoritariamente del Reino Unido, Escandinavia y Estados Unidos, el típico turista del “Grand Tour” era un hombre joven recientemente graduado de la universidad, con una formación adecuada en literatura latina y griega y con algo de interés por la historia del arte. Contaba con fondos ilimitados e iba con chaperón.

Escaparse ayudaba a los jóvenes a romper los lazos con las madres y a desarrollar la personalidad, explica Rosemary Sweet, profesora de Historia Urbana que investiga sobre el tema: “La resistencia requerida para levantarse temprano, soportar el hambre y las largas horas de viaje, garantizaba que los jóvenes se separaran de la comodidad y tranquilidad del hogar, donde predominaba la influencia femenina, y desarrollaran la templanza para tolerar la incomodidad personal y el peligro, con coraje y sin quejas”.

En el arduo viaje, las paradas principales incluían, para comenzar, Londres y luego, por supuesto, París. Muchos visitaban Ámsterdam mientras que algunos pocos llegaban a Zúrich, Berlín, Atenas o Estambul. Sin embargo, el país fundamental que se visitaba era Italia por sus iglesias, fuentes y ruinas antiguas.

Existían pocos museos en Europa antes de los comienzos del siglo XIX. Los turistas del “Grand Tour” visitaban colecciones privadas de pinturas y esculturas, y luego sentían entusiasmo por adquirir sus propias obras de arte greco-romanas e italianas, e imponían estilos en sus hogares. Los viajantes también escribían sobre sus experiencias y dejaron un legado de literatura viajera y diarios de viaje.

El rito de iniciación cambió enormemente con la llegada del transporte ferroviario a gran escala en la década de 1840, lo que hizo que el turismo, que una vez había sido inaccesible, fuera más barato, más fácil y más seguro. Las ciudades estaban cada vez mejor conectadas. Los nuevos lugares favoritos se unen a los clásicos, pero muchos de los destinos europeos explorados durante esos “Grand Tours” siguen siendo las ciudades más visitadas en la actualidad.

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